La Sexta cuestionó la afirmación de Óscar Puente de que la vía Madrid-Sevilla estaba “renovada completamente” tras el accidente ferroviario en Adamuz.

La Sexta ha desmontado la versión ofrecida por Óscar Puente, Ministro de Transportes, sobre las causas del accidente ferroviario en Adamuz.
Durante un programa, el presentador José Yélamo recordó las imágenes de su entrevista al ministro, en la que este aseguró que la vía Madrid-Sevilla estaba “renovada completamente”.
Sin embargo, La Sexta ha explicado que esta afirmación no se ajusta a la realidad del proyecto ejecutado en ese tramo.
“Quédense con esa expresión, renovada completamente.
Habría que preguntarle ahora qué quería decir con renovada completamente”, afirmó Yélamo, evidenciando la falta de coherencia entre las palabras de Puente y los hechos.
A lo largo de la semana, el ministro repitió esa explicación, pero la información contrastada por La Sexta indica que no se renovó toda la vía, sino únicamente elementos concretos como el cambio de agujas y los desvíos.
La investigación ha puesto el foco en un punto crítico: la conexión entre tramos nuevos y antiguos.
“La investigación está en esa soldadura, ese punto débil que podría haber entre un tramo construido antes de 1992 y otro instalado en 2025”, explicó Yélamo.
Esta declaración dejó en evidencia que hablar de “renovación completa” no encaja con los datos técnicos conocidos, lo que plantea serias dudas sobre la seguridad de la infraestructura ferroviaria.

A esta revelación se ha sumado la portada del diario El Mundo, que publicó el titular: “El Iryo descarriló desde una vía sin renovar fabricada en 1989”.
Esta información ha generado reacciones políticas inmediatas.
El alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, advirtió en Twitter sobre la “enorme gravedad” del asunto si se confirma que las vías no se renovaban desde 1989, a pesar de lo afirmado por el ministro.
Cayetana Álvarez de Toledo, por su parte, ironizó sobre lo que ha denominado la “Vía Frankenstein”, refiriéndose a los tramos antiguos soldados a otros recientes y el coste de 700 millones de euros.
“¿Cómo es posible que estemos hablando de una vía segura si su renovación no se ha llevado a cabo desde hace décadas?”, cuestionó Álvarez de Toledo, enfatizando la necesidad de una revisión exhaustiva de la infraestructura.
El golpe para Óscar Puente es doblemente demoledor, ya que la corrección a su relato ha llegado desde La Sexta, una cadena habitualmente cercana al Gobierno.
“Que haya sido ese medio el que haya cuestionado la versión oficial refuerza la sensación de que ya no resulta sostenible”, afirmó un analista político.
La afirmación de una “vía completamente renovada” ha quedado seriamente comprometida, y el ministro se encuentra en el centro de la polémica por unas explicaciones que no han resistido la verificación de los hechos.

El accidente ha desatado un torrente de críticas y demandas de responsabilidad por parte de la oposición.
Líderes de varios partidos han exigido una investigación a fondo y han cuestionado la transparencia del Gobierno en la gestión de la infraestructura ferroviaria.
“Los ciudadanos merecen saber la verdad sobre lo que ocurrió y por qué”, declaró un portavoz del partido VOX.
Mientras tanto, la incertidumbre crece entre los usuarios del servicio ferroviario, quienes se preguntan si pueden confiar en la seguridad de las vías que utilizan a diario.
“Es inaceptable que se juegue con la seguridad de los ciudadanos.
Exigimos respuestas claras y acciones inmediatas”, expresó un pasajero en la estación de tren.
La situación ha puesto de relieve la importancia de la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión de infraestructuras públicas.
“No podemos permitir que la falta de mantenimiento y renovación de las vías ponga en riesgo la vida de las personas”, concluyó un experto en seguridad ferroviaria.
La polémica sigue creciendo a medida que más detalles sobre el accidente y la condición de las vías salen a la luz.
La Sexta, al destapar esta información, ha abierto un debate crucial sobre la seguridad en el transporte ferroviario en España.
La presión sobre el ministro Puente aumenta, y la exigencia de una respuesta clara por parte del Gobierno se vuelve más apremiante que nunca.