Sonsoles Ónega le hacía una peligrosa petición a un reportero, que terminaba pidiendo que no le echen, tras acceder a sus órdenes.

Los reporteros en directo, especialmente durante las condiciones meteorológicas extremas, suelen ser protagonistas de arriesgadas situaciones.
Esta vez, fue Pablo Muñiz, un reportero de Y ahora Sonsoles, quien se vio envuelto en un reto extremo propuesto nada menos que por la propia presentadora, Sonsoles Ónega.
Lo que parecía una petición más de la conductora del programa se transformó en una escena que dejó a la audiencia y a sus compañeros de plató en estado de shock.
El miércoles, el equipo de Y ahora Sonsoles se desplazó hasta Molina de Aragón, en Guadalajara, un municipio que había alcanzado temperaturas bajo cero como consecuencia de la borrasca Francis.
La situación era peligrosa, con registros de hasta -14 grados, lo que hizo que el propio reportero en el lugar, Pablo Muñiz, alertara de las duras condiciones.
En una conversación con Sonsoles Ónega desde el estudio, la presentadora, en tono de broma, le preguntó: “¿A qué temperatura estáis ahora? Porque igual es un riesgo laboral tener ahí al chaval”.
Pablo, sin perder el humor, respondió que la temperatura en ese momento era de -2 grados, pero advirtió que esa noche se esperaba que descendiera a los -10, convirtiéndose en un desafío aún mayor para cualquier persona en la calle, especialmente con las bajas temperaturas y el frío gélido que se sentía en el ambiente.
Para ilustrar la dureza de las condiciones, Muñiz intentó romper el hielo de una fuente con una piedra, lo que evidenció la magnitud del frío extremo.

Fue en ese momento cuando Sonsoles, sin pensarlo dos veces, lanzó una petición que sorprendió a todos: “Pablo, súbete a la fuente”.
La solicitud dejó a todos atónitos, tanto a los compañeros del plató como al propio reportero, que no dudó en seguir la orden de su presentadora.
A pesar de la incredulidad de la situación, Muñiz no dudó en arriesgarse y subirse a la fuente helada, desafiando la posibilidad de caer al agua congelada y enfrentarse a un grave riesgo de hipotermia.
“¡No, no!”, se oyeron los gritos del plató, mientras sus compañeros, entre ellos la cantante María del Monte, no podían creer lo que veían.
“¿Pero qué te ha entrado este año, Sonso?”, le preguntó sorprendida la artista, claramente preocupada por la seguridad del reportero.
Ante la situación, Sonsoles intentó restar importancia a su sugerencia diciendo: “Que era una broma, hombre”, como si no fuera para tanto.
Sin embargo, la realidad es que la situación se volvió aún más tensa cuando la propia presentadora bromeó diciendo que era “una manera de conseguir un aumento de sueldo”.
Lo que comenzó como una broma inofensiva terminó siendo un momento cargado de tensión.
Muñiz, aunque visiblemente incómodo por la broma de la presentadora, no dudó en mantener la compostura y seguir con la tarea que se le había encomendado.
Pero, al final, fue el propio Pablo quien cerró el momento con una frase que hizo reír a todos, aunque también dejó en evidencia la absurda situación en la que se encontraba: “Sonsoles sí, súbeme el alquiler, pero no me eches”.
La intervención del reportero generó una risa colectiva en el plató, aliviando el malestar por la peligrosa situación a la que se vio sometido.

La escena, que rápidamente se hizo viral, puso en evidencia una vez más lo arriesgado que puede ser el trabajo de los reporteros en condiciones extremas.
Si bien el reto fue realizado en tono de broma y con la intención de dar un toque de humor a la jornada, el momento dejó claro que en muchas ocasiones los reporteros se enfrentan a situaciones realmente peligrosas por el simple hecho de llevar la información en directo a los hogares de los televidentes.
Además, la ocurrencia de Sonsoles Ónega, aunque graciosa en apariencia, generó un debate sobre los límites de la seguridad y la responsabilidad de los presentadores y productores de programas de televisión.
Si bien el reportero siguió las órdenes, la intervención hizo saltar las alarmas sobre los riesgos que estos profesionales deben asumir para cumplir con su trabajo, especialmente cuando las condiciones meteorológicas se vuelven extremas.
Aunque el momento terminó en risas y todo quedó como una anécdota dentro de la transmisión, lo cierto es que la situación reveló la valentía y la disposición de Pablo Muñiz para enfrentarse a cualquier reto, por muy arriesgado que fuera.
No cabe duda de que los reporteros, muchas veces, se convierten en los verdaderos héroes anónimos de la televisión, enfrentándose a los elementos y a situaciones extremas para ofrecer la información más relevante a los espectadores.