La escritora Paloma Hernández ha participado en ‘Tiempo de hablar’ con Alfonso Rojo para abordar la actualidad política y económica.

En un debate reciente que ha causado revuelo en los círculos políticos y sociales, una investigadora ha hecho declaraciones contundentes sobre la relación entre el Islam y la democracia, afirmando sin rodeos que “no, no, no, absolutamente no” es compatible con los principios democráticos.
Durante su intervención, la experta expuso sus puntos de vista de manera clara y directa, desafiando las nociones comunes sobre la coexistencia de estas dos realidades.
La investigadora comenzó su exposición con una crítica feroz hacia el partido Podemos, al que acusó de ser “abiertamente filosoeparatista” y de estar en una misión para destruir la unidad de España.
Su análisis sostiene que Podemos no cree en el Estado nación y que sus acciones están alineadas con intereses económicos y políticos externos que buscan fragmentar el país.
Este enfoque, según ella, es paralelo a la creación de “protoestados” dentro de España, donde las leyes españolas no se aplican, sino que impera la ley Sharia.

“Los guetos islamizados en España son procesos de invasión y secesión”, afirmó, argumentando que estos espacios no solo desafían la normativa española, sino que buscan alcanzar el poder político desde sus bases.
La investigadora destacó que estos movimientos son visibles en otros países, como el Reino Unido, donde líderes religiosos y políticos de estas comunidades actúan como interlocutores con las autoridades locales, creando así nichos electorales que pueden influir en la política nacional.
El discurso se tornó aún más alarmante cuando la investigadora mencionó la influencia de figuras como Mohamed VI de Marruecos, sugiriendo que estos líderes extranjeros ejercen un control sobre las comunidades musulmanas en España.
“Lo que estamos haciendo como sociedad es cavar nuestra propia tumba.
Este chantaje es una muestra de debilidad total y absoluta”, enfatizó, señalando que no solo se trata de un problema español, sino de una crisis que afecta a toda Occidente.
Con una retórica apasionada, la investigadora instó a la audiencia a reflexionar sobre la dirección en la que se encuentra la democracia occidental.
“Las democracias occidentales, con algunas excepciones, están acabando con su propia existencia”, advirtió, sugiriendo que la falta de acción y la complacencia ante estas dinámicas podrían llevar a un futuro sombrío.

El video del debate ha acumulado miles de visualizaciones y ha generado un torrente de comentarios en redes sociales, donde muchos aplauden su valentía por abordar un tema tan delicado y controvertido.
“Es hora de que empecemos a hablar de estas realidades sin miedo”, comentó un usuario, mientras que otros expresaron su desacuerdo, defendiendo la idea de que la diversidad cultural puede coexistir con los principios democráticos.
La investigadora concluyó su intervención con un llamado urgente a la acción, instando a la sociedad española a no ignorar estos problemas y a enfrentar la realidad de una manera crítica y abierta.
“No podemos permitir que nuestros valores y nuestra forma de vida sean socavados por ideologías que no se alinean con la democracia”, afirmó con determinación.
A medida que el debate sobre la compatibilidad del Islam con la democracia continúa, esta intervención ha dejado una huella profunda en el panorama político español, desafiando a políticos y ciudadanos a reconsiderar sus posiciones y a abordar estos temas con la seriedad que merecen.
La discusión está lejos de concluir, y es evidente que la sociedad española se encuentra en una encrucijada, donde las decisiones que se tomen en el futuro determinarán la dirección del país y su compromiso con los valores democráticos.