Pedro Piqueras y José Ribagorda critican duramente las transiciones de Sálvame a los informativos, calificándolas de “ridículas” y carentes de sentido, especialmente durante los momentos más graves de la pandemia.

En un reciente giro de los acontecimientos en el mundo de la televisión, dos históricos presentadores de los informativos de Telecinco, Pedro Piqueras y José Ribagorda, han hecho estallar una polémica que pone en jaque a uno de los programas más emblemáticos de la cadena: Sálvame.
Durante una entrevista, Piqueras no dudó en calificar las transiciones del programa a los informativos como “ridículas” y “sin sentido”, especialmente en momentos críticos como los que se vivieron durante la pandemia de COVID-19, cuando el número de muertes diarias alcanzaba cifras alarmantes.
“Me enfadé porque no paraban de bailar”, recordó Piqueras, refiriéndose a una de las transiciones más criticadas.
“El informativo tenía que entrar, y estaban haciendo chistes más o menos graciosos mientras yo tenía casi mil muertos en España.
Eso no tenía ningún tipo de sentido ni lógica”.
Con estas palabras, el periodista dejó claro su descontento con el tono festivo que Sálvame adoptaba en un contexto tan grave.
Ribagorda, por su parte, se unió a la crítica, afirmando que “era algo que nadie entendía; no tenía gracia ni justificación”.

La controversia ha llevado a María Patiño, actual presentadora de Sálvame, a reaccionar de manera defensiva.
“Rivagorda en más de una ocasión me felicitaba por mi trabajo en Socialité y cómo la curva ascendente del programa favorecía al informativo”, comentó, sugiriendo que las críticas de sus excompañeros podrían ser un ajuste de cuentas.
Sin embargo, muchos se preguntan si esta defensa tiene fundamento, dado el contexto en el que se produjeron estas transiciones.
Piqueras, quien fue director de informativos de Telecinco durante 17 años, recordó sus inicios difíciles en la cadena.
“La audiencia no me acompañaba al principio, y llegué a recibir un recado del propio Paolo Basile, entonces consejero delegado de la cadena.
Me dijo que esta casa había apostado mucho por mí y no estaba viendo los resultados”, explicó.
A pesar de esos comienzos titubeantes, su carrera despegó, y poco a poco, Telecinco se convirtió en un referente en la televisión española.

Sin embargo, la llegada de Sálvame a la parrilla, con sus formatos extravagantes y su estilo provocador, generó tensiones en la programación.
“La gente no estaba para bromas”, insistió Piqueras, subrayando la falta de respeto que, a su juicio, representaban estas transiciones en un momento en que el país lidiaba con una crisis sanitaria sin precedentes.
“No tenía ningún tipo de sentido, ni lógica, ni un por qué”, reiteró Ribagorda, quien también expresó su frustración por la falta de profesionalismo en esos momentos.
La situación se tornó aún más crítica cuando la pandemia obligó a la población a enfrentar la dura realidad de la enfermedad.
“Era una barbaridad lo que se estaba haciendo”, añadió Piqueras, quien se mostró indignado por la falta de sensibilidad en la programación.
“No se hablaba más que de muertos, y en ese momento, tú te encuentras con que te dan paso los otros haciendo literalmente el mamarracho”.
En medio de esta controversia, María Patiño ha intentado defender su programa, aunque las palabras de Piqueras y Ribagorda resuenan con fuerza.
“Esto no puede volver a pasar”, se escucha en el clip que ha circulado en redes, donde se evidencian las tensiones entre los diferentes formatos de la cadena.
“Hay que tener un mínimo de decoro y profesionalidad”, sentenció Ribagorda, dejando claro que el entretenimiento no debe eclipsar la realidad.

La respuesta de Patiño ha sido interpretada por muchos como una defensa desesperada.
“No le han hecho ninguna gracia las declaraciones que han hecho los que fueron sus compañeros”, se comenta en los círculos de la prensa rosa.
Sin embargo, la realidad es que tanto Piqueras como Ribagorda han expresado un sentir generalizado entre muchos profesionales de la comunicación que consideran que Sálvame ha cruzado líneas que deberían mantenerse en un medio de comunicación serio.
La controversia ha puesto de manifiesto no solo las tensiones internas de Telecinco, sino también la evolución de la televisión en España, donde programas como Sálvame han redefinido lo que se considera entretenimiento.
“Lo que no consiguió Pedro Piqueras con estas quejas ni tantísimos escándalos ni tantísimas demandas a la cadena, parece que lo consiguió Rocío, que fue la que se cargó esa cadena”, concluyó un comentarista, reflejando la percepción de que el poder y la influencia en la televisión pueden cambiar de un día para otro.
Así, la polémica sigue viva, y las reacciones no cesan.
La comunidad de espectadores y profesionales de la televisión observa con atención cómo se desarrolla esta historia, que no solo afecta a los protagonistas, sino que también plantea preguntas sobre el futuro de los formatos de entretenimiento en la televisión española.
