El estreno de DecoMasters en TVE estuvo marcado por opiniones divididas, una audiencia discreta y críticas al formato por su falta de competición y ritmo.

El estreno de DecoMasters, el nuevo reality de decoración que ha llegado a la televisión española, ha estado marcado por la controversia y las emociones a flor de piel.
Este programa, que prometía ser un espectáculo emocionante, se vio empañado por una bronca entre Isa Pantoja y Asraf Beno, quienes no dudaron en mostrar su frustración durante la primera emisión.
Desde el inicio, el formato ha generado opiniones encontradas.
“No puedo decir que sea un programa malo, pero tampoco puedo decir que sea la rehostia”, admitió uno de los comentaristas, quien se mostró confuso ante la propuesta del programa.
A pesar de las expectativas, la falta de competición y la dinámica del show dejaron a muchos espectadores insatisfechos.
“He echado de menos un poquito la competición, el reality, las cosas que tiene un poco MasterChef”, reflexionó.
La audiencia, que esperaba un gran espectáculo, se encontró con un programa que, aunque tuvo su momento de entretenimiento, no logró cautivar a todos.
Según los datos, DecoMasters obtuvo un 8.
8% de cuota de pantalla, un resultado que, aunque no es desastroso, dejó a muchos deseando más.
“No ha ido mal de audiencia, pero yo esperaba un poquito más”, comentó un crítico de televisión.
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Los concursantes, muchos de ellos caras conocidas del mundo del entretenimiento, aportaron su propio estilo al programa.
Entre ellos, Eduardo Casanova y la “terremoto de Alcorcón”, quienes ya habían dejado su huella en MasterChef.
“No han estado mal del todo”, afirmó un espectador, mientras que otros se mostraron más críticos con la participación de algunos influencers, como Andrea y su compañero, que no lograron captar el interés del público.
La tensión aumentó cuando Isa Pantoja y Asraf Beno se encontraron en el centro de la controversia.
“A ver, yo aquí tampoco es que sepa hacer mucho, pero si se le da bien ordenar”, dijo Isa en un momento de tensión, revelando su inseguridad en el programa.
La dinámica entre ellos fue intensa, y Asraf, visiblemente emocional, no pudo contener las lágrimas.
“Madre mía, madre mía”, se escuchó en el set, mientras los demás concursantes intentaban calmar la situación.

El programa fue presentado por Patricia Montero, quien, aunque es conocida por su carisma, no logró brillar en esta ocasión.
“La vi muy sosa”, comentó un crítico, aludiendo a la atmósfera neutra que predominó en el programa.
Patricia, quien había tenido éxito en otros formatos, como Ninja Warrior, parecía estar fuera de lugar en esta nueva propuesta.
Además de la presentación, el jurado también dejó mucho que desear.
“No me llamaron la atención, sinceramente”, expresó un espectador, reflejando la opinión de muchos sobre la falta de dinamismo en el programa.
Las pruebas, aunque interesantes, no lograron captar la esencia de lo que los espectadores esperaban de un reality show.
La relación entre los concursantes fue otro aspecto destacado.
La interacción entre María Zurita y Antonia Delate, así como la peculiaridad de las parejas como Colate y Samantha Vallejo Nágera, generaron momentos de risa y tensión.
“Palito Dominguín, creo que es, sí, su nombre”, se escuchó entre risas, mientras los concursantes intentaban mantener el ambiente ligero a pesar de la presión.

Sin embargo, la falta de un hilo conductor claro y la confusión en las dinámicas del programa llevaron a muchos a cuestionar el futuro de DecoMasters.
“Es un experimento raro que ya veremos un poco cómo evoluciona en televisión española”, comentó un espectador, dejando entrever la incertidumbre sobre el éxito a largo plazo del formato.
Al final de la noche, la decisión de no expulsar a ningún concursante dejó a muchos aliviados.
“Me parece bien porque el formato era tan cortito, no es como MasterChef que se alarga, se alarga”, reflexionó un comentarista.
La promesa de un nuevo episodio lleno de emoción y sorpresas quedó en el aire, mientras los seguidores del programa esperaban ansiosos el próximo capítulo.
DecoMasters ha llegado a la televisión española con la promesa de entretenimiento y emoción, pero su primer episodio dejó a muchos con sentimientos encontrados.
Con la mezcla de drama, risas y sorpresas, solo el tiempo dirá si este nuevo reality logrará consolidarse en la pantalla.
“Espero que luego no nos metan una doble expulsión así por la cara”, concluyó un espectador, dejando claro que la audiencia está lista para más, pero con la esperanza de que el formato mejore en los próximos episodios.
