Risto Mejide criticó públicamente a Pedro Sánchez en su programa tras unas declaraciones en el Congreso en las que el presidente comparó a la oposición con Íker Jiménez.
Risto Mejide ha estallado en directo contra Pedro Sánchez desde su programa “Todo es mentira”, tras las declaraciones del presidente del Gobierno que menospreciaron a Íker Jiménez en el Congreso.
Durante una sesión parlamentaria, Sánchez afirmó que la oposición “opera con el mismo registro que Íker Jiménez”, buscando desacreditar tanto al Partido Popular como al comunicador.
Este comentario provocó una reacción inmediata dentro del grupo audiovisual al que pertenece Jiménez, lo que llevó a Mejide a defender la libertad de expresión como un pilar fundamental de su programa y de la democracia.
“Este programa lleva 1.
777 emisiones y ha estado fundamentado en una palabra que es de todos: libertad”, recordó Mejide al inicio de su editorial.
Con firmeza, subrayó que en su plató opinan libremente figuras de todos los signos políticos.
“Aquí viene Susana Díaz y dice lo que le da la gana.
Aquí viene Cristina Cifuentes y dice lo que le da la gana”, afirmó, defendiendo que la pluralidad no es solo un eslogan, sino una práctica diaria que se vive en su programa.

El tono de Mejide se tornó más contundente cuando se dirigió directamente al presidente del Gobierno.
“El principal valedor de esta libertad debería ser nuestro presidente del Gobierno”, señaló, enfatizando que Sánchez había atacado directamente a un compañero de la casa.
“No se trata de una cuestión corporativa ni ideológica.
Un compañero con el que puedes coincidir o no, igual que podéis coincidir conmigo o no”, explicó, dejando claro que su defensa no era solo por Jiménez, sino por todos los periodistas que enfrentan ataques desde el poder.
Mejide advirtió que cualquier intento de señalar o desacreditar a periodistas desde la tribuna del Congreso es una línea roja.
“Ahí nos van a tener siempre enfrente.
Cualquiera que ataque la libertad de expresión nos va a encontrar enfrente.
Empezando por el presidente del Gobierno”, afirmó con rotundidad.
Sus palabras resonaron como un toque de atención directo al Ejecutivo, que utiliza el poder institucional para cuestionar a los profesionales de los medios.

El presentador no escatimó en palabras al cerrar su intervención: “Señor presidente, hasta aquí hemos llegado.
¡Hasta aquí hemos llegado!”.
Con esta contundente declaración, Mejide dejó claro que no está dispuesto a normalizar ataques desde el poder político hacia periodistas concretos.
Este episodio ha vuelto a situar al Gobierno en el centro del debate sobre su relación con la prensa crítica, proyectando la imagen de un presidente que, ante la presión, opta por señalar a comunicadores en lugar de responder al fondo de las críticas.
Las reacciones a las palabras de Mejide no se hicieron esperar.
En las redes sociales, usuarios y figuras públicas expresaron su apoyo al presentador, destacando la importancia de la libertad de expresión en una democracia.
Algunos señalaron que el ataque de Sánchez a Jiménez no solo fue un ataque personal, sino un intento de silenciar voces críticas que representan a una parte significativa de la sociedad.
El contexto de esta controversia se enmarca en un clima político tenso, donde la relación entre el Gobierno y los medios de comunicación ha sido objeto de debate.
Muchos críticos han señalado que la estrategia de descalificar a periodistas y comunicadores es una táctica peligrosa que amenaza la libertad de prensa y el derecho a la información.
En este sentido, Mejide se erige como un defensor de la libertad de expresión, recordando a los líderes políticos que deben ser los primeros en protegerla.
Con su intervención, Risto Mejide no solo defendió a Íker Jiménez, sino que también hizo un llamado a la responsabilidad de los líderes políticos en la defensa de la democracia.
En un momento en el que la polarización y la desinformación son moneda corriente, su mensaje resuena con fuerza, recordando que la pluralidad de voces es esencial para una sociedad sana y democrática.
La controversia entre Mejide y Sánchez ha abierto un nuevo capítulo en el debate sobre la libertad de expresión en España, donde la figura del periodista se enfrenta a retos constantes.
La defensa de Mejide de la libertad de expresión no solo es un acto de valentía, sino un recordatorio de que el periodismo debe ser un espacio de debate y diversidad, no de censura ni de ataques personales.
Así, el eco de sus palabras queda claro: “¡Hasta aquí hemos llegado!”.
Un llamado a la acción que invita a todos a reflexionar sobre el papel del periodismo en la sociedad y la necesidad de protegerlo frente a los embates del poder.