Roberto Brasero atraviesa un momento de profundo dolor tras el fallecimiento de su madre, Felicidad Hidalgo García, a los 94 años, noticia que fue compartida públicamente y generó numerosas muestras de apoyo.

Roberto Brasero, el querido presentador de información meteorológica, atraviesa un momento de profunda tristeza tras la reciente pérdida de su madre, Felicidad Hidalgo García, quien falleció a los 94 años.
La noticia, que conmovió a muchos, fue anunciada en el programa de Sonsoles Ónega, generando una ola de apoyo hacia Brasero en un momento tan difícil.
Felicidad era una mujer excepcional, conocida y querida por todos aquellos que tuvieron la fortuna de conocerla.
Su fuerte vínculo con Roberto era evidente, y ambos disfrutaban pasar tiempo juntos siempre que podían.
En una emotiva declaración, la periodista Sonsoles Ónega, compañera habitual de Brasero en el plató, expresó su pesar: “Queremos mandar un beso fuerte a nuestro compañero.
Felicidad era una mujer increíble, nos veía cada tarde y ha tenido la suerte de contar con la mejor familia”.
La despedida de Felicidad Hidalgo García está programada para el 11 de febrero a las 17:00 horas en la capilla del Tanatorio Hermanos Agüero.
Familiares y amigos podrán rendirle un último homenaje y acompañar a la familia en estos momentos de dolor.
Felicidad no era desconocida para el público; había aparecido en varias ocasiones en el programa de Sonsoles Ónega, conquistando a los espectadores con su naturalidad y carisma.
En una ocasión memorable, habló con emoción sobre su hijo Roberto, a quien describió como “su ojito derecho” por ser el menor de sus hijos.

La familia Brasero siempre ha mantenido un vínculo muy fuerte, celebrando juntos fechas especiales como el Día de la Madre o el Día de Reyes.
Felicidad deja atrás un legado familiar que incluye a sus cuatro hijos: Roberto, Paco, Carlos y Gloria, así como a sus yernos e hijas políticas, Pilar, Luli, Dani y Beatriz.
El núcleo familiar se completa con hermanos, nietos, bisnietos, sobrinos y demás familiares que también lamentan profundamente su pérdida.
En estos momentos difíciles, es importante recordar las palabras de Roberto, quien siempre ha hablado con amor y admiración por su madre.
“Ella siempre fue mi apoyo, mi guía.
No hay palabras suficientes para describir lo que siento”, confesó en una de sus apariciones.
La familia, unida en el dolor, se aferra a los recuerdos compartidos y al legado de amor que Felicidad dejó tras de sí.
Las reuniones familiares quedarán grabadas en la memoria de todos como un testimonio del amor y la unión que caracterizaban a esta familia.
En este contexto de tristeza, muchos se han acercado a Roberto para ofrecerle su apoyo, recordándole que no está solo en su dolor.
“La vida nos da momentos difíciles, pero también nos regala recuerdos que perduran”, comentó un amigo cercano, resaltando la importancia de la comunidad en estos momentos de pérdida.

El impacto de la partida de Felicidad se siente no solo en su familia, sino también en todos aquellos que la conocieron.
Su calidez, su risa y su amor incondicional son recordados por todos.
“Era una mujer que iluminaba cualquier habitación con su presencia”, dijo uno de sus amigos, evocando la esencia de Felicidad.
A medida que la familia se prepara para despedirla, el legado de amor que dejó atrás se convierte en un faro de esperanza.
“Siempre estará con nosotros en cada celebración, en cada recuerdo”, afirmó Roberto, con la voz entrecortada, mientras miraba una foto de su madre.
“Ella nos enseñó a amar y a ser fuertes”.
En este momento de reflexión y duelo, enviamos nuestras más sinceras condolencias a Roberto Brasero y a toda su familia.
Que encuentren consuelo en los recuerdos compartidos y en el amor que siempre les unirá.
La vida de Felicidad Hidalgo García, aunque ha llegado a su fin, continuará viva en los corazones de quienes la amaron.