Hablamos con Roberto Leal, el chico de oro de la televisión y alma del programa más visto, ‘Pasapalabra’

Roberto Leal acaba de entregar el esperado bote de ‘‘Pasapalabra’, el programa más visto de nuestra tele. El presentador cada vez se siente más cómodo en estos formatos, donde hace gala de su simpatía y buen humor. Con un Premio Ondas bajo el brazo, el sevillano sigue con los pies en la tierra y sin que la fama se le suba a la cabeza.
No te gusta mucho que te alaben, y la etiqueta de “rey de la televisión” incluso te pone colorado.
Siempre agradeces que te digan cosas bonitas, pero me sigue dando apuro. Lo del rey de la televisión a mí me viene grande, no me lo creo. Porque hoy eres un rey de la televisión y mañana estás en tu casa viendo a otros reyes de la televisión. Este oficio tiene eso. Tampoco puedo negar que estoy en un momento bonito de mi carrera, presento programas que van bien y es una suerte, porque también he pasado por otras etapas donde lo que hacía funcionaba menos, y no pasaba nada. Cuando escucho que soy el presentador de moda, digo que prefiero ser fondo de armario.

Dice el productor de este programa que contar contigo es como contratar un seguro, ¡vaya piropo!
No me lo esperaba, nos tenemos mucho cariño y un respeto profesional grande. Jorge [Salvador] es una persona importante dentro de mi carrera porque me trata muy bien, me escucha y yo lo escucho a él. Hacemos buen tándem como productor y presentador, pero también somos amigos fuera de la pantalla. Pero no me lo esperaba porque hay mucha retranca, nos gusta meternos el uno con el otro. Ha sido precioso.
¿Te veremos haciendo algún desafío?
Este año no me he puesto ningún reto aunque yo me presto a todo. Me he escapado y me he hecho el loco con lo de la apnea, me he quitado de en medio, pero en otra edición me va a tocar. Ese reto me tiene acongojado.
¿Te da miedo el agua?
Yo nado y no tengo miedo. Pensaba que, por haber hecho mucho deporte, iba a aguantar mucho dentro del agua, pero no es así. Tienes que ser una persona relajada, concentrarte muy bien y evadirte de todo. Y en mi cabeza pasan mil cosas a la vez, no consigo desconecto. Entonces, cuando llevo 40 segundos, parece que llevo mil años y me salgo. Si la hago quiero entrenar bien y hacerla con convicción. Me pongo muy nervioso.

Esa cabeza que no deja de pensar, ¿cómo desconecta?
Trato de encontrar mis momentos, y son con mi familia. Cuando estoy con mi familia no pienso en la tele. Tengo dos niños con los que tengo bastante trabajo. Y cuando estoy con ellos trato de olvidarme de hablar de curro, aunque, como mi mujer está en la productora, es difícil. Pero sí que estamos aprendiendo a tener nuestra parcela propia, lo hemos hecho en Navidad y cada vez que podemos. Porque, si no, pasa factura.
A tu hija le encantaba ‘Pasapalabra’. ¿Ve ‘El Desafío’?
Le gusta más ‘El Desafío’. Ella tiene 5 años y no entendía que me fuera a trabajar y grabara ‘Pasapalabra’ y luego llegase a casa y lo pusiera en la tele. Me preguntaba: “¿Otra vez ‘Pasapalabra’?”, es de las primeras frases que dijo. Y es un programa con el que ella no puede jugar, aunque le haga gracia. En ‘El Desafío’ quiere hacer los retos en el sofá, me pregunta mucho. Cuando emiten ‘Pasapalabra’ ella se pone a jugar con sus muñecas, a su mundo.

¿Sigues preparando proyectos con Sara, tu mujer, con vuestra productora?
Sí, hay cosas guays que en cuanto pueda contaremos. Trabajamos con marcas y hacemos mucho contenido para redes, hemos encontrado ahí un camino muy chulo. Llevamos ya desde 2019.
¿Los peques os piden más hermanitos?
Al contrario. Cuando se habla en casa de hermanitos o bebés, mi hijo dice: “¡Yo no quiero más hermanos!”, y yo digo: “¡Ni que tuviéramos quince!”. Pero con la chihuahua, el teckel, la hermana, la abuela… no quiero más. Y Sara y yo tampoco estamos en ese punto porque los niños están en una edad en la que se puede disfrutar de ellos y un bebé nos quitaría tiempo para estar con ellos dos, sería como empezar de cero. Quiero exprimirlos y aguantarlos ahí para que no me crezcan mucho.
‘Pasapalabra’…
Me parece increíble y que el formato esté funcionando tan bien. Ya no es solo un programa que acompaña, es una cita. Ojalá me dure mucho. ¿Quién me iba a decir a mí que yo iba a acabar en ‘Pasapalabra’? Yo lo veía en mi casa también. Y me encantaba el concurso, pero ahora estoy en el barco.
¿Te tientan de otras cadenas?
Ya no.
¿Echas de menos la actualidad?
Yo sigo el día a día de la actualidad porque soy periodista. No echo de menos trabajar al filo de la actualidad porque yo siempre quise hacer entretenimiento, algo que llevo haciendo ocho años. Pero si algún día tuviera que volver a hacer actualidad, no tendría ningún problema.
¿Echas de menos ‘OT’?
‘OT’ tiene ahora una presentadora de categoría y ojalá sea por muchos años. Lo bueno es que yo no echo de menos las cosas con nostalgia, me quedo con lo bonito que viví.
¿Sería un desafío volver a protagonizar otra portada presumiendo de músculo?
Lo es. Ha sido uno de los mayores retos deportivos que he hecho nunca, dos meses de vida donde me dejé el alma. Los resultados fueron buenísimos, pero pienso cómo fueron esos dos meses y no sé sí me hacía falta eso como profesional. Mucha gente no se creía que era mi cuerpo, sino que me habían puesto la cabeza solo. Yo pedía que me grabasen en vídeo para enseñarlo.
Ahora que hemos visto a tu madre en la televisión, ¿cómo es trabajar con ella?
Ya tuve la suerte de producir un programa para Canal Sur donde ella era colaboradora, con su sección donde entrevistaba a otras madres de famosos. Más que una entrevista era sentarse a charlar, porque como una madre habla de su hijo no habla nadie. A mí ahí ya me demostró lo natural que es y que no tiene vergüenza al ponerse delante de la cámara. ¡Tenemos que hablar seriamente de su carrera