Rocío Flores rompió su silencio en “De Viernes”, denunciando el impacto devastador del documental de su madre y afirmando que “lo que ha hecho con ese documental es destrozarme la vida”.
La noche del viernes se convirtió en un momento crucial para el clan Flores-Carrasco, con la esperada aparición de Rocío Flores en el programa “De Viernes”.
En un adelanto de sus declaraciones, Rocío habló sin filtros sobre el impacto que ha tenido la emisión de la docuserie de su madre, Rocío Carrasco, en su vida personal.
Sus palabras fueron contundentes y reflejaron el dolor y la angustia que ha sentido debido a lo que considera un daño irreparable causado por la productora del documental.
“Lo que ha hecho con ese documental es destrozarme la vida”, afirmó Rocío, visiblemente afectada.
La joven reveló que no recibió ninguna advertencia sobre la grabación del documental, lo que la dejó en un estado de shock.
“Nadie me avisó, se me cayó el mundo encima”, expresó, recordando lo difícil que fue para ella enfrentar la situación.
Este testimonio coincide con la sentencia condenatoria que favoreció su versión de los hechos, reabriendo un debate sobre las responsabilidades y el linchamiento mediático al que ha sido sometida.
Rocío Flores, en su intervención, no solo se centró en su experiencia personal, sino que también abordó la situación de su madre, insinuando que no tiene intenciones de demandarla.
“Si quisiera demandarla, ya lo habría hecho”, comentó, sugiriendo que la relación entre madre e hija es más compleja de lo que parece.
Además, se refirió a las críticas que ha recibido por parte de algunos medios, que han intentado perpetuar un estigma en torno a su figura, a pesar de que en su momento era una menor de edad y no podía ser condenada.

La situación se tornó aún más tensa con la noticia de la detención del padre de Kiko Jiménez en Linares, un hecho que ha sacudido el mundo del corazón.
Según informes, el padre de Kiko fue arrestado por un presunto apuñalamiento, lo que añade un nuevo capítulo de controversia a la vida de los personajes implicados.
La detención ocurrió después de que se produjera un altercado en una tienda, y posteriormente, el padre de Kiko se atrincheró en su casa, lo que llevó a la policía a intervenir.
Este suceso ha generado un gran revuelo en los medios, donde se especula sobre las posibles consecuencias legales para el padre de Kiko.
Mientras tanto, Kiko Jiménez, quien ha estado alejado del foco mediático, se encuentra en una situación complicada, ya que su familia está nuevamente en el centro de la atención pública por motivos negativos.
Los testimonios de testigos indican que el apuñalamiento fue el resultado de una discusión, lo que deja entrever una serie de conflictos que han escalado a niveles alarmantes.
En el programa “De Viernes”, Rocío Flores también mencionó que está intentando sobrevivir a esta situación, que ha sido abrumadora para ella.
“Tenía pocas opciones, o me iba del país o cometía una locura”, confesó, reflejando la gravedad de su estado emocional.
Su valentía al hablar sobre estos temas ha resonado con muchos, quienes han seguido su historia con interés y preocupación.
El ambiente mediático ha sido hostil, con algunos titulares que han intentado desacreditar a Rocío.
Sin embargo, ella se mostró firme en su postura, defendiendo su derecho a contar su versión de los hechos.
“El simple hecho de que me siente a hablar provoca ataques feroces”, declaró, haciendo hincapié en el impacto que las redes sociales y los medios tienen en su vida.

El programa también abordó la situación de Anabel Pantoja y David Rodríguez, quienes enfrentan un juicio por un incidente relacionado con su hija.
Este tema ha sido delicado y ha generado un gran interés público, ya que se trata de un caso que toca fibras sensibles en el ámbito familiar.
La investigación continúa, y el abogado de la pareja ha expresado su confianza en que se presentará una acusación formal, lo que podría llevar a un juicio en el futuro.
Mientras tanto, Rocío Flores continúa lidiando con las repercusiones de su vida familiar y el escrutinio público.
Su deseo de encontrar justicia y sanar las heridas del pasado se ha vuelto evidente, y su historia resuena con aquellos que han enfrentado situaciones similares de dolor y sufrimiento.
En conclusión, la noche del viernes fue un punto de inflexión para Rocío Flores, quien no solo se enfrentó a su pasado, sino que también reveló la complicada situación de su familia.
La detención del padre de Kiko Jiménez ha añadido un nuevo nivel de tensión y drama a una narrativa que ya estaba cargada de emociones.
El futuro de todos los implicados sigue siendo incierto, pero la valentía de Rocío al hablar de su verdad es un paso hacia la sanación y la justicia que tanto anhela.
