Roma Gallardo cuestiona de manera contundente las leyes y narrativas predominantes en los medios, utilizando datos y argumentos sólidos para desmantelar contradicciones legales y fiscales.

En un episodio reciente del programa “Código 10” de Cuatro, el youtuber asturiano Roma Gallardo se convirtió en el centro de atención tras su intervención contundente y polémica, donde no dudó en desafiar a los tertulianos presentes.
Lo que comenzó como una entrevista convencional rápidamente se transformó en un intenso debate ideológico, donde Gallardo utilizó su conocimiento sobre las leyes y estadísticas para cuestionar las narrativas predominantes en los medios de comunicación tradicionales.
Desde el inicio de su intervención, Roma Gallardo dejó claro que no se dejaría intimidar por la superioridad numérica de los colaboradores del programa.
Con una lógica afilada y datos concretos, comenzó a desmantelar las contradicciones del sistema legal español, centrándose en temas candentes como la Ley de Violencia de Género y la Ley Trans.
Su capacidad para presentar argumentos sólidos y bien fundamentados dejó a los tertulianos, acostumbrados a un discurso monocolor, sin respuestas efectivas.

“Nos olvidamos de que la mitad de su dinero no es que la pague la gente que gana mucho dinero, la mitad de su dinero la pagan todos los asalariados medios del país”, afirmó Gallardo, refiriéndose a la carga fiscal que soportan los ciudadanos.
Este comentario resonó en un contexto donde se discute la justicia de los impuestos y la gestión del dinero público.
Con datos de la tabla IRE, destacó que un asalariado medio en España, a partir de los 20,000 euros anuales, ya estaría pagando hasta un 50% de su salario en impuestos.
“Hay que recordar a las personas que tienen que sumar todos los impuestos que se pagan, que no son solo los de las nóminas”, añadió, señalando la complejidad del sistema tributario español.
El debate se tornó aún más intenso cuando Gallardo criticó la gestión de recursos en el ámbito de la sanidad pública.
“En nuestra sanidad tenemos una lista de espera de media de 121 días para que una persona entre en un quirófano”, expuso, poniendo de relieve las deficiencias del sistema.
En contraposición, cuestionó la inversión en programas de igualdad que, según él, desvían fondos de necesidades más urgentes.
“6600 mujeres mueren de cáncer de mama todos los años, pero se financian estudios con 550,000 euros, mientras que el Ministerio de Igualdad recibe 20,000 millones para talleres absurdos”, sentenció, generando un ambiente de incomodidad entre los presentes.
Los colaboradores del programa, que esperaban una fácil victoria retórica, se encontraron con un adversario que no solo defendía sus puntos de vista, sino que también desafiaba las premisas sobre las que se sustentaban sus argumentos.
El silencio incómodo y las interrupciones nerviosas de los presentadores fueron prueba de que el relato oficial de la televisión se desmoronaba ante la realidad expuesta por Gallardo.
A medida que avanzaba el debate, Roma continuó abordando la cuestión de la emigración fiscal, planteando que aquellos que deciden marcharse a lugares como Andorra para pagar menos impuestos no son la raíz del problema.
“No se puede estar poniendo el objetivo en cuatro tíos que se van a Andorra”, argumentó, sugiriendo que el verdadero desafío radica en un sistema político que se financia con dinero público y que, a su juicio, está gestionado de manera corrupta.
La discusión se intensificó cuando un colaborador, Elio, intentó contrarrestar los puntos de Gallardo.
Sin embargo, su respuesta no logró desestabilizar al youtuber, quien se mantuvo firme en sus afirmaciones.
“Los pensionistas de ahora deberían estar pagándose sus pensiones con el dinero que ellos mismos generaron”, replicó Roma, enfatizando la necesidad de una reforma en el sistema de pensiones y en la gestión de los recursos públicos.

El tono del debate se volvió más personal y emocional cuando se tocaron temas de experiencia personal y de la importancia de una sanidad pública efectiva.
“Quiero que haya investigación científica para curar enfermedades, porque cuando tengamos niños enfermos, queremos que haya soluciones”, dijo una de las colaboradoras, reflejando la complejidad de los sentimientos en torno a la financiación pública y la gestión de recursos.
Al final del programa, quedó claro que Roma Gallardo había logrado no solo resistir la presión del debate, sino también liderar la conversación, imponiendo su marco mental y demostrando que hay una audiencia ávida de verdades sin filtros.
Su intervención no fue solo un espectáculo; fue un choque de trenes entre la vieja comunicación, subvencionada y políticamente correcta, y la nueva comunicación libre de Internet.
Con una conclusión abierta sobre la credibilidad de los programas de debate tradicionales y el impacto que Gallardo podría tener en la batalla cultural en prime time, el episodio de “Código 10” se erige como un momento significativo en la televisión española, donde un solo hombre armado con argumentos sólidos puede desafiar a toda una maquinaria mediática.