Pedro Sánchez calificó a la oposición de “degenerados” durante un tenso debate en el Congreso, generando una fuerte polémica.
En un tenso debate en el Congreso de los Diputados, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se vio envuelto en una polémica tras calificar a miembros de la oposición como “degenerados”.
La declaración provocó una inmediata y feroz respuesta de Santiago Abascal, líder del partido VOX, quien no dudó en acusar a Sánchez de corrupción y de manipular la situación política en España para sus propios fines.
Durante su intervención, Sánchez criticó a la oposición, dirigiéndose especialmente a Abascal y a otros líderes del Partido Popular, insinuando que sus propuestas eran parte de un plan para convertir a España en un “estercolero multicultural”.
En un tono desafiante, Sánchez cuestionó la credibilidad de sus oponentes, sugiriendo que no estaban solos en sus “delirios”.
La tensión en el hemiciclo aumentó cuando Abascal tomó la palabra, asegurando que el presidente estaba acorralado por la corrupción que rodea a su gobierno.
Abascal, con un discurso contundente, no escatimó en palabras para describir la situación actual del país.
“El señor Sánchez se siente acorralado por la corrupción que vamos conociendo”, afirmó.
Según él, la corrupción política y económica ha sido una constante en el mandato de Sánchez, quien, según Abascal, ha utilizado su posición para beneficiarse a sí mismo y a su círculo cercano.
El líder de VOX acusó a Sánchez de ser el “capo” de una trama de corrupción que, según él, ha permitido que empresas vinculadas a su entorno obtengan contratos y subvenciones de manera irregular.

Abascal también hizo hincapié en la falta de propuestas concretas por parte de Sánchez, cuestionando si el presidente apoyaba la creación de un Estado palestino.
La falta de respuestas claras, según el líder de VOX, demuestra la incapacidad de Sánchez para gobernar eficazmente.
“Baste con escucharle de nuevo hoy desde la tribuna para tener muy claro de lo que nos libramos la sociedad española el pasado 23 de julio”, añadió Abascal, refiriéndose a las elecciones en las que Sánchez logró mantener su puesto.
El debate se tornó aún más acalorado cuando Abascal mencionó casos de corrupción que han salpicado al gobierno, incluyendo referencias a figuras políticas involucradas en escándalos.
“Sánchez no gobierna, pero lo que no sabemos es cuántas tramas dirige”, señaló.
La mención de estos casos provocó reacciones en la sala, con algunos diputados aplaudiendo las afirmaciones de Abascal, mientras que otros mostraban su descontento.

A medida que el debate avanzaba, Abascal no dudó en criticar la política de inmigración del gobierno, argumentando que la regularización masiva de inmigrantes ilegales es un mensaje peligroso que invita a más personas a entrar al país sin respetar las leyes.
“¿Para cuándo la defensa de las fronteras que quieren la inmensa mayoría de los españoles?”, preguntó, exigiendo una respuesta clara sobre cómo el gobierno planeaba manejar la inmigración ilegal y la seguridad en las calles.
El líder de VOX también hizo un llamado a priorizar la ayuda social para los españoles necesitados, sugiriendo que el gobierno se ha olvidado de aquellos que realmente requieren apoyo.
“El Departamento de Seguridad Nacional ya ha dicho que la inmigración es la tercera amenaza para la sociedad española”, afirmó, subrayando la desconexión entre el gobierno y las preocupaciones de los ciudadanos.
Un momento clave del debate fue cuando Abascal acusó a Sánchez de ser un presidente “débil” y “sometido”, sugiriendo que su política exterior está dictada por intereses ajenos a España.
“¿No habría sido más fácil que fuese Marruecos al Consejo Europeo en lugar de Sánchez, ya que la política exterior de España se dicta desde allí?”, cuestionó, generando un murmullo de aprobación entre algunos de los presentes.

El tono de Abascal se volvió más sombrío al advertir sobre las posibles consecuencias de las políticas del gobierno.
“Los daños más grandes de Sánchez son los que están todavía por llegar”, afirmó, instando a los españoles a prepararse para lo peor.
Aseguró que el gobierno ha destruido la separación de poderes y ha puesto en peligro la igualdad ante la ley, lo que, según él, afectará gravemente a la sociedad española.
La intervención de Abascal culminó con un fuerte llamado a la acción, instando a los españoles a no dejarse engañar por las promesas vacías de Sánchez.
“Si están hartos de que este Gobierno nos tome el pelo y nos robe a manos llenas, ¡denle like y compartan este vídeo!”, exclamó, pidiendo a la audiencia que se unieran a la causa de VOX.
El debate en el Congreso no solo evidenció las profundas divisiones políticas en España, sino que también puso de relieve la creciente tensión entre el gobierno y la oposición.
A medida que las elecciones se acercan, es evidente que los temas de corrupción, inmigración y la política exterior seguirán siendo puntos candentes en el discurso político español.
