Abascal enfrenta a Sánchez en el Congreso con acusaciones directas sobre corrupción y censura.
El líder de Vox denuncia irregularidades en la política migratoria y ataques a la sociedad española.

El Congreso de los Diputados se convirtió ayer en un auténtico ring político cuando Abascal se enfrentó cara a cara con Sánchez en un intercambio que dejó a todos boquiabiertos.
“Usted, señora Vascal, lo sabe muy bien… tiene muchos defectos, pero es inteligente”, comenzó Abascal, mientras la tensión se palpaba en el aire.
La intervención no tardó en subir de tono: “Las primeras víctimas de la inmigración irregular son los propios inmigrantes, sobre todo si son menores.
Usted ha elegido como enemigo a quien no puede defenderse.
¿Cómo va el divorcio? ¿Cómo va la soltería repentina?”, lanzó, provocando murmullos en los escaños.
El líder de Vox no se detuvo y continuó lanzando acusaciones directas contra Sánchez y su gobierno.
“Hoy hemos vuelto a presenciar órdenes en directo del señor Sánchez al señor López para intervenir sobre supuestas alusiones a la izquierda y aprovechar para hacer un discurso político, solicitando luego la retirada de mis palabras del orden del día.
Lo agradezco, porque así podemos denunciar la autocracia a la que quieren llevarnos.
Retiren lo que quieran, lo volveremos a decir, dentro y fuera de este Congreso”, afirmó con contundencia.
Abascal no escatimó en recordar hechos recientes que, según él, evidencian la violencia política de ciertos sectores: “La violencia viene siempre de los mismos y contra los mismos: de la izquierda y del islamismo.
Trump fue tiroteado, Bolsonaro apuñalado, Fico tiroteado, Villavicencio asesinado, Andrés Ventura sufrió un intento de atentado en Portugal y Alejo Vidal Cuadras recibió un disparo cerca de aquí.
Esto ha sido siempre así, y en España, cuantos primeros ministros han sido asesinados por la izquierda: Canovas, Canalejas, Dato y Carrero Blanco”, sentenció, mientras los diputados escuchaban impactados.
La discusión derivó rápidamente hacia el tema de las parejas y relaciones personales de los líderes políticos.
Abascal no perdió la oportunidad de criticar a Sánchez: “Hoy hemos visto la noticia de indicios de apropiación indebida de la señora del presidente.
¿Le pidió también permiso o no le pidió permiso a usted?”, lanzó entre aplausos de sus seguidores, dejando claro que estaba dispuesto a ir al fondo de los asuntos que considera cuestionables en el Ejecutivo.

Pero el debate no se quedó solo en ataques personales.
Abascal abordó la política migratoria del gobierno: “Señor Sánchez, no sé a quién quiere representar, si a Mauritania o a Marruecos.
Llena España de lo que dice que son niños, pero cuando se hacen pruebas biológicas, el 90% no son menores, sino adultos.
Ustedes patrocinan una estafa, y esto afecta directamente a los españoles que viven con dificultades”, sentenció, generando un silencio tenso entre los diputados del gobierno.
Además, el líder de Vox cuestionó la integración y representación en España: “Nosotros queremos que nos vote la gente que no llega a final de mes, los autónomos que tienen que pagar créditos, los jóvenes que migran por falta de oportunidades y las familias que no pueden formar hogar.
Mientras tanto, ustedes dicen al mundo que aquí cabe toda África.
Lo suyo es una demagogia brutal y un ataque directo a la prosperidad de la sociedad española”, concluyó, recibiendo aplausos de su bancada.
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El enfrentamiento incluyó también una defensa de la selección española, en respuesta a críticas internas: “Nosotros disfrutamos con la selección española y la integración de personas de distinta procedencia que luchan por España.
Vox lo preside un vasco y su secretario general es un catalán hijo de una guineana.
Debería saberlo, porque nuestra bandera es la integración, no la demagogia”, enfatizó, demostrando su intención de contrarrestar cualquier intento de politizar el deporte.
Abascal cerró su intervención señalando la doble vara de medir del gobierno y la censura mediática: “Se aprovecha de que puede hablar con tiempo ilimitado mientras nosotros respondemos presionados.
Se han roto promesas, se vulnera el estado de derecho y persiste la censura a los medios.
Pero nosotros estamos aquí para decirlo alto y claro”, remató, dejando al hemiciclo en un ambiente de tensión y sorpresa por la contundencia de sus palabras.
El enfrentamiento entre Sánchez y Abascal dejó claro que la política española vive momentos de máxima confrontación, donde cada palabra se analiza al milímetro y los debates van más allá de lo parlamentario para convertirse en un espectáculo que la ciudadanía no olvida.
Mientras tanto, la opinión pública espera las próximas semanas con la certeza de que este enfrentamiento marcará un antes y un después en el Congreso.