Santiago Abascal se enfrenta por primera vez en 2026 a Pedro Sánchez en el Congreso y centra su intervención en las víctimas de los accidentes ferroviarios y la exigencia de responsabilidades.

En un tenso y electrizante primer cara a cara del año 2026, el líder de Vox, Santiago Abascal, no se contuvo al confrontar al presidente Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados.
La sesión se tornó dramática cuando Abascal, con voz firme y decidida, comenzó su intervención expresando sus condolencias a las familias de las víctimas de los recientes accidentes ferroviarios que han conmocionado a España.
“Esta herida no es solo la suya, es la herida de toda España que está conmocionada por este horror”, afirmó, destacando la necesidad de justicia y responsabilidad.
Abascal no se limitó a las palabras de compasión; su discurso se tornó en un feroz ataque hacia el gobierno, al señalar el deterioro del sistema ferroviario y la falta de mantenimiento que ha llevado a esta tragedia.
“Vox no se va a callar porque nuestra obligación es dar voz a quienes exigen justicia”, insistió, enfatizando que la corrupción y el abandono son responsables de la pérdida de vidas.
“Esto no es una fatalidad, esto es el resultado de años de abandono, de contratos amañados y de corrupción”, declaró, mientras el hemiciclo se llenaba de murmullos y miradas incrédulas.

El líder de Vox también criticó la ausencia del ministro de Transportes, quien debería haber estado presente para asumir la responsabilidad.
“Debería estar aquí dando la cara, no mandarle a usted de segundón”, dijo a Bolaños, quien ocupaba el lugar del ministro.
Abascal exigió explicaciones claras y un reconocimiento de culpa por parte del gobierno: “Esta vez la verdad les va a alcanzar, aunque pretendan amordazar a las empresas para que no den los datos antes de 2030”.
Con cada palabra, Abascal se adentraba más en el tema, denunciando la falta de inversión en seguridad y mantenimiento en las vías.
“Hoy ese tramo de vía, el que va de Madrid a Barcelona, va a 80 km/h por el riesgo de accidentes que tiene”, afirmó, subrayando la irresponsabilidad del gobierno.
“El resultado ha sido esta tragedia, una tragedia de 45 muertos en Adamuz y un maquinista en Gelida”, agregó con voz grave, dejando claro que la falta de acción tenía consecuencias mortales.
El discurso de Abascal se tornó aún más incisivo cuando criticó las acciones del gobierno tras la tragedia.
“La verdadera urgencia no es este decreto de bonificaciones que nos presentan hoy, la verdadera urgencia es explicar en esta cámara por qué descarrilan los trenes”, enfatizó, desafiando al gobierno a asumir la responsabilidad.
“Mientras los españoles desesperan en los andenes, el gobierno tiene la obligación moral de rendir cuentas”, continuó, haciendo eco de la frustración de muchos ciudadanos.

Abascal no escatimó en señalar las contradicciones del gobierno.
“Ustedes durante siete años han inflado la demanda de transporte casi un 30% mientras se reducía la inversión por pasajero, más de un 63%”, afirmó, mostrando datos del propio Ministerio.
“Y viene usted aquí a decirnos que va a invertir 13 millones en subvenciones al transporte.
¿Gastan ustedes más de tres veces más en comprar votos que en conservar las vías por las que circulan los trenes?”, cuestionó, dejando a la cámara en un silencio sepulcral.
El ambiente en el Congreso era palpable, con los diputados escuchando atentamente cada palabra del líder de Vox.
“Esto es sacrificar la seguridad a costa de propaganda y es un cinismo criminal”, concluyó Abascal, dejando claro que la situación no podía seguir así.
Su discurso resonó en las paredes del hemiciclo, un llamado a la acción y a la responsabilidad que muchos en la sala no podrían olvidar fácilmente.
Mientras la sesión continuaba, la tensión se mantenía en el aire.
La respuesta de Sánchez sería crucial, pero el impacto de las palabras de Abascal ya había dejado una marca indeleble.
La confrontación entre ambos líderes no solo era un choque de ideologías, sino un reflejo de la crisis que atraviesa España, donde la seguridad y la responsabilidad gubernamental están en el centro del debate.
