Eduardo Inda destaca que la izquierda española pierde acceso a apoyos y financiamiento vinculados al chavismo, lo que debilita su posición política.

En un giro sorprendente de los acontecimientos, la reciente operación militar de Estados Unidos en Venezuela ha puesto patas arriba el panorama político español.
Eduardo Inda, director de OKDIARIO, no ha tardado en expresar su júbilo ante la caída del régimen de Nicolás Maduro, proclamando que la paz, la democracia y la libertad han regresado a un país que ha sufrido 27 años de tiranía.
Este acontecimiento no solo marca un hito en la historia de Venezuela, sino que también representa un duro golpe para la izquierda española, que durante años ha mantenido vínculos estrechos con la dictadura chavista.
Inda, en un comentario editorial cargado de ironía, ha señalado que la caída de Maduro significa el fin de un flujo de financiación que ha beneficiado a sectores de la izquierda en España.
“Están de luto porque se les acaba el chollo, el maná de dinero que venía de la narcodictadura venezolana”, afirmó con contundencia.
Las palabras de Inda resuenan en un contexto donde figuras como Pedro Sánchez, José Luis Rodríguez Zapatero y Pablo Iglesias se ven directamente implicadas en este entramado de relaciones con el régimen venezolano.

La situación en Venezuela es alarmante.
Con más de 1,000 presos políticos y 7 millones de exiliados, el legado de Hugo Chávez y Nicolás Maduro es uno de opresión y violencia.
Inda no escatima en críticas hacia los líderes de la izquierda española, a quienes acusa de haber disfrutado de los beneficios que emanaban de un régimen que ha asesinado a decenas de miles de disidentes.
“Mal día para ti, querido Pablo, mal día para Zapatero y mal día también para Pedro Sánchez”, enfatiza, dejando claro que la caída del régimen chavista es una derrota personal para estos líderes.
La pregunta que Inda plantea es provocadora: “¿Cuántas toneladas del lexatín se estarán tomando a estas alturas?” Esta interrogante no es solo una broma; refleja la desesperación y el nerviosismo que se apodera de aquellos que han estado vinculados a Maduro.
La ironía de la situación no se pierde en el público, que observa cómo la izquierda española, acostumbrada a recibir apoyo económico desde Caracas, ahora se enfrenta a una nueva realidad.

El impacto de la caída de Maduro en el panorama político español es innegable.
La izquierda, que ha defendido durante años la legitimidad del régimen chavista, se encuentra ahora en una posición comprometida.
Las redes sociales estallan con memes y comentarios sarcásticos que ridiculizan a los líderes de la izquierda, mientras que el público se ríe de su situación.
La narrativa de la izquierda, que alguna vez fue fuerte y convincente, se ve debilitada ante la evidencia de la caída de un régimen que ellos defendían.
Inda concluye su editorial con una nota de esperanza: “Mientras tanto, todos los demócratas nos reímos profundamente de ellos”.
Este comentario encapsula el sentimiento de muchos que ven en la caída de Maduro no solo un triunfo para Venezuela, sino también una oportunidad para que España reflexione sobre sus propias alianzas y compromisos políticos.
En resumen, la caída del régimen de Nicolás Maduro ha desencadenado una serie de reacciones en cadena que afectan directamente a la izquierda española.
La celebración de esta victoria en Venezuela se acompaña de un cuestionamiento profundo sobre la ética y la moralidad de aquellos que han defendido a un régimen tan opresor.
La pregunta que queda en el aire es si la izquierda española podrá recuperarse de este golpe o si, por el contrario, se verá empujada a una crisis de identidad que podría cambiar el rumbo de la política en España para siempre.