Santiago Cañizares criticó con dureza la propuesta de Podemos y PSOE en Sant Antoni de retirar el fútbol de los patios escolares, calificándola de ideológica y desconectada de la realidad infantil.

El exfutbolista Santiago Cañizares ha expresado su indignación de manera contundente ante la propuesta impulsada por Unidas Podemos y el Partido Socialista en el Ayuntamiento de Sant Antoni, Ibiza, que busca retirar el fútbol de los patios escolares.
Desde su intervención en el programa “Tiempo de Juego” de COPE, Cañizares ha criticado abiertamente a los responsables de esta iniciativa, calificándola como un “despropósito ideológico” que se encuentra desconectado de la realidad de los colegios y de las necesidades de los niños.
El exguardameta del Valencia CF no ha escatimado en palabras al señalar a la concejala de Unidas Podemos, Angie Roselló, quien argumentó que el fútbol es “machista” y debería ser reemplazado por espacios de juego alternativos.
“Detrás de este tipo de decisiones hay personas que odian el fútbol y que deben tener algún trauma infantil”, ha afirmado Cañizares, dejando claro que considera esta visión como un ataque a un deporte que ha sido parte fundamental de la infancia de muchos.
Cañizares ha ironizado sobre el deseo de ciertos políticos por “reeducar” a los menores, en lugar de permitirles disfrutar de la libertad de jugar.
En su intervención, no ha dudado en lanzar una frase que ha resonado en las redes sociales: “A ti sí que habría que prohibirte ser un cargo público”.
Esta declaración ha provocado un intenso debate sobre la capacidad de los responsables políticos para tomar decisiones que afectan directamente a la educación y el bienestar de los niños.

El exfutbolista ha puesto de manifiesto lo que considera los verdaderos problemas que afectan a la infancia hoy en día.
Ha reprochado a Podemos y al PSOE que ignoren cuestiones como el ciberacoso, el bullying, la obesidad infantil y el aumento de casos de autismo.
Según Cañizares, estos son retos reales que requieren atención prioritaria, en lugar de centrarse en lo que él ve como una “batalla cultural” contra un deporte que es popular y beneficioso para la salud.
“En lugar de prohibir el fútbol, deberíamos ampliar el tiempo de recreo y fomentar más actividad física en los colegios”, ha defendido Cañizares, sugiriendo que la solución no está en eliminar el deporte, sino en promover un entorno más saludable y activo para los niños.
Su intervención ha retratado a los impulsores de la medida como desconectados de la realidad escolar, enfatizando que la propuesta de Podemos y el PSOE no responde a las necesidades educativas, sino a una agenda ideológica que choca con el sentido común de muchas familias.
Cañizares ha continuado su crítica, subrayando que el fútbol no solo es un deporte, sino una herramienta de socialización y desarrollo personal para los niños.
“El fútbol enseña trabajo en equipo, disciplina y respeto”, ha argumentado, destacando que estas son habilidades esenciales que los niños deben aprender desde temprana edad.
Para él, eliminar el fútbol de los patios escolares sería un error que podría tener repercusiones negativas en el desarrollo social y emocional de los menores.

El exfutbolista ha instado a los responsables políticos a centrarse en los problemas que realmente afectan a la juventud, en lugar de embarcarse en iniciativas que parecen más bien una imposición ideológica.
“Los niños necesitan jugar, necesitan expresarse y aprender a través del deporte”, ha insistido, dejando claro que su defensa del fútbol es también una defensa de la infancia y de sus derechos a disfrutar de una educación integral.
La polémica generada por las declaraciones de Cañizares ha puesto de relieve la división existente en la sociedad sobre el papel del deporte en la educación y el desarrollo de los niños.
Mientras algunos abogan por la eliminación de actividades que consideran perjudiciales, otros, como Cañizares, defienden la importancia de permitir que los niños jueguen libremente y aprendan a través de experiencias prácticas.
Así, la intervención de Santiago Cañizares se convierte en un grito de alerta sobre la necesidad de escuchar a los verdaderos protagonistas: los niños.
Su mensaje es claro: el fútbol debe seguir siendo parte de su educación y desarrollo, y las decisiones políticas no deben estar guiadas por ideologías, sino por el bienestar de la infancia.
