Sara Carbonero cumple 42 años mientras se recupera de una reciente operación, arropada por su familia y mostrando una fortaleza forjada a través de duros retos personales y de salud.

Sara Carbonero cumple 42 años en un momento vital marcado por la reflexión, la resiliencia y la recuperación.
Nacida el 3 de febrero de 1984 en Corral de Almaguer, Toledo, la periodista celebra esta nueva etapa rodeada del cariño de su familia, de sus amigos más cercanos y del apoyo constante de su pareja, Jota Cabrera, mientras se recupera de su último problema de salud, por el que tuvo que ser operada de urgencia a comienzos de 2026.
A pesar de su juventud, la vida la ha puesto frente a situaciones límite que han moldeado su manera de entender el mundo, el amor y la fragilidad humana.
La trayectoria personal de Sara Carbonero no puede desligarse de las decisiones valientes que tomó por amor.
En julio de 2015, tras la salida de Iker Casillas del Real Madrid y su fichaje por el Oporto, la periodista decidió pedir una excedencia de dos años en Mediaset para acompañar a quien entonces era su marido en una nueva aventura profesional en Portugal.
Dejaba atrás un puesto consolidado en Informativos Telecinco, un trabajo que adoraba y un equipo con el que mantenía un vínculo muy estrecho, para priorizar a su familia y el bienestar de su hijo mayor, Martín.
Aquella mudanza supuso un cambio radical: nueva ciudad, nuevo idioma y una distancia física y emocional respecto a su entorno más cercano en España.

Los años en Oporto estuvieron llenos de momentos felices, especialmente con la llegada de su segundo hijo, Lucas, pero también quedaron marcados por uno de los mayores sustos de su vida.
El 1 de mayo de 2019, Iker Casillas sufrió un infarto mientras entrenaba con el Oporto.
El impacto de la noticia fue devastador.
Tras ser sometido a un cateterismo, el exfutbolista logró recuperarse y regresar a casa con su familia, pero la tranquilidad duró poco.
Apenas veinte días después, el destino volvía a golpear con fuerza.
El 21 de mayo de 2019, tras una revisión médica rutinaria, Sara Carbonero fue operada de urgencia de un tumor ovárico.
Tenía solo 35 años cuando el cáncer irrumpió en su vida.
Durante mucho tiempo, la periodista evitó incluso pronunciar esa palabra.
Ella misma confesó después que se negaba a nombrarla porque “creía que si no la nombraba no era una realidad”.
Aquella etapa estuvo marcada por el silencio, el miedo y la necesidad de proteger a sus hijos y a su entorno más cercano.
Sara volvió a pasar por quirófano en 2021 y, de nuevo, a finales de 2022, aunque en ambas ocasiones su entorno aclaró que esas intervenciones no estaban relacionadas con la enfermedad oncológica.
Con el paso del tiempo, la periodista decidió transformar el dolor en un mensaje de apoyo y visibilidad.

En octubre de 2024, durante la gala solidaria ‘ELLE X Hope’, habló abiertamente por primera vez de su experiencia con el cáncer y dejó una reflexión que conectó con miles de personas: “Hay que normalizar el cáncer y mostrarnos vulnerables, no es malo”.
Con esas palabras, Sara rompía definitivamente el silencio y lanzaba un mensaje de esperanza a quienes acababan de recibir un diagnóstico similar.
Cuando parecía que la calma se asentaba en su vida, el inicio de 2026 trajo consigo un nuevo revés.
Durante unas vacaciones en Canarias, Sara se sintió indispuesta y tuvo que ser ingresada en un hospital de Lanzarote.
El 5 de enero fue operada de urgencia y permaneció varios días en la UCI.
Su entorno se apresuró a aclarar que este nuevo problema de salud no tenía relación alguna con el cáncer diagnosticado en 2019.
El 13 de enero recibió el alta hospitalaria y regresó a Madrid, donde continúa recuperándose arropada por los suyos, con la serenidad que da haber superado ya otras batallas mucho más duras.
En el plano sentimental, otro de los momentos más difíciles de su vida llegó el 12 de marzo de 2021, cuando Sara Carbonero e Iker Casillas anunciaron públicamente su separación tras once años de relación y dos hijos en común.
Su historia de amor había comenzado en 2009, durante la Copa Confederaciones, y se hizo mundialmente famosa con el beso que se dieron tras la victoria de España en el Mundial de Sudáfrica en 2010.

Se casaron por lo civil poco antes del nacimiento de su segundo hijo y compartieron una etapa intensa tanto en Madrid como en Oporto.
Aunque la relación llegó a su fin, ambos dejaron claro que el respeto y la cordialidad seguirían siendo la base de su vínculo.
Como ellos mismos expresaron entonces, siempre serían familia por el bienestar de Martín y Lucas.
A estos episodios se suma un dolor más silencioso, pero profundamente arraigado: la pérdida de sus abuelos, figuras clave en su vida.
En 2012, Sara perdió a sus dos abuelos maternos, primero a su abuelo Santos en junio y, meses después, a su abuela en diciembre.
Años más tarde, el 12 de marzo de 2025, volvió a despedirse de otra de las personas más importantes para ella, su abuela Máxima Salazar, que falleció a los 100 años.
La periodista siempre ha mostrado una conexión muy especial con sus abuelos, a quienes ha dedicado palabras llenas de amor y gratitud.
Hoy, al cumplir 42 años, Sara Carbonero mira atrás con la serenidad de quien ha aprendido a convivir con la incertidumbre y a valorar lo esencial.
Su historia es la de una mujer que ha afrontado la enfermedad, el miedo, la pérdida y la ruptura desde la entereza y la honestidad emocional.
Lejos del ruido, sigue construyendo su vida paso a paso, demostrando que la vulnerabilidad también puede ser una forma de fortaleza.