Sara Carbonero recibió el alta médica tras once días ingresada en el Hospital José Molina Orosa de Lanzarote por una intervención quirúrgica urgente.

El pasado martes 13 de enero, Sara Carbonero recibió el alta médica después de permanecer ingresada por urgencia en el Hospital José Molina Orosa de Lanzarote durante once días.
La reconocida periodista y presentadora llegó al centro sanitario el 2 de enero debido a una fuerte indisposición que requirió una intervención quirúrgica.
Tras una semana de observación y recuperación, finalmente ha regresado a su hogar en Madrid para continuar con su convalecencia.
Durante su estancia en Lanzarote, Sara estuvo acompañada en todo momento por su pareja, Jota Cabrera, quien le brindó su incondicional apoyo en este periodo tan delicado.
“Estuve a su lado cada minuto, y eso hizo que todo fuera un poco más llevadero”, confesó Jota, reflejando la profunda conexión que comparten.
La periodista había esperado regresar a Madrid a principios de enero para celebrar el cumpleaños de su hijo mayor, Martín, pero la intervención quirúrgica y los días en la unidad de cuidados intensivos alargaron su recuperación más de lo previsto.
A pesar de la inesperada intervención, fuentes cercanas a Sara mostraron optimismo sobre su evolución.
“Está despierta y recuperándose”, afirmaron, descartando cualquier gravedad y asegurando que no era necesario trasladarla a otro hospital.
El motivo de su ingreso fue un fuerte dolor abdominal, ajeno a la enfermedad que le fue diagnosticada hace seis años.

Isabel Jiménez, íntima amiga y compañera de profesión de Sara, también estuvo presente en Lanzarote durante los primeros días de su ingreso.
“Siempre estuve pendiente de ella, y mi corazón estaba con ella en cada momento”, expresó Isabel, quien tranquilizó a los seguidores de la comunicadora deportiva con su presencia constante.
El regreso de Isabel a Madrid, pocos días antes del alta de Sara, fue un alivio para muchos.
A pesar de tener que retomar sus responsabilidades profesionales al frente del informativo del mediodía de Telecinco, Isabel se mantuvo atenta al estado de Sara.
“No podía dejar de preocuparme por ella. La familia es lo primero”, comentó.
Iker Casillas, exmarido de Sara y padre de sus dos hijos, Martín y Lucas, también se mantuvo informado sobre su evolución.
“Está bien. No hay que preocuparse, por suerte”, aseguró Iker, transmitiendo mensajes tranquilizadores sobre el estado de salud de la periodista.
Este fin de semana, Sara reapareció en redes sociales, dando “me gusta” a una publicación de su amiga Sofía Ellar, quien compartía imágenes de su boda secreta.
Este gesto evidencia la mejoría progresiva de Sara tras su ingreso hospitalario.
Su última interacción pública fue un mensaje de reflexión para el año 2025, donde expresó su deseo de paz, tranquilidad y momentos memorables rodeada de personas que aporten a su vida.
“Deseo que este nuevo año traiga sonrisas, disfrute y momentos enriquecedores”, escribió, dejando entrever su anhelo por una vida llena de amor y salud.

La alta médica de Sara Carbonero supone una noticia positiva para sus seguidores y seres queridos.
Tras un periodo difícil, la periodista se encuentra en proceso de recuperación y retoma gradualmente su vida normal con el apoyo incondicional de su familia y amigos.
“He aprendido a valorar cada momento y a rodearme de personas que realmente importan”, compartió Sara en una de sus reflexiones, dejando claro que cada día es una nueva oportunidad para disfrutar de la vida.
Con su regreso a casa, Sara se enfrenta a un nuevo capítulo, uno que espera esté lleno de felicidad y salud.
La comunidad de seguidores que la apoya se siente aliviada y optimista, deseándole lo mejor en esta nueva etapa.
La periodista ha demostrado una gran fortaleza y resiliencia, y su historia inspira a muchos a enfrentar las adversidades con valentía.
“Gracias a todos por el apoyo incondicional.
Cada mensaje y cada gesto han sido un bálsamo en este proceso”, concluyó Sara, agradeciendo a quienes han estado a su lado durante este tiempo.
Su regreso a la vida cotidiana es un testimonio de su lucha y determinación, y todos esperan ver cómo continúa su camino en el futuro.
