El periodista Alejandro Entras Aguas acusó a Salvador Illa de estar involucrado en casos de corrupción, incluyendo una investigación por cobro de sobresueldos y su implicación en sobrecostes en proyectos públicos.

El periodista Alejandro Entras Aguas ha desatado una tormenta política tras hacer acusaciones contundentes contra Salvador Illa, el exministro de Sanidad y actual líder del PSC, durante una reciente entrevista en la radio.
Entras ha revisado episodios oscuros de la trayectoria de Illa que, según él, ponen en entredicho su imagen pública y su integridad como político.
Las revelaciones han sorprendido a muchos, ya que implican antecedentes que han permanecido en silencio durante años.
“Cuando investigué su pasado después de que fuera nombrado ministro, encontré detalles que son realmente preocupantes”, afirmó Entras.
Según su relato, durante su tiempo como alcalde de la Roca del Vallés, Illa fue objeto de una investigación por parte de la Fiscalía Anticorrupción debido a su implicación en la Federación Catalana de Municipios.
“Se le acusó de cobrar un sobresueldo irregular.
De hecho, llegó a sentarse en el banquillo de los acusados”, continuó el periodista.
La gravedad de estas acusaciones es tal que, aunque el procedimiento no resultó en una condena, Entras subraya que esto se debió a que el delito había prescrito, no porque se descartaran los indicios en su contra.
“Este detalle es clave para entender por qué ha podido continuar su carrera política sin mayores obstáculos”, insistió.
Además, Entras recordó que Illa ocupó un cargo durante cinco años en el tripartito catalán como director general de infraestructuras.
Durante este tiempo, se produjeron importantes sobrecostes en su proyecto más emblemático, la Ciudad de la Justicia de Barcelona.
“Fue apartado del cargo, y no por motivos personales como se había dicho, sino por problemas serios en su gestión”, reveló el periodista.
Estas afirmaciones han reavivado el debate sobre la capacidad de Illa para manejar asuntos públicos, especialmente aquellos que involucran grandes sumas de dinero.

Otro punto llamativo que Entras destacó es lo que ocurrió después de que Illa dejara la administración.
“Fue fichado por una productora audiovisual sin tener experiencia previa en el sector privado.
Poco después, el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero le concedió a esa empresa una ayuda pública de alrededor de medio millón de euros, a pesar de que nunca antes había recibido subvenciones estatales”, expuso.
Esta situación plantea serias dudas sobre las conexiones entre Illa y el mundo empresarial, así como sobre la transparencia de las decisiones gubernamentales.
El periodista resumió su análisis afirmando que Salvador Illa siempre ha estado “bordeando la corrupción”.
Esta declaración ha tenido un fuerte impacto político y mediático, reabriendo viejas heridas y cuestionando la legitimidad del líder socialista.
Las palabras de Entras han resonado en el ámbito político, provocando reacciones entre diferentes líderes y partidos que no han tardado en manifestarse.
Las acusaciones han llevado a que los opositores de Illa aprovechen la oportunidad para criticarlo y pedir explicaciones.
Isabel Díaz Ayuso, Santiago Abascal y otros líderes políticos han hecho eco de las afirmaciones del periodista, sugiriendo que Illa debe rendir cuentas por su pasado.
“No podemos permitir que alguien con un historial tan dudoso continúe en la política”, afirmó un líder de la oposición, subrayando la necesidad de transparencia y ética en el servicio público.

La controversia ha desatado un torrente de comentarios en las redes sociales, donde los ciudadanos han expresado su indignación y han comenzado a cuestionar la idoneidad de Illa para liderar.
“Si esto es cierto, ¿cómo podemos confiar en él?”, se pregunta un usuario en Twitter, mientras que otros exigen una investigación exhaustiva sobre las acusaciones.
En este clima de desconfianza, los analistas políticos han comenzado a especular sobre las posibles repercusiones de estas revelaciones en la carrera de Illa.
Algunos sugieren que podría haber un impacto significativo en las próximas elecciones, mientras que otros creen que la presión pública podría forzar al político a dar un paso atrás.
“La política está en un punto crítico.
Los ciudadanos demandan transparencia y honestidad, y si Illa no puede proporcionar eso, su futuro es incierto”, concluyó un experto en política catalana.
Mientras tanto, Salvador Illa ha mantenido un perfil bajo, evitando comentar sobre las acusaciones.
Sin embargo, la presión sobre él aumenta a medida que más detalles sobre su pasado salen a la luz.
La situación se complica aún más con cada nuevo comentario y cada nueva revelación, lo que sugiere que este escándalo podría tener consecuencias duraderas en su carrera política.
El desenlace de esta historia está por verse, pero una cosa es segura: el debate sobre la corrupción en la política española continúa y los ciudadanos están más atentos que nunca.
La figura de Salvador Illa, una vez vista como un político ascendente, ahora se encuentra en el centro de una tormenta que podría cambiar el rumbo de su carrera y de la política catalana en general.