Valentino Garavani falleció a los 93 años en Roma, dejando de luto al mundo de la moda como uno de los grandes iconos de la alta costura y creador del legendario “rojo Valentino”.
El mundo de la moda se viste de luto tras la triste noticia del fallecimiento de Valentino Garavani, el icónico diseñador, a la edad de 93 años en su residencia romana.
Reconocido por sus elegantes creaciones y el emblemático “rojo Valentino”, Garavani dejó una huella imborrable en la historia de la alta costura.
Su firma, fundada en 1959, se convirtió en sinónimo de lujo, sofisticación y feminidad, adornando a mujeres icónicas como Jackie Kennedy Onassis, Anne Hathaway, Elizabeth Taylor y la princesa Margarita, entre muchas otras.
La pasión por la moda nació en Valentino a una edad temprana.
“La primera vez que vi a una mujer con un vestido de terciopelo rojo, supe que debía ser diseñador”, confesó en una entrevista.
Esta experiencia crucial durante su adolescencia en Barcelona selló su destino.
“Era única, aislada, apasionada: la heroína perfecta”, recordó sobre aquella mujer que lo cautivó.
Desde ese momento, el rojo se convirtió en la insignia de su marca, un tono carmesí vibrante que evocaba pasión y elegancia.
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Valentino estudió en la prestigiosa École des Beaux-Arts de París, donde tuvo la oportunidad de trabajar con maestros como Balenciaga, Jean Dèsses y Guy Laroche.
“Aprendí de los mejores”, afirmaba con humildad.
Regresó a Roma para fundar su propio estudio en la famosa Via Condotti.
En 1962, su primer desfile en Florencia fue un rotundo éxito, catapultándolo a la fama internacional.
“El aplauso del público fue el mejor regalo que pude recibir”, recordaba emocionado.
Su talento no solo fue reconocido por la crítica, sino que también atrajo a clientes de alto perfil, consolidando su posición como uno de los mejores modistas del mundo.
La relación de Valentino con Naty Abascal, la icónica socialité española, se convirtió en leyenda.
“Siempre estuvo a mi lado, brindándome apoyo incondicional en los momentos difíciles”, expresó Valentino sobre su amiga.
Jackie Kennedy Onassis también fue una fiel admiradora de sus diseños, encargando los vestidos negros de luto que, irónicamente, usaría un año después para la despedida de su marido, John F.Kennedy.
Valentino incluso diseñó el vestido de novia de Jackie para su matrimonio con Aristóteles Onassis, lo que solidificó aún más su estatus en el mundo de la moda.
En 1998, Garavani y su socio de toda la vida, Giancarlo Giammetti, vendieron la marca a Gianni Agnelli.
Posteriormente, pasó a manos del Grupo Marzotto, enfrentando algunos desafíos económicos.
A pesar de estos cambios, Valentino siempre mantuvo una visión clara de su legado.
“La moda es un arte, y cada prenda que diseño cuenta una historia”, solía decir.

Tras su retiro en 2007, la marca organizó diversas exposiciones para honrar su legado, incluyendo un museo virtual que celebra sus obras maestras y una exhibición de alta costura en Somerset House de Londres.
“Quiero que las futuras generaciones comprendan la belleza y la pasión que hay detrás de cada diseño”, afirmó en varias ocasiones.
El impacto de Valentino trascendió la moda.
Su vida inspiró el aclamado documental “El último emperador”, que capturó la esencia de su carrera y personalidad.
“No solo diseñaba ropa, creaba sueños”, reflexionó en una de sus últimas entrevistas.
Sus creaciones reflejaban una visión única del mundo, donde la belleza, la elegancia y la pasión se entrelazaban en un lenguaje atemporal.
La muerte de Valentino Garavani deja un vacío innegable en el mundo de la moda, pero su legado vivirá por siempre a través de sus diseños icónicos y la inspiración que brindó a generaciones de diseñadores.
“La moda siempre será un reflejo de nuestra cultura y emociones”, decía con convicción.
Su influencia perdurará, recordándonos que la moda es más que tela y costuras; es una forma de arte que narra historias, evoca sentimientos y, sobre todo, celebra la vida.