VOX expresó sus condolencias por el accidente ferroviario de Adamuz y defendió que seguir trabajando es una forma de respetar a las víctimas.

Con respeto, gravedad y un profundo pesar comenzó la comparecencia de los representantes de VOX tras el grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz.
Desde el primer momento, la formación trasladó sus condolencias “a las víctimas, a sus familias, a todos los afectados” y deseó “una pronta recuperación a quienes hayan resultado heridos”, al tiempo que envió un mensaje de apoyo a los bomberos, personal sanitario, Protección Civil, Guardia Civil, policías y trabajadores ferroviarios que, según destacaron, llevan “toda la noche y toda la mañana sin descanso” en una labor especialmente dura.
El tono del mensaje fue solemne.
“Momentos como este es evidente que lo primero es el acompañamiento humano y el respeto al dolor”, subrayó el portavoz, insistiendo en que ese respeto no es incompatible con seguir trabajando.
“Es nuestra obligación, es nuestra responsabilidad y es la mejor manera que tenemos de homenajear a las víctimas de esta catástrofe que lamentamos en el alma”, afirmó, justificando que VOX mantenga su actividad política e institucional en medio de la tragedia.

A partir de ahí, el discurso se centró en la necesidad de esclarecer lo ocurrido y depurar posibles responsabilidades.
“Hoy es el día de comenzar a hacernos preguntas y a exigir responsabilidades”, sostuvo, recordando que desde hace años se viene advirtiendo “el deterioro sin precedentes de todas nuestras infraestructuras públicas”.
En ese contexto, citó palabras del presidente de Renfe, quien, a propósito del siniestro, señaló que “debe de haber sido un fallo en la infraestructura”, una afirmación que VOX considera clave para orientar la investigación.
“Que nadie tenga duda de que VOX va a trabajar para que se sepa toda la verdad hasta el final”, recalcó el portavoz, prometiendo que no se detendrán “ni hoy ni nunca”.
A su juicio, existen actores que “están usando el silencio en esta tragedia nacional para eludir sus responsabilidades”, algo que, dijo, su partido “no va a permitir”.
En esa línea, anunció que los diputados de VOX en el Congreso ya preparan “una batería de iniciativas” para obtener toda la información necesaria sobre el estado de la infraestructura ferroviaria.
El partido vinculó el accidente a un problema estructural más amplio.
“Debemos trabajar más, mucho más para frenar el deterioro y el hundimiento de España”, afirmó el portavoz, señalando un “abandono progresivo de nuestras infraestructuras críticas, vitales y básicas”.
Según VOX, ese abandono coincide con decisiones del Gobierno de destinar recursos “para financiar redes ferroviarias en otros países”, una prioridad que consideran errónea mientras, en su opinión, no se garantiza plenamente la seguridad dentro del territorio nacional.

Durante la comparecencia también se aludió a la situación del Ministerio de Transportes en etapas anteriores.
El portavoz habló de “un cóctel muy peligroso” al referirse a responsables que, según dijo, han sido “encarcelados o investigados por delitos gravísimos de corrupción”, precisando que se trataba de “hechos, no opiniones”.
Desde VOX sostienen que este contexto explica por qué “muchos españoles se hacen preguntas” que ellos se comprometen a responder.
La formación fue tajante en su mensaje político: “La seguridad de los españoles debe estar por encima de cualquier agenda ideológica”.
Antes de financiar infraestructuras en el extranjero, defendieron, “hay que garantizar que ningún español ponga en peligro su vida por falta de mantenimiento, inversión o previsión en su propio país”.
Además, añadieron que quien “debía trabajar para garantizar nuestra seguridad” y no lo haya hecho correctamente “debe pagar por ello”.
Entre las medidas concretas que VOX puso sobre la mesa figuran “una auditoría seria del estado de la red ferroviaria”, “un plan nacional de inversiones centrado en la seguridad y el mantenimiento” y “una revisión completa de las prioridades presupuestarias del Gobierno”.
El portavoz fue especialmente duro al afirmar que no aceptarán “que la ruina del Gobierno de Sánchez sea la ruina del Estado”, insistiendo en que España “no necesita más propaganda”, sino “infraestructuras seguras, bien mantenidas y pensadas para servir a los ciudadanos”.

La comparecencia incluyó preguntas de los periodistas sobre otros asuntos políticos, como la decisión del PSOE y el PP de retrasar actos de campaña por solidaridad con lo ocurrido en Adamuz, o las negociaciones entre PP y VOX para la formación de gobierno en Extremadura.
El portavoz dejó claro que, pese al contexto, VOX “no va a dejar de trabajar ni un solo momento”.
“Lo que hagan los otros partidos es cosa suya”, dijo, y añadió que esconderse en el silencio “no es una forma de respetar a las víctimas”.
Sobre Extremadura, reconoció que “no es el día más fácil para hablar de estas cosas”, aunque defendió que su partido mantiene una posición clara.
“Nosotros no rompemos nada, comunicamos nuestras exigencias, nuestras condiciones, que son extraordinariamente razonables”, aseguró, reiterando que VOX es “un partido de gobierno que quiere gobernar” y que busca un cambio real de políticas con consejerías y presupuestos que lo hagan posible.
Al cerrar su intervención, el portavoz volvió al eje central del mensaje: la verdad y la responsabilidad.
“Por respeto a las víctimas, lo que debemos es exigir responsabilidades y trabajar para saber exactamente qué es lo que ha ocurrido”, insistió.
Y concluyó reafirmando el compromiso de VOX “con las víctimas, con la verdad y con el interés nacional”, en un momento en el que el accidente de Adamuz ha reabierto el debate sobre el estado y la seguridad de las infraestructuras ferroviarias en España.
