Vox protagoniza un tenso enfrentamiento en el Congreso al mandar callar al PSOE durante un debate marcado por burlas, enfados y una fuerte crispación política.

En una reciente sesión parlamentaria, el ambiente se tornó tenso cuando Vox decidió mandar callar a la bancada del PSOE, provocando una explosión de emociones que rápidamente se convirtió en un espectáculo caótico.
La escena, captada por las cámaras, mostró a un diputado socialista levantándose de su escaño con evidente enfado, mientras los miembros de Vox respondían con burlas y risas, intensificando aún más la crispación en el hemiciclo.
El debate giraba en torno a la gestión del gobierno en un momento crítico para España, donde la recaudación fiscal alcanza cifras récord, pero la inversión en infraestructuras y servicios públicos sigue en caída libre.
“España se encuentra en un momento de recaudación récord y, a pesar de ello, está en un momento de endeudamiento récord”, afirmó uno de los portavoces de Vox.
Su intervención se centró en la necesidad urgente de que la ministra de Hacienda comparezca para explicar el destino del dinero recaudado, cuestionando cómo es posible que, con más ingresos que nunca, los servicios públicos estén más deteriorados que nunca.
“Cada día fallecen 90 personas esperando las ayudas por dependencia”, continuó el portavoz, enfatizando la gravedad de la situación en el sistema sanitario español.
La indignación se palpaba en el aire mientras denunciaba que uno de cada cuatro españoles vive en la pobreza, y la pobreza infantil alcanza el 34%.
“Uno de cada tres niños españoles se encuentra en dificultades”, subrayó, desafiando a los miembros del PSOE que se reían desde sus asientos, recordando que para muchos españoles la risa no es una opción.
La comparecencia de la ministra de Igualdad también fue objeto de críticas, con el portavoz de Vox instando a que se presentara para dar explicaciones sobre los casos de acoso a mujeres cometidos por miembros del gobierno.
“Hoy debatimos una comparecencia que debería haberse producido de oficio”, afirmó, señalando que el silencio del gobierno ante estos escándalos es inaceptable.
La lista de acusaciones incluía nombres de figuras prominentes del PSOE, lo que generó un clima de tensión palpable en la sala.
“El gobierno se proclama el más feminista de la historia de España, pero lleva semanas callado, escondido”, continuó, denunciando la hipocresía del discurso oficial.
“¿Dónde están las condenas rotundas a toda forma de acoso? ¿Dónde está la protección inmediata a las víctimas?”, cuestionó, exigiendo respuestas claras sobre las medidas adoptadas para abordar estos graves problemas.
El portavoz no escatimó en críticas hacia la gestión del sistema judicial, señalando que la despersonalización del juez y la falta de recursos han llevado a un colapso en la justicia.
“Colapsa la justicia cuando nadie sabe quién tramita qué”, advirtió, destacando que la actual situación crea un mosaico desigual en el acceso a la justicia en todo el país.
“Cuando colapsa la justicia, también colapsa el Estado”, enfatizó, dejando claro que la justicia no es un adorno institucional, sino uno de los pilares fundamentales del Estado.
La intervención culminó con un llamado a la responsabilidad.
“Usted tiene que marcharse, señor ministro, porque lo único decente que le corresponde hacer es asumir su responsabilidad”, insistió, recordando que mientras el gobierno se aferra al poder, millones de españoles sufren las consecuencias de una mala gestión.
“Una justicia mal administrada deja de ser justicia”, concluyó, dejando en el aire la pregunta sobre el futuro de España bajo el actual gobierno.
La sesión se cerró con un ambiente cargado de tensión, reflejando el profundo desencanto de la oposición ante lo que consideran una falta de compromiso del gobierno para abordar los problemas más acuciantes que enfrenta el país.
La imagen de los diputados socialistas enfurecidos y los miembros de Vox riendo se convirtió en un símbolo de la polarización y la crispación que caracteriza el actual panorama político español.