VOX expresó condolencias por las víctimas de Adamuz y reclamó aclarar los hechos, destacando la solidaridad del pueblo y la labor de los servicios de emergencia.
La tragedia ferroviaria ocurrida en Adamuz ha vuelto a situar en el centro del debate público la seguridad del sistema ferroviario español y la gestión del Ministerio de Transportes.
En una comparecencia ante los medios, la portavoz de VOX trasladó un mensaje de condolencias a las familias de las víctimas y expresó el compromiso de su formación para esclarecer lo sucedido desde las instituciones.
“Queremos mandar nuestras condolencias y nuestro más sentido pésame a todos los familiares y allegados de las víctimas mortales del terrible accidente de tren ocurrido a la altura de Adamuz”, afirmó al inicio de su intervención.
La portavoz subrayó también el reconocimiento a los servicios de emergencia, fuerzas de seguridad y personal sanitario que actuaron tras el siniestro, así como al pueblo de Adamuz por su respuesta solidaria.
“Un pueblo que ha demostrado una enorme solidaridad y humanidad que hace que, al menos gracias a ellos, podamos encontrar algo de consuelo en mitad de esta tragedia”, señaló, destacando el impacto emocional que el accidente ha causado en toda la sociedad española.
Dos días después del suceso, VOX insistió en la necesidad de prudencia mientras avanzan las investigaciones, pero advirtió de un deterioro progresivo del sistema ferroviario que, a su juicio, no puede ignorarse.

La portavoz recordó que la alta velocidad española fue durante años un referente internacional en materia de seguridad y fiabilidad.
“España tenía prestigio y todos los españoles teníamos confianza hasta hace poco en este servicio público”, afirmó, antes de añadir que en los últimos tiempos se han sucedido retrasos, incidencias y denuncias de usuarios que han erosionado esa confianza.
En ese contexto, la portavoz lanzó una advertencia contundente: “Viajar en España ya no es seguro y el deterioro es cada vez mayor”.
Según explicó, las certezas que antes ofrecía el sistema ferroviario se han convertido en incertidumbres para muchos ciudadanos, que hoy sienten temor al utilizar un medio de transporte que históricamente había sido sinónimo de seguridad.
“Los españoles tienen miedo de montarse en un tren y esto no debería ser propio de un país como el nuestro”, remarcó.
Sobre los primeros datos conocidos del accidente, VOX señaló que el rail número 23117 habría saltado, provocando el descarrilamiento del tren.
Aunque la portavoz evitó atribuir de forma definitiva la causa del siniestro, sí recalcó que existen numerosos testimonios de pasajeros que, a través de vídeos difundidos en los últimos días, evidencian que “algo no funcionaba bien desde hace mucho tiempo”.
Estas denuncias se suman, según indicó, a las advertencias previas realizadas por maquinistas sobre la necesidad de reducir la velocidad en determinados tramos debido al mal estado de las vías.

La portavoz aportó además un dato que considera especialmente relevante: el Gobierno habría registrado al menos veinte incidencias en la vía de Adamuz durante los últimos cuatro años.
Entre ellas, mencionó averías, problemas en las infraestructuras, fallos en los sistemas de señalización y deficiencias en la catenaria.
“Todo ello consta en distintos reportes notificados”, explicó, insistiendo en que el historial de incidencias debería haber activado medidas preventivas más contundentes.
También recordó que este mismo año se habían realizado obras de mantenimiento en el tramo donde ocurrió el accidente y que, según las informaciones disponibles, se han descartado hipótesis como el error humano o el exceso de velocidad.
Las sospechas, afirmó, se centran ahora en el estado de la vía.
En ese sentido, mencionó un escrito remitido en agosto por el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios a ADIF y a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, en el que se alertaba de “baches, garrotes y descompensación en la catenaria”, solicitando actuaciones inmediatas.
Otro de los puntos más criticados por VOX fue la decisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, de suprimir a finales de julio la Unidad de Emergencias y Seguridad y Gestión de Crisis del Ministerio, creada en 2012 para coordinar la prevención de accidentes entre las distintas entidades del sector.
Según la portavoz, esta unidad fue sustituida por un observatorio con funciones limitadas y sin capacidad operativa, lo que, a su juicio, debilita la respuesta ante situaciones críticas.

Durante el turno de preguntas, la portavoz fue interpelada por un periodista sobre si VOX estaba afirmando que la rotura del rail fue la causa directa del descarrilamiento.
En su respuesta, aclaró: “Yo lo que he hecho ha sido reproducir las informaciones objetivas que a día de hoy tenemos”.
Añadió que solo los técnicos e investigadores podrán determinar con exactitud lo ocurrido y que su intervención se limita a trasladar lo que se conoce públicamente hasta el momento.
“Las sospechas, según las informaciones que se están remitiendo en estos momentos, se centran en el estado de la vía”, precisó.
La formación reiteró su intención de seguir trabajando en el Congreso de los Diputados para obtener toda la información necesaria y exigir explicaciones políticas y técnicas.
VOX considera que, pese a la inversión anunciada de 750 millones de euros en la línea, las reiteradas incidencias plantean serias dudas sobre la eficacia de la gestión y la adopción de medidas preventivas.
“Los españoles se hacen muchísimas preguntas y nosotros también”, concluyó la portavoz.
Mientras avanzan las investigaciones oficiales, el accidente de Adamuz ha abierto un profundo debate sobre la seguridad ferroviaria, la transparencia institucional y la responsabilidad política.
La presión sobre el Ministerio de Transportes continúa creciendo, en un clima marcado por el dolor de las víctimas, la inquietud ciudadana y la exigencia de que se esclarezcan los hechos con rigor y sin dilaciones.
