El duque de Arjona ha sorprendido a los periodistas al confesar que no hay contacto filial.
Tras muchos debates, ha contado el verdadero motivo por el que se ausentó de la comida familiar en Nochebuena.

Meses atrás se habló de la posibilidad de recuperar el trato con sus hermanos, pero parece que todo ha quedado definitivamente enterrado. La Navidad ha confirmado que Cayetano Martínez Irujo no tiene ‘feeling’ con una parte muy concreta de su familia y su ausencia en la cena tradicional de Nochebuena así lo ha certificado. Él mismo lo ha contado sin ahorrarse detalles, para sorpresa de muchos.
Han sido unas Navidades difíciles de olvidar para Cayetano Martínez de Irujo, quien tuvo que lidiar con unos dolorosos problemas de salud que le amargaron sus primeros meses de casado con Bárbara Mirjan. Pero parece que su evolución ha sido positiva en estas últimas semanas, como se ha podido comprobar en su reaparición coincidiendo con los Premios Internacionales de Periodismo de ‘El Mundo’.
El duque de Arjona ha presentado un gran aspecto después de ver cómo arrugaba el gesto en entrevistas anteriores cuando hablaba de sus problemas tras haber tenido que ser intervenido en noviembre de una hernia discal. La cosa no quedó ahí, pues su recuperación se complicó posteriormente por una infección en el postoperatorio. Pero Cayetano Martínez de Irujo está mejor y hasta atendió con una sonrisa a la prensa cuando le preguntaron por su salud. «Bien, mejor», contó.
El portazo de Cayetano a sus hermanos
Sin embargo, el aristócrata ha sido noticia en los últimos días por su sonada ausencia en la cena de Nochebuena que organizó su familia y donde estuvieron todos menos él. Dicha ausencia ha originado no pocas especulaciones y el duque de Arjona no ha querido poner paños calientes a la hora de explicar los motivos por los que renunció a esa mesa para acudir a la montada por sus suegros.
Cayetano y Bárbara no estuvieron ni en la fiesta de Navidad que organizó Fernando Martínez de Irujo ni en la tradicional cena de Nochebuena en el Palacio de Liria organizada por el actual duque de Alba, su hermano Carlos. El duque de Arjona prefirió marcharse a casa de los padres de Bárbara y pasar con ellos y su familia la noche del 24.

Al fin operativo
Algunos quitaron importancia a su ausencia, pero la realidad, contada por el propio Cayetano Martínez de Irujo, es que hay mala relación -o nula- con los hermanos. «Después de once años (de la muerte de la duquesa de Alba), yo creo que para mí esa puerta ya está cerrada», ha dicho para confirmar que no hay trato filial.
Por lo menos, ya va mejor de esos problemas de salud que hasta le impidieron tener una luna de miel en condiciones, o en su forma tradicional, tras su boda con Bárbara Mirjan. «Una infección articular es muy grave, macho. He tenido muy mala suerte, muy mala suerte. Pero bueno, ya vamos bien, ya estoy operativo», explicaba de lo más contento por haber salido adelante tras mucho sufrimiento. En estos momentos, parece que la salud personal va mejor que la filial. Quién lo iba a decir hace solo un par de meses.