Hace tiempo que la tonadillera lucha para que la japonesa abandone el hogar que había cedido a su hermano en vida.
‘Fiesta’ han confirmado que la cantante, con graves problemas económicos, ha iniciado la cuenta atrás para el desalojo.

Los temores de Junko, la viuda de Bernardo Pantoja, se han hecho realidad y el programa ‘Fiesta’ ha hablado no solo de las eternas y enquistadas diferencias de la japonesa con la familia de su difunto marido, sino que ha confirmado que ya tiene fecha y hora para el desahucio de la casa que Isabel Pantoja había cedido a su hermano y a su mujer para que allí vivieran.
Ya ha comenzado la cuenta atrás para el desalojo. después de un año de denuncias y agobios dentro de un proceso legal establecido en marzo del pasado año. En este tiempo, el entorno de Junko se ha encargado de filtras las profundas desavenencias que mantiene con la otra parte de su familia tres años después del fallecimiento del padre de Anabel Pantoja.
Junko siempre ha defendido que no desea tener contacto alguno con la tonadillera ni con su sobrina. es más, incluso ha revelado algunos detalles de los últimos días de vida de su marido que no se sabían hasta ahora. Mientras tanto, el tiempo se agota.
El piso de la disputa
Junko y su marido vivían en Sevilla en un piso que era propiedad de Isabel Pantoja, quien en cuanto murió su hermano puso en conocimiento de la japonesa su deseo de recuperar la vivienda, unos deseos que ella se negó a satisfacer. Los tribunales fueron la siguiente parada y ahora ya se conoce fecha y hora para el desahucio: «3 meses. Isabel Pantoja por fin recupera su casa». Así lo ha proclamado el programa ‘Fiesta’.

«Marzo será un punto de inflexión para Junko que sabía que este momento llegaría. No era un desalojo inmediato, pero sí anunciado», han contado desde el programa. Obviamente, y dadas las profundas diferencias, la decisión de la tonadillera ha sido por la vía de los tribunales. «No les ha quedado otra que judicializar el asunto. En marzo se celebrará para que por fin Junko pueda abandonar esa casa», han añadido desde ‘Fiesta’.
Las palabras de Junko
Por su parte, la japonesa decidió romper su silencio con una entrevista en ‘¡De viernes!’ para denunciar su situación y alzar la voz sobre el piso de marras. Antes, algunos medios sacaron a la luz que Junko estaría sacando dinero al alquilar algunas de las habitaciones de la casa, un punto que ella no quiso confirmar, aunque sí reconoció la precariedad de su situación económica y cómo le cuesta subsistir. También se habló de que estaba vendiendo las cosas de su marido.
«Después de que falleciera Bernardo, Isabel mandó a un señor para que recogiera sus cositas, cuadros de Bernardo y de Anabel. La ropa y ese tipo de cosas yo se las regalé a los amigos de él como recuerdo. En la casa no hay nada, yo nunca he vendido nada. ¿Quién va a querer comprar esas cosas? Son tonterías. Yo he estado mucho tiempo cuidando de Bernardo y a mí nadie me ha dado las gracias. Yo ahora lo que quiero es dedicarme a mis cosas. A cantar», explicó la japonesa.