El vídeo de su ceremonia religiosa se ha hecho viral y ha generado reacciones de apoyo, escepticismo y debate social.

La figura de Lily Phillips vuelve a situarse en el centro de la conversación pública, esta vez por un motivo muy distinto al que la hizo mundialmente conocida. La creadora de contenido para adultos, una de las estrellas más controvertidas de OnlyFans, ha sorprendido al anunciar que se ha bautizado, un gesto que ella misma define como el inicio de una nueva etapa espiritual.
La joven británica, de 24 años, compartió el vídeo en su cuenta de Instagram, en el que se la ve participando en la ceremonia religiosa. «Un día para recordar por siempre», escribió junto a las imágenes, que en cuestión de horas superaron los cinco millones de visualizaciones y desataron una oleada de reacciones encontradas.
El anuncio no pasó desapercibido. Su nombre arrastra un historial mediático que hace que cualquier movimiento personal genere debate. Mientras algunos seguidores celebraron el paso como una muestra de crecimiento personal, otros pusieron en duda la sinceridad de la decisión, cuestionando que su cuenta de OnlyFans siga activa y señalando una supuesta contradicción entre su fe y su actividad profesional.
La controversia no es nueva. Phillips se convirtió en una figura viral en 2024 tras participar en un reto sexual extremo que la llevó a mantener relaciones con más de mil hombres en menos de un día, experiencia recogida en un documental que reavivó el debate sobre los límites de la industria del contenido para adultos. Las imágenes posteriores, en las que aparecía visiblemente afectada, provocaron una fuerte discusión social sobre el impacto psicológico de este tipo de dinámicas.
En este contexto, su bautismo ha sido interpretado por muchos como una ruptura con esa etapa. La propia Lily Phillips ha salido al paso de las críticas para explicar el significado personal del gesto. En declaraciones a distintos medios internacionales, la joven ha asegurado que siempre se ha considerado cristiana y que creció en una familia vinculada a la iglesia. De hecho, fue bautizada cuando era bebé, pero considera que este nuevo acto simboliza una reconexión consciente con su fe.
«Quiero fortalecer mi relación con Dios y abrir conversaciones sobre cómo las chicas de OnlyFans somos personas complejas», ha defendido. Phillips insiste en que le incomoda ser reducida a una única faceta y denuncia la deshumanización que, a su juicio, sufren muchas creadoras de contenido adulto. «No somos figuras planas. Tenemos inquietudes, contradicciones y procesos personales», ha explicado.

Lejos de presentarse como un ejemplo de cristianismo tradicional, ha reconocido que su visión de la fe no encaja en los moldes más conservadores. Apoya abiertamente causas como el matrimonio igualitario o el derecho al aborto y asegura que eso no invalida su identidad religiosa. «La relación con Dios es personal. No necesito cumplir con las expectativas de nadie», ha afirmado, al tiempo que ha pedido respeto a quienes cuestionan su postura.
De cara a 2026, Lily Phillips asegura que su prioridad ha cambiado. Su trabajo en la industria para adultos, dice, ha pasado a un segundo plano. Ahora quiere centrarse en su bienestar emocional, reforzar su vida espiritual y explorar nuevas oportunidades profesionales fuera de OnlyFans, como la televisión o plataformas digitales como YouTube. «Quiero estar bien, sentirme en paz y ser feliz», ha concluido.