Después de tres años de una discreta relación, Sonia Moldes contraerá matrimonio el 9 de enero con un reconocido empresario. Será su quinta boda, pero, como dicen, no hay quinto malo.

El brillo de sus ojos la delata: está muy ilusionada. Y no es para menos, ya que el viernes 9 de enero Sonia Moldes (52) contraerá matrimonio con el que asegura que es el amor de su vida. El definitivo, asegura. Una rotundidad que no pasa inadvertida teniendo en cuenta que este será su quinto matrimonio.
Quedamos con la empresaria gallega para charlar al calor de un café sobre su prometido y su próxima boda, pero también sobre la familia, el sentimiento de orfandad que la acompaña desde los 23 años y los hombres que han formado parte de su vida, entre los que se incluye Alessandro Lequio, junto a quien se hizo conocida a finales de los 90 y con quien mantuvo una turbulenta relación.
Sonia, háblanos de esta buena nueva que te tiene con esa sonrisa.
Sí, he encontrado al amor de mi vida y nos vamos a casar el próximo 9 de enero, que es mi cumpleaños. Me pidió matrimonio el pasado 14 de octubre de una forma muy bonita, en la isla Gili Air, de Bali, con su hija pequeña presente y fue muy emotivo. Ni la niña ni yo podíamos parar de llorar.
Y quién es él…
¿Cuánto tiempo lleváis juntos?
Tres años, pero ha sido una relación muy discreta. Mi pareja es una persona que no tiene nada que ver con el mundo de los medios de comunicación, aunque lo respeta mucho, y ni él ni yo queríamos que trascendiera.
Como diría la canción, ¿y quién es él?
Se llama Isaac, tiene 54 años y es presidente y CEO de una multinacional. Es un hombre supercariñoso, muy divertido, la persona con la que mejor me lo paso, mi mejor amigo y me ha demostrado un amor infinito. Además, es muy atractivo.
¿Cómo os conocisteis?
Es un restaurante. Él se acercó y me dijo que era la mujer más guapa que había visto en su vida. Yo me reí y no se movió hasta que le di el teléfono. Empezamos a quedar y hasta hoy.
¿Qué te enamoró de él?
Él me dice que fue un amor a primera vista y yo tardé más, pero le alcancé, porque estoy muy enamorada. Lo tengo todo con él. No hay ninguna faceta que no tenga cubierta. Además, cocina muy bien y también me ha conquistado por el estómago. Tiene el mejor carácter que he conocido. Todo es una fiesta para él, todo lo hace con una alegría y una ilusión que te contagia.
Dices que es padre.
Sí, tiene tres hijos, de 14, 17 y 21 años, y me llevo genial con ellos. Los adoro y ellos a mí, también.
¿Quiénes van a ser los padrinos?
Su hija y mi hermano, porque no tengo padres. La base de mi felicidad son él y mi hermana. Nos quedamos sin padres muy jóvenes y son mi vida, junto con mi cuñada, que es como una hermana, y mi sobrino, de 17 años.

Esas pérdidas tan tempranas marcan tanto…
Muchísimo. Mi madre murió de madre de cáncer con 46 años. Yo tenía 23 años, mi hermana 25 y mi hermano era muy pequeño… Y mi padre murió al año siguiente de un infarto. La pérdida de los padres es lo más fuerte que te puede pasar, porque es como un abandono a nivel psicológico. Yo siempre estaba en la casa de mamá y tras fallecer, si tenía un problema, me iba a Miami. Con el tiempo descubrí que era porque ya no tenía la casa de mi madre.
La quinta boda de Sonia Moldes
¿Cómo va a ser el enlace?
Va a ser una boda íntima y se va a celebrar en el Real Casino de Madrid. Por mi parte, habrá unas 20 personas y por la de él, poco más de 30.
¿Quién se va a encargar del catering?
Paco Roncero, que es conocido de mi pareja.
¿Y el traje de novia?
Solo puedo decir que es un traje muy diferente a lo habitual y adecuado para mi edad y el tipo de boda que es. A mí me parece precioso.
Este será tu quinto matrimonio, pero dicen los taurinos que no hay quinto malo…
Eso dicen (risas). Yo sé que es el definitivo.
¿Y por qué esta vez lo tienes tan claro?
Las otras veces me casé llevando menos de un año de relación y esta vez ha sido algo más madurado. Ambos tenemos un carácter fuerte, pero tenemos claro que queremos una vida en común. Sé que he encontrado al amor de mi vida.

Las anteriores veces también pensarías que lo eran, ¿no?
Era diferente. Con el primero, yo era una niña, durante esta relación murió mi madre y me replanteé todo porque notaba que me faltaba algo. El segundo sí fue un gran amor, pero no pudo ser. El tercero también fue un amor importantísimo y nos seguimos llevando bien, al igual que con el anterior. El cuarto ha sido lo peor que me ha pasado, pero cuando me di cuenta de cómo era ya tenía la boda encima y fue un error porque la tenía que haber anulado.
¿Y creías necesario casarte de nuevo?
Para mí casarse es dar un paso más en la relación, consolidar este amor tan bonito que tenemos dando una fiesta con nuestra familia y amigos. Él me lo decía cada dos por tres, pero hasta que no hincó la rodilla no fue definitivo.
¿Tienes la misma ilusión que en las anteriores bodas?
Bastante más, porque estoy convencida de que voy a pasar el resto de mi vida con él.

Su hogar y su familia
¿Y tu familia qué opina de esta nueva boda?
Están felices porque le adoran. Tenemos una sintonía maravillosa ambas familias.
¿Dónde va a estar vuestro cuartel general?
En principio, en Madrid, aunque en cualquier momento Isaac puede tener que irse fuera por su trabajo y si es así, no me importaría irme. Mi hogar es mi casa, porque estoy muy apegada a ella, pero mi vida está con él.
¿Vais a vivir en tu casa?
Sus hijos ya están todos estudiando fuera y le he dicho que se venga a vivir a mi casa, que la acabo de reformar. Así es que en principio viviremos allí. Luego él tiene una casa en Ávila, a la que vamos los fines de semana.
¿Cómo llevas a tus 52 años convertirte en ‘madre’?
Mis parejas, excepto el primero, han tenido hijos y siempre los he querido muchísimo a todos. Y a estos los adoro porque además creo que es imposible querer a tu pareja y no querer a sus hijos.
¿Qué tal afronta Isaac que seas una persona popular?
Él ya me conoció así y conoce mi vida perfectamente, porque mi mayor virtud es la sinceridad. No he mentido nunca y nada de lo que salga le va a sorprender.
Como nos contabas, tus hermanos y tú os quedasteis muy jóvenes sin padres y os tuvisteis que buscar la vida…
Sí, mi hermana y yo conseguimos quedarnos con la gestión del concurso de Miss España en algunas provincias y trabajamos como locas. Y fue en ese momento cuando me separé y conocí a Alessandro Lequio, hicimos algunos reportajes y el dinero que saqué lo invertí en montar mi primer restaurante. Luego he seguido teniendo hasta hace poco negocios de hostelería y compaginándolo con otros trabajos. En la actualidad, me dedico a la decoración de interiores, que me encanta. Con tantas veces que me he casado, he tenido que montar muchas casas y se me da muy bien.
El encuentro de Sonia con Antonia Dell’Atte
Hablando de Lequio, ¿cómo recibiste la noticia de su despido de Mediaset?
Yo imaginaba que esto pasaría. Creo que cuando una persona está tanto en la cuerda floja, un grupo como Mediaset tiene que tomar una decisión y lo han hecho con la Justicia por delante. Creo que ha sido un despido justo.

¿Conoces personalmente a Antonia Dell’Atte?
Me la encontré en unos premios hace poco tiempo. Algunos medios se hicieron eco de este encuentro. Ella se acercó a mí y me echó en cara que no hubiera ido más allá con el tema de Alessandro, que no lo hubiera denunciado. Aún no había ocurrido lo del despido, pero ella me adelantó que algo iba a pasar. Por eso me imaginaba que tenía algo entre manos.
¿Crees a Antonia?
Sí, sin lugar a dudas, pero es que, además, hay unas cartas, unas pruebas.
¿Te identificas con ella?
Sí me he sentido muchas veces identificada con ella.
Su tóxica relación con Alessandro Lequio
Has reconocido que sentiste miedo de Alessandro. ¿Lo sigues teniendo?
Ya no. Entonces tenía poco más de 20 años.
¿Te ha llegado alguna demanda por su parte?
No, pero estoy preparada.
¿Acaso te gustaría que te demandara?
Al que no le gustaría es a él. Entiendo a Antonia, pero yo no he tenido un hijo con él ni tengo tanta rabia acumulada. Yo quiero continuar con mi vida feliz, pero si hay que ir a la guerra, iré con todas las armas.
Tú no quieres ir más allá…
No, hubo un momento que lo pensé. Creía que no me podía callar tantas cosas. Pero ahora no me compensa remover cosas que me van a hacer mucho daño. No me apetece, estoy muy feliz. Ya he ido a una psicóloga, que es la que me ha ayudado, y ya está. Si en su momento no hice nada, no lo voy a hacer ahora.
¿Cómo defines la relación que tuviste con Lequio?
Muy tóxica y horrible.

Según él, lo vuestro no fue una relación seria…
No me molesta que me ningunee, pero sí que mienta. Para mí ha sido la relación menos importante de mi vida y no me enamoré de él, pero yo no miento. Nuestras rupturas eran de dos días porque le daban ataques de celos y luego volvíamos.
¿Fuiste dependiente de él?
No, creo que confié en él, porque estaba sola.
¿Qué opinión tienes de Ana Obregón?
No la entiendo.
¿Y de María Palacios?
No me apetece hablar de esta persona.
“Tuve un ictus hace un año”
¿Qué le pides a la vida?
Salud para mí y los míos. No tengo derecho a pedir nada más porque soy plenamente feliz. Esto no lo he contado nunca… Tuve un ictus hace un año que me hizo recordar lo importante de la vida, aunque desde la muerte de mi madre siempre lo he tenido presente. Hay que vivir y disfrutar cada momento. Por suerte, lo único que tuve fue la pérdida de visión de un ojo y fue algo puntual.
¿Crees que la gente te conoce?
Para nada. Tienen la imagen de mí de una mujer fría y distante y yo lo que estaba era huérfana y con una pareja que estaba en la situación que estaba. Fue tan duro lo que pasé que o me hacía una coraza o me hubiera hundido y no me hubiera levantado.
¿Cómo ves tu futuro?
Junto a Isaac viajando, cocinando, viendo una serie, asando castañas en la chimenea… Yo ya no salgo a fiestas, detesto la noche.