En ‘¡De Viernes!’ comparte su testimonio y su recuerdo, con su figura siempre muy presente en sus vidas.

Noelia López, seis años después de su pérdida, homenaje a su marido José Antonio Reyes recordando su figura y su historia de amor. El 1 de junio de 2019 el jugador de fútbol perdía la vida en un accidente de tráfico. Una despedida que nadie esperó y que sorprendía a todos. En ese entonces tenía dos niñas pequeñas, de 2 y 5 años, que se quedaban sin la figura paterna que tanto querían y necesitaban. “Siempre he antepuesto a mis hijas y su felicidad, eso me ha salvado también”, no puede estar más segura.
Sus padres han sido fundamentales para que ahora se encuentren en el momento en el que están. “Acababan de perder a un hijo y estaban rotos, es increíble ver la fuerza que sacaron para sacarnos adelante”, está agradecida. La felicidad es algo que no ha podido permitirse hasta hace no mucho. “Antes no podía. La vida es muy bonita y todo lo que venga bueno yo lo disfruto muchísimo”, puede con el paso del tiempo asumir, sin dejar el recuerdo y la tristeza a un lado.
La figura de José Antonio Reyes para sus hijas y su proceso de duelo
“Triana tenía 2 y Noelia 5, vas adaptando la información a su edad sin hacer daño. Sé que se lo he hecho contando la verdad, pero querían saber. Ellas han buscado información por su cuenta y creo que eso duele más”, descubre ante las cámaras. Los homenajes que le hacen y a los que acuden son el mejor ejemplo que podrían tener. “Estoy muy orgullosa de las hijas que tengo y cómo afrontan los reveses de la vida. Son muy maduras y aprendo mucho de ellas también. Son mi ilusión y mi apoyo”, se rompe al dedicarles estas palabras.
“Tengo señales en números, olores y momentos de que está. Me pregunto qué haría en esa situación y actúo, tomo decisiones por los dos. A cada uno nos ha dejado un vacío y todos lo recuerdan, es super bonito”, está convencida del que es y será el amor de su vida. Nunca podrá olvidar el que es uno de los peores días de su vida, el que le comunicaron lo que había sucedido con su marido.

“La última conversación que tengo es por la mañana, estaba lesionado y no me lo dijo porque quería venir a darnos una sorpresa”, tiene aún en su pensamiento. Hace seis años que tenía que afrontar su despedida pese a que lo esperaban a su regreso de una convocatoria deportiva. “Me dijo que subía al autobús y que me llamaba. Tuve muchísimos pensamientos a la vez, el primero que no porque iba ahí”, recuerda.
Ahora todo su entorno es uno, como una gran familia, incluido su primer hijo y la que fue su primera mujer. “Son personas muy importantes para mis hijas. Su hermano es su hermano y también lo ven un poquito el papel que hacía su padre en el fútbol”, descubre del momento actual. Todo después de que sintiera que tenía que alejarlas de lo relacionado con su padre “porque no sufrieran, eran muy pequeñas”.
El tratamiento de Noelia López contra el cáncer inoperable que le diagnosticaron
Años después todavía tendría una noticia que le haría replantearse todo y enfrentarse de nuevo a todos sus miedos. Le diagnostican un tumor ginecológico inoperable contra el que continúa recibiendo tratamiento. “Pensaba que nada peor podía pasarme. Cuando me hablaron del cáncer fue muy difícil de gestionar, un momento muy complicado por mis hijas. Tenían 9 y 5 años entonces. Fueron todo noticias muy malas al principio, me apoyé en gente que me ayudó en mi vida, son ángeles”, quería agradecer a todo el equipo médico que cuida de ella.

Ha conseguido emocionar a todos los presentes, especialmente Terelu Campos y Beatriz Archidona. Se sienta afortunada de seguir pudiendo disfrutar de la vida tal y como se presenta y estar presente para sus hijas, lo que más le importa. “En la primera revisión ven otra cosa en otro sitio, empecé otro tratamiento y todas las noticias fueron bien. Que esté aquí sentada contando esto. Yo quería historias reales, me daba ánimos eso, que salen adelante”, no podía evitar emocionarse queriendo que su historia pueda ser un ejemplo de seguir adelante.
“Estamos pasando la Navidad como podemos, es un milagro pasar la Navidad juntas con todo lo que ha venido después. Estoy muy agradecida a mis padres, que son unos de libro. Pienso que no me lo merezco de lo buenos que son. Espero que mi historia sirva de ejemplo para otras personas. Hasta mi diagnóstico he vivido con mucho miedo, a coger el coche, que vayan de excursión…”, ha dejado atrás para vivir cada momento al máximo y permitiéndose ser feliz.