⚠️ ¡La Oscura Realidad de Ruby Franke! Revelaciones Sorprendentes sobre la Influencer que Abusó de Sus Hijos.
Ruby Franke nació el 18 de enero de 1982 y fue la hija mayor de Chad y Jennifer.
Desde pequeña, Ruby desarrolló un fuerte vínculo con la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, lo que influyó en su vida y en su visión de la crianza de sus hijos.
En 1999, se casó con Kevin, un hombre con estudios en ingeniería civil, y juntos formaron una familia que creció rápidamente, dando la bienvenida a seis hijos en total.
La vida familiar de Ruby y Kevin parecía estar marcada por la fe y la disciplina, y en 2015 decidieron compartir su vida a través de un canal de YouTube llamado “Ocho Pasajeros”.
Al principio, el canal se centraba en mostrar la vida cotidiana de la familia, sus rutinas y su estilo de crianza basado en principios religiosos.
Sin embargo, con el tiempo, el contenido comenzó a generar controversia.
Muchos espectadores criticaron los métodos disciplinarios de Ruby, que eran considerados excesivos y crueles.
Un episodio que causó mucha indignación fue cuando Ruby relató que su hijo Chad fue castigado al prohibirle el acceso a su habitación durante seis meses, lo que lo obligó a dormir en el suelo.
Otro momento polémico fue cuando se negó a llevar el almuerzo a su hija menor, argumentando que debía aprender una lección sobre la responsabilidad.
A medida que el canal crecía, también lo hacían las críticas.
Ruby y Kevin decidieron enviar a uno de sus hijos a un campamento de disciplina en la naturaleza, lo que generó un gran rechazo por parte del público.
Este tipo de instituciones eran comparadas con prisiones para menores, y muchos cuestionaron si realmente eran efectivas o si causaban más daño.
Con el tiempo, la preocupación por el bienestar de los niños aumentó, y algunos seguidores comenzaron a recolectar firmas para solicitar que los servicios de protección investigaran a Ruby y su familia.
A pesar de las críticas, Ruby se mantuvo firme en su estilo de crianza, defendiendo sus métodos como responsables.
Sin embargo, en 2021, Ruby y Kevin comenzaron a enfrentar dificultades en su matrimonio y decidieron buscar ayuda de una consejera llamada Jodi Hilde Brand, quien compartía sus creencias religiosas.
A pesar de sus esfuerzos, la pareja se separó en septiembre de 2022, lo que marcó un punto de quiebre en la familia.

Después de la separación, Ruby cerró su canal de YouTube y comenzó a trabajar con Jodi en un nuevo proyecto que se centraba en asesorar a otros padres.
Sin embargo, su enfoque en la crianza estricta y su postura controvertida generaron aún más críticas.
Mientras tanto, su hija mayor, Shari, comenzó a expresar su preocupación por la situación de sus hermanos menores, alertando a las autoridades sobre posibles episodios de violencia y negligencia en el hogar.
El 30 de agosto de 2023, la situación llegó a un punto crítico cuando Russell, el hijo de 12 años de Ruby, logró escapar de la casa de Jodi.
Descalzo, desnutrido y cubierto de heridas, pidió ayuda a un vecino y alertó sobre el estado de su hermana de 10 años.
Cuando la policía llegó al lugar, encontraron a ambos niños en condiciones alarmantes, con signos claros de abuso y desnutrición.
Ruby y Jodi fueron arrestadas y acusadas de múltiples cargos de abuso infantil.
La investigación reveló que Ruby había estado al tanto del abuso y la negligencia que sufrían sus hijos.
A medida que el caso avanzaba, se conocieron detalles escalofriantes sobre los métodos de disciplina que Ruby había utilizado, incluyendo castigos extremos y humillantes.
En una audiencia judicial, Ruby confesó haber sometido a sus hijos a condiciones inhumanas, incluyendo privación de agua y alimentación, así como castigos físicos severos.

La gravedad de los abusos cometidos por Ruby y Jodi dejó a la comunidad en estado de shock.
Mientras Ruby se declaraba culpable de cuatro cargos de abuso infantil, el testimonio de su sobrina, Jessie, reveló un patrón de comportamiento abusivo que se extendía más allá de la familia de Ruby.
Jessie compartió su propia experiencia de abuso a manos de Jodi, lo que arrojó luz sobre la manipulación y el control psicológico que había ejercido sobre Ruby y su familia.
El caso de Ruby Franke no solo expone la oscuridad que puede existir en el hogar de una figura pública, sino que también plantea preguntas inquietantes sobre la responsabilidad de quienes están al tanto del sufrimiento de los niños y no actúan.
La historia de Ruby y sus hijos es un recordatorio escalofriante de que, a menudo, la apariencia de una familia perfecta puede ocultar realidades desgarradoras.
A medida que el juicio avanza y se imponen las sentencias, la comunidad continúa reflexionando sobre la importancia de proteger a los más vulnerables y la necesidad de estar atentos a las señales de abuso.
La historia de Ruby Franke es un llamado a la acción para garantizar que ningún niño tenga que sufrir en silencio, y que todos los padres sean responsables de su bienestar.

Con el cierre de este capítulo trágico, la esperanza es que los niños encuentren la paz y el amor que merecen, y que este caso sirva como un catalizador para el cambio y la protección de los derechos de los menores.
La historia de Ruby Franke y sus hijos no termina aquí; es una lección de vida que debe resonar en la conciencia colectiva.