🚨 ¡Impactante! La Última Conversación de Yeison Jiménez Antes de su Trágico Accidente: La Madre Comparte Su Dolor y Corazonadas.
La conmoción por la muerte de Yeison Jiménez ha dejado a millones de colombianos en estado de shock.
A tan solo 34 años, el artista había construido una carrera brillante, llena de éxitos y con un público que lo adoraba.
Sin embargo, lo que muchos no saben es que su madre, Luz Méiga Galeano, había sentido una inquietud profunda en su corazón mucho antes de la tragedia.
“Mi hijo tenía apenas 34 años, una carrera hermosa, un público que lo amaba y muchos sueños todavía por cumplir”, comenzó Luz, mientras recordaba con tristeza los momentos previos al accidente.

Luz compartió que Yeison había tenido sueños recurrentes sobre un accidente aéreo, donde se veía a sí mismo perdiendo la vida.
“Aunque trataba de decirlo como si fuera solo un miedo, como una idea pasajera, yo como madre sabía que eso no se sueña por casualidad”, confesó.
Su instinto maternal la llevó a alertar a su hijo cada vez que viajaba, especialmente en avioneta.
“Hijo, ten cuidado, algo no me gusta”, le decía, y él, con su habitual cariño, la abrazaba y trataba de tranquilizarla.
Sin embargo, el presentimiento de Luz nunca se desvaneció.
El día del accidente, Yeison se encontraba en camino a cumplir compromisos laborales junto a su manager y su equipo.
Era un viaje más en su apretada agenda, pero para su madre, ese viaje se convertiría en el último.
“Cuando la noticia llegó, fue como si el tiempo se detuviera.
Todo aquello que él había soñado y que yo había temido se había convertido en realidad”, relató Luz con lágrimas en los ojos.
La pérdida de su hijo no solo significó la desaparición de un artista, sino de un hombre sensible que siempre buscaba la aprobación y el amor de su madre.
Yeison no solo era un cantante; era un hijo que hablaba de la muerte con respeto y que buscaba consuelo en la voz de su madre antes de cada vuelo.
“Hoy las autoridades investigan qué pasó, pero en mi corazón queda la certeza de que algo lo estaba anunciando, de que mi hijo de alguna manera sintió su final antes de que llegara”, reflexionó Luz.
Ella se siente orgullosa de haber hecho todo lo posible por alertarlo y acompañarlo hasta el último momento.

Desde joven, Yeison entendió que la música popular no era solo cantar, sino contar verdades.
Su conexión con el público era genuina, y su forma de presentarse en el escenario era auténtica.
“A mí siempre me decían que Jason no se parecía a nadie, que tenía carácter, valentía y una forma muy suya de enfrentar la vida”, recordó su madre.
Luz vio a su hijo crecer desde sus humildes comienzos, cuando grababa sus primeras canciones sin saber si algún día serían escuchadas.
“Te deseo lo mejor fue solo el inicio de un camino construido a pulso”, afirmó, mientras revivía los recuerdos de su ascenso musical.
Yeison logró llenar el estadio El Campín, un sueño que su madre nunca imaginó que se haría realidad.
“Ese día me abrazó y me dijo que todo había valido la pena, que cada sacrificio tenía sentido”, compartió Luz, llena de orgullo.
Sin embargo, a medida que su carrera despegaba, la vida seguía siendo exigente con él.
“Jason vivía viajando, cumpliendo compromisos, pensando en nuevas canciones, en proyectos, en cómo sorprender a su público”, explicó su madre.
El día del accidente, Luz se quedó pensando en la sonrisa de su hijo, en su voz llamándola “mamá” y en todo lo que aún quería lograr.
“La tarde cayó y con ella una oscuridad que no era solo del cielo, sino del alma de millones de personas que crecieron con sus canciones”, expresó Luz, visiblemente afectada.
“Jason se fue dejando melodías que hoy duelen, letras que ahora suenan como despedidas y recuerdos que nadie podrá borrar”.

A pesar de su trágica partida, Luz se aferra a la idea de que su hijo vivió plenamente, persiguiendo sus sueños y amando su música.
“Yo pienso en Jason no como la noticia que recorrió el país, sino como el hombre disciplinado y apasionado que salió adelante a fuerza de trabajo”, dijo, recordando cómo su hijo se convirtió en un referente para muchos.
“Este niño fue un soñador incansable, siempre convencido de que la música era su camino”.
La historia de Yeison Jiménez no es solo la de un cantante que alcanzó la fama; es la historia de un hombre que, a pesar de las adversidades, logró conectar con su público de una manera única.
Luz enfatizó que su hijo no escribía para impresionar, sino para decir la verdad.
“Cada logro que alcanzó fue consecuencia de esa disciplina que se forjó en la adversidad”, agregó.
Mientras el país lamenta su pérdida, Luz se siente agradecida por el legado que dejó su hijo.
“Aunque su voz se apagó de forma inesperada, su historia, su música y su verdad seguirán viviendo en cada persona que alguna vez encontró refugio en una de sus canciones”, concluyó Luz, con la esperanza de que su hijo sea recordado no solo por su talento, sino por el impacto que tuvo en la vida de tantas personas.

El dolor de perder a un ser querido nunca desaparece, pero Luz sabe que Yeison siempre vivirá en su corazón y en el de quienes lo admiraron.
“Hoy quedan carreteras que ya no recorrerá, escenarios que guardan su eco y corazones que aún no entienden cómo una vida tan activa, tan entregada y tan luminosa pudo apagarse de una manera tan repentina”, reflexionó, mientras el recuerdo de su hijo continúa iluminando su vida.