El 21 de enero de 2026, lo que inicialmente fue una crónica del éxito rotundo de Yeison Jiménez para el diario El Espectador, se ha transformado en un documento histórico y conmovedor: su última entrevista formal antes de la tragedia del 10 de enero.
Bajo el titular “Hicimos historia”, la conversación captura a un artista en la cúspide absoluta de su carrera, reflexionando sobre un 2025 que calificó como “bendecido” y proyectando un 2026 donde el cielo, literalmente, era el único límite.

Un 2025 de hitos inalcanzables
Yeison confesó que el 2025 comenzó de forma “turbia” debido a la cancelación de fechas en Ecuador por el estallido social.
Sin embargo, el panorama cambió drásticamente el 26 de julio, día de su cumpleaños, cuando se convirtió en el primer artista de música popular en llenar el Estadio El Campín.
“Logramos hacer el concierto más importante de la historia de la música popular en Colombia”, afirmó con orgullo, destacando que vendieron más de la mitad del aforo en solo 24 horas.
Este éxito no fue solo comercial, sino cultural.
Jiménez recordó cómo, hace 14 años, su género era despreciado como “música de borrachos” o “pueblerina”.
Al llenar estadios y seis Movistar Arena en un solo año, Yeison sentía que finalmente había roto el esquema y abierto las puertas para todos sus colegas.
Planes para el 2026 y la búsqueda de nuevos horizontes
Para este 2026, Yeison tenía una agenda que consolidaba su internacionalización, con el objetivo puesto en mercados desde México hasta Chile.
Entre sus anuncios más importantes destacaban: El Campín 2 – “La Revancha”: Programado para el próximo 28 de marzo, este concierto buscaba ser la redención para quienes fueron estafados con boletas falsas en la primera edición.
Evolución Musical: Aseguró que lo que venía en camino superaba en calidad a todo lo grabado anteriormente.
“La música que han escuchado no le alcanza a la mitad de lo bueno que viene”.
Reducción de Ritmo: En un esfuerzo por valorar más a su familia, Yeison había decidido no hacer más de 20 conciertos al mes, bajando de los 28 que acostumbraba en temporadas altas.
El sueño truncado de ser piloto

Quizás el momento más escalofriante de la entrevista, visto desde el presente, es cuando Yeison habla sobre su único sueño pendiente: ser piloto de avión privado.
“Vuelo mucho en el avión mío y ya le entiendo demasiado al tema.
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sé que si Dios me presta la vida, en los próximos meses los estaré sorprendiendo con mi tarjeta de piloto”.
El artista, que originalmente quería ser ingeniero industrial, confesó que volaba siempre al lado de su capitán haciendo preguntas técnicas, convencido de que en cuatro meses de estudio obtendría su licencia.
Un mensaje para las nuevas generaciones
Yeison Jiménez cerró la entrevista con un consejo que hoy resuena como su testamento profesional: el éxito no es de la noche a la mañana.
“Hoy la gente quiere éxito rápido y sin sudor, pero ese éxito no trae estadios llenos tras 14 años de carrera.
Enfóquense en el talento y trabajen fuerte”.
Hoy, 21 de enero de 2026, las palabras de Yeison Jiménez en El Espectador sirven como recordatorio de un hombre que no solo soñó en grande, sino que tuvo la disciplina para materializar esos sueños.
Se fue convencido de que había hecho historia, y los hechos, lamentablemente coronados por su partida, le han dado la razón.