Lo que en redes sociales se ha viralizado bajo titulares de “triste adiós” es, en realidad, el cierre de un ciclo histórico para el periodismo deportivo colombiano.
En este diciembre de 2025, analizamos el impacto de la partida de Nelson Enrique Ascencio y otros comunicadores, un fenómeno que plantea interrogantes profundas sobre el futuro de la televisión nacional y la fuga de talentos hacia nuevas plataformas.

La noticia que ha sacudido los cimientos de la redacción de Noticias Caracol es, sin duda, el retiro oficial de Nelson Enrique Ascencio.
Hablar de Ascencio es hablar de la memoria deportiva de Colombia; su voz y su análisis técnico acompañaron a los televidentes durante un cuarto de siglo (25 años) ininterrumpidos.
Su salida, confirmada el 27 de julio de 2023, no fue un evento ruidoso ni conflictivo, sino un acto de gratitud y profesionalismo.
A través de un extenso mensaje, Ascencio se despidió de la que fue su casa periodística media vida, agradeciendo a directivos, compañeros, camarógrafos y asistentes.
Lo más llamativo de su anuncio fue su declaración de “agente libre”.
Esta etiqueta no solo sugiere que Nelson Enrique está abierto a nuevas ofertas, sino que también refleja un cambio de paradigma: los periodistas veteranos ya no buscan jubilarse en un solo canal, sino que exploran la libertad de los medios digitales y la consultoría independiente.
La partida de Ascencio no fue un hecho aislado.
La redacción de deportes de Caracol sufrió otro golpe significativo con el retiro de Sara Castro.
Castro no era solo una cara amable frente a las cámaras en programas como Carrusel Deportivo; era una estratega del periodismo digital.
Lo que hace complejo el caso de Sara Castro es que su salida fue doble.
No solo dejó sus funciones en el Canal Caracol, sino que también renunció a su cargo como directora de AS Colombia.
Esta decisión sugiere que el agotamiento del modelo tradicional de medios o la búsqueda de proyectos personales fuera del radar corporativo está afectando incluso a los cargos directivos.
La salida de estos dos nombres propios deja un vacío de credibilidad.
La audiencia de Caracol, acostumbrada a la familiaridad de sus rostros, se enfrenta ahora a una pantalla renovada pero carente de esa “memoria histórica” que solo otorgan las décadas de cubrimiento.
Estas salidas consecutivas han despertado una serie de teorías entre los analistas de medios y los suscriptores.

La pregunta recurrente es: ¿Por qué periodistas de tanto peso deciden irse simultáneamente?.
Existe la sospecha de que las escalas salariales de la televisión tradicional ya no compiten con las oportunidades que ofrecen las plataformas de streaming o los proyectos personales en redes sociales.
¿Están los periodistas recibiendo un trato económico acorde a su trayectoria?.
En la industria se rumorea sobre posibles cambios en las políticas internas del canal que priorizan rostros jóvenes y dinámicas de redes sociales sobre el análisis profundo y veterano.
Esto podría estar generando un sentimiento de desaprobación entre los periodistas de la “vieja guardia”.
Como bien lo dijo Ascencio, ahora son “agentes libres”.
El 2025 ha demostrado que un periodista con marca personal propia puede generar más impacto y rentabilidad de manera independiente que bajo el paraguas de un gran conglomerado.
A pesar de la incertidumbre, el ambiente de despedida estuvo marcado por el respeto.
El gerente del Canal Caracol y numerosos compañeros de set expresaron su gratitud por la labor ejercida durante estos 25 años.
Las redes sociales se inundaron de mensajes asegurando que esto no es un adiós definitivo, sino un “hasta luego”, dejando la puerta abierta para futuras colaboraciones o regresos especiales.
Sin embargo, para el televidente promedio, este “hasta luego” se siente como una pérdida irreparable.
La televisión es, ante todo, una cuestión de hábitos, y romper el hábito de ver a Nelson Enrique Ascencio cada tarde es un desafío para la fidelidad de la audiencia de Noticias Caracol.
En conclusión, la salida de figuras como Nelson Enrique Ascencio y Sara Castro marca un punto de inflexión.
Caracol Televisión se encuentra en una encrucijada: o logra retener a sus iconos o debe acelerar una renovación generacional que no aliene a su base de seguidores más antigua.
Este reporte subraya que, aunque las razones exactas de estas renuncias se mantengan bajo una capa de diplomacia corporativa, el mensaje es claro: el periodismo de alto nivel en Colombia está mutando hacia la independencia.
Nelson Enrique Ascencio, ahora como agente libre, representa el futuro de muchos otros colegas que buscan redescubrir su voz fuera de los libretos de la televisión tradicional.