El exfutbolista colombiano Fredy Guarín se ha convertido en el centro de atención tras una reveladora entrevista con Laura Acuña en su programa “La Sala de Laura Acuña”.
En este espacio, Guarín abrió su corazón y compartió detalles inéditos sobre uno de los capítulos más oscuros de su vida: su lucha contra el alcoholismo y los momentos críticos que marcaron su camino hacia la recuperación.

En un testimonio cargado de sinceridad, el exjugador confesó que llegó a un punto de quiebre en el que solo veía tres posibles destinos: el hospital, el cementerio o la cárcel.
Este relato, que dejó a la audiencia sin palabras, reveló la gravedad de la crisis emocional que enfrentó, marcada por episodios de desesperación, pensamientos suicidas y un aislamiento que profundizó su adicción al alcohol.
Durante la entrevista, Fredy Guarín explicó cómo la pandemia del COVID-19 exacerbó su estado de salud mental.
Aislado en Brasil, lejos de su familia y sin poder regresar a Colombia debido a la cancelación de vuelos humanitarios, el exfutbolista vivió días oscuros en los que el consumo excesivo de alcohol se convirtió en su única vía de escape.
“Mi mente estaba saturada por las noticias de muertes y la incertidumbre.
Me sentía atrapado, sin salida”, confesó.
Uno de los episodios más impactantes de su relato fue cuando estuvo a punto de caer del piso 17 del edificio donde se alojaba.
Según Guarín, una malla de protección evitó la tragedia, un hecho que describe como una segunda oportunidad para vivir.
“Ese momento fue un llamado de atención.
Sentí que Dios me estaba diciendo que aún tenía un propósito en esta vida”, afirmó.

En medio de la oscuridad, una figura inesperada se convirtió en un pilar fundamental para su recuperación: una profesora de su colegio.
Guarín recordó cómo esta mujer, a quien describe como un ángel en su vida, le brindó apoyo emocional y lo ayudó a aceptar que necesitaba ayuda profesional para superar su adicción.
“Ella me hizo ver que no estaba solo, que podía salir adelante si tomaba la decisión de cambiar”, dijo con gratitud.
Este acompañamiento fue el primer paso en su camino hacia la sanación.
Reconocer el problema y buscar ayuda fueron claves para romper el ciclo destructivo en el que se encontraba atrapado.
“No fue fácil, pero cada día que pasaba sin beber era una victoria.
Aprendí a valorar las pequeñas cosas y a reconstruir mi vida desde cero”, expresó.
A pesar de los desafíos personales que enfrentó, Fredy Guarín sigue siendo recordado como uno de los futbolistas más talentosos de Colombia.
Nacido en Puerto Boyacá en 1986, comenzó su carrera profesional en el Atlético Huila antes de dar el salto a equipos internacionales como Boca Juniors, Saint-Étienne, Porto e Inter de Milán.
En el Porto, Guarín alcanzó la cima de su carrera, ganando múltiples títulos, incluidos tres campeonatos nacionales y la UEFA Europa League en 2011.
Su habilidad como centrocampista y su capacidad para marcar goles desde largas distancias lo convirtieron en una pieza clave del equipo.
Además, representó a la selección colombiana en eventos destacados como la Copa América 2011 y el Mundial de Brasil 2014.

Hoy, Fredy Guarín se encuentra en un proceso de transformación personal.
Aunque los fantasmas del pasado aún lo acompañan, el exfutbolista ha decidido compartir su historia como una forma de inspirar a otros que enfrentan luchas similares.
“Quiero que mi experiencia sirva de ejemplo para quienes están pasando por lo mismo.
Siempre hay una salida, pero hay que estar dispuesto a buscarla”, afirmó.
Su testimonio ha generado una ola de apoyo en redes sociales, donde figuras públicas como Juan Fernando Quintero y J Balvin han expresado su admiración por la valentía de Guarín al hablar abiertamente sobre su batalla contra el alcoholismo.
“Fuerza, Fredy.
Estamos contigo”, escribió el cantante en su cuenta de Instagram.

Fredy Guarín es un ejemplo de que incluso en los momentos más oscuros, siempre hay una luz al final del túnel.
Su historia es un recordatorio de que la vulnerabilidad no es una debilidad, sino una muestra de fortaleza.
Al compartir su experiencia, el exfutbolista no solo busca sanar sus propias heridas, sino también brindar esperanza a quienes enfrentan batallas similares.
“Si algo he aprendido de todo esto, es que nunca es tarde para empezar de nuevo.
La vida siempre te da una segunda oportunidad, pero depende de ti aprovecharla”, concluyó Guarín.
¿Y tú, qué opinas de la valentía de Fredy Guarín al compartir su historia? ¿Crees que su testimonio puede inspirar a otros a buscar ayuda? Te leemos en los comentarios.