La vida de la aclamada presentadora Viena Ruiz ha sido desnudada ante el público, revelando una historia de inmensa perseverancia, fe inquebrantable y un doloroso encuentro con la traición.
Su reciente entrevista en el programa Buen Día, Día Colombia se convirtió en un testimonio de supervivencia.
En ella, relató con detalle la extenuante batalla que libró para convertirse en madre y el devastador golpe de la infidelidad de su exesposo, Humberto Mora.

La lucha por la maternidad fue un calvario de casi tres años.
Viena Ruiz confesó padecer endometriosis.
Esta condición hizo que el proceso de quedar embarazada fuera prolongado y emocionalmente agotador.
“Yo sufrí de endometriosis, entonces no quedé en embarazo durante 36 meses“, reveló la presentadora.
Ella hizo hincapié en la duración del tiempo.
“No digo tres años porque suena cortísimo y no lo fue”, explicó, subrayando la carga emocional de cada mes de espera.
Fue un proceso lleno de esperanza, frustración y tratamientos de fertilidad que pusieron a prueba su resistencia física y mental.
Finalmente, el milagro se hizo realidad y quedó embarazada.
Sin embargo, la gestación estuvo llena de riesgos.
A los dos meses de embarazo, los médicos fueron enfáticos en su orden.
Le recomendaron reposo absoluto de manera inmediata.
“Había que reposar y tener quietud”, recordó Viena.
“Pasé meses sin moverme demasiado porque me cansaba”, detalló, viviendo su embarazo en un estado de quietud casi total.
La fe fue su único motor durante este periodo de confinamiento.
El 7 de mayo de 2000, sus trillizos, María, Luciana, Camilo y Nicolás, llegaron al mundo.
El nacimiento se produjo mediante una cesárea que tuvo que ser adelantada por complicaciones.
La fragilidad de la vida de los recién nacidos era palpable.
El Milagro de Nicolás: Una Batalla contra la Muerte

Aunque el nacimiento de los trillizos fue una inmensa alegría, el drama de la presentadora no terminó ahí.
El pequeño Nicolás se enfrentó a una situación crítica que puso en vilo la estabilidad familiar.
“Uno de mis hijos, Nicolás, casi pierde la vida por una bacteria“, reveló Viena Ruiz con la voz quebrada.
Los médicos no ofrecieron falsas esperanzas.
“Me dijeron que no tuviera expectativas, que estaba muy grave”, recordó Viena.
Sin embargo, la madre se negó a aceptar el fatal pronóstico.
Ella atribuye su fortaleza a una experiencia espiritual profunda.
“Yo tenía la certeza de que Dios lo iba a salvar. Sentí una paz interna, una seguridad que venía de lo alto“, confesó.
Durante este periodo de intensa agonía, Viena contó que la figura de la Virgen María fue un gran apoyo espiritual.
“Sentí su presencia, me dio fuerza cuando pensé que no podía más”, reveló, describiendo un sostén místico en el momento más oscuro.
La fe de Viena fue recompensada.
El pequeño Nicolás se salvó milagrosamente de la bacteria.
“¡Mi hijo es un milagro!”, exclamó, con el dolor y la alegría fundidos en su voz.
La Traición Emocional: Infidelidad en el Momento Más Inoportuno

Justo cuando Viena creía haber superado la etapa más difícil –la lucha por el embarazo y la enfermedad de su hijo– su vida volvió a derrumbarse.
El golpe vino de la persona que se suponía debía ser su apoyo incondicional.
“Después de todo lo que vivimos, él me dejó y se fue con otra persona”, reveló sobre su exesposo, Humberto Mora.
La traición se manifestó de manera dolorosa y pública.
“Me enteré de que tenía otra mujer. Me puso los cachos”, detalló Viena.
Los episodios de deslealtad fueron recurrentes.
“Llegaba borracho. Un día se me desapareció un fin de semana“, relató, pintando el cuadro de un matrimonio en colapso.
La infidelidad de su esposo fue un golpe devastador para su estado emocional y su identidad.
La presentadora, que en ese momento se había retirado de la televisión para dedicarse por completo a la crianza de sus trillizos, vio cómo su autoestima se hacía pedazos.
“Mi autoestima se me fue al piso. Yo me sentía vieja, apagada, sin valor“, confesó, revelando la profunda herida emocional.
Ella intentó desesperadamente salvar la relación y la familia.
“Le dije que buscáramos ayuda, que hiciéramos terapia, pero él se negó”, recordó con resignación.
La presentadora lamentó que el padre de sus hijos no estuviera dispuesto a luchar por el matrimonio después de todo lo que habían pasado para formar su familia.
Viena Ruiz, a pesar de las lágrimas derramadas en la entrevista, ofrece un testimonio poderoso de resiliencia.
Su historia de lucha contra la endometriosis, la agonía de su hijo Nicolás, y la humillación de la infidelidad, resuena con miles de mujeres.
Su relato se ha convertido en un himno a la fortaleza femenina.
La presentadora demuestra que se puede salir adelante, incluso cuando las pruebas de la vida parecen insuperables.
El público ha respondido con una ola de apoyo y admiración.
La historia de Viena Ruiz, unida a la salud de su milagroso hijo Nicolás, sigue inspirando a la nación.
Su vida es ahora un ejemplo de cómo la fe y la determinación pueden reconstruir una vida después de la traición y el dolor más profundo.
El enfoque de Viena Ruiz está ahora en sus hijos y en su propia recuperación, dejando atrás un capítulo de su vida marcado por el sufrimiento, pero también por la victoria de la perseverancia.