La escena mediática peruana ha quedado deslumbrada tras la reciente revelación de la modelo y exreina de belleza Samantha Batallanos, quien abrió las puertas de su nueva y sofisticada residencia al programa matutino “América Hoy”.
En una transmisión cargada de entusiasmo, lujo y confesiones inesperadas, Batallanos mostró el interior de su impresionante penthouse ubicado en una de las zonas más exclusivas de la capital: el corazón de San Isidro, con una vista privilegiada al prestigioso Lima Golf Club.

Este nuevo capítulo en la vida de la modelo no solo marca un hito en su independencia personal, sino que también simboliza un renacimiento tras su mediática y tormentosa ruptura con el boxeador Jonathan Maicelo, a quien sus allegados y los conductores del programa prefieren referirse indirectamente como “Álvaro” o simplemente como una etapa superada.
Desde el primer minuto del enlace en vivo, la atmósfera que se respiraba era de absoluta renovación.
Samantha, con una sonrisa radiante y la seguridad que siempre la ha caracterizado, dio la bienvenida a las cámaras de televisión en lo que ella describe como su “sueño hecho realidad”.
El departamento, un dúplex de diseño moderno y acabados de alta gama, se sitúa en el piso 15 de un edificio de lujo, una altura que le permite disfrutar de una de las panorámicas más codiciadas de Lima.
“Es lujosísimo, lo he puesto todo en el centro de la casa”, comentaba la modelo mientras guiaba a los espectadores por el recibidor, dejando claro que cada detalle ha sido pensado para reflejar su personalidad vibrante y su gusto por la estética.
Uno de los momentos que más dio que hablar durante la presentación fue el descubrimiento de un espectacular árbol de Navidad en la sala principal.
Sin embargo, no se trataba de una decoración ordinaria.
El árbol, de un estilo marcadamente “aesthetic” y predominantemente rosado, fue un regalo de Osvaldo Arteaga, periodista e investigador del programa América Hoy.
La revelación generó un revuelo inmediato en el set de televisión, donde los conductores Janet Barboza, Ethel Pozo y Edson Dávila (“Giselo”) no tardaron en lanzar comentarios jocosos y preguntas punzantes.
“¿Tu esposa sabe que le has regalado esto a Samantha?”, cuestionaban entre risas a Arteaga, quien intentaba defenderse mientras se revelaba que el costoso detalle navideño habría sido adquirido, supuestamente, con la tarjeta de crédito de su propia cónyuge.
“Ya ella me está viendo y se está enterando ahorita”, bromeó el periodista, añadiendo una capa de humor y picardía a la nota social.
Samantha, ajena a las bromas internas del equipo de producción, se mostró profundamente agradecida por el gesto.
El árbol, decorado con cascanueces rosados y conejitas con tutú, fue montado con la ayuda de su hermana Ariadna, quien vive con ella.
Según la modelo, su hermana posee un gusto más sobrio y moderno, lo que ha equilibrado el estilo del hogar.
“Me encanta la decoración rosada, quería algo sencillo pero especial”, explicaba Samantha, aunque para los ojos de los televidentes, la sencillez era difícil de encontrar en medio de tanto resplandor y lujo arquitectónico.
Al avanzar por el recorrido, la cocina se presentó como un espacio funcional pero elegante, con encimeras de granito y tecnología de punta.

Samantha aseguró que es allí donde prepara sus recetas, aunque la atención del público se desvió rápidamente hacia el gran balcón que conecta la sala con el exterior.
La vista al Golf de San Isidro es, sin duda, la joya de la corona de esta propiedad.
Desde el piso 15, la inmensidad verde del campo de golf y la tranquilidad de la laguna artificial ofrecen un contraste relajante con el bullicio urbano de Lima.
“Aquí no se escucha la bulla de los carros, es súper tranquilo”, señalaba Batallanos mientras la cámara captaba a algunos golfistas practicando en la distancia.
Ante la pregunta de los conductores sobre si algún galán millonario ya le había echado el ojo desde los campos verdes, la modelo confesó con picardía que hace poco saludó a un grupo desde su balcón y ellos la invitaron a bajar.
“Me dijeron: ‘baja, baja’, y no sé por qué no lo hice, ¡me arrepiento!”, exclamó entre risas.
La mudanza a este penthouse se produjo el pasado 28 de septiembre, coincidiendo con el cumpleaños de la modelo.
Este detalle no es menor, ya que representa un regalo personal que se hizo a sí misma tras un periodo de dificultades emocionales y legales.
Los panelistas de América Hoy no pudieron evitar comparar su situación actual con su pasado amoroso.
Edson Dávila fue el más directo al afirmar: “Álvaro no iba a poder pagar esa casa, ella está viviendo mi sueño”.
Esta frase resonó en el set, subrayando que la nueva vida de Samantha está a años luz de lo que compartía en su relación anterior.
La propia modelo confirmó que su expareja ni siquiera llegó a conocer el lugar: “Todas las cosas buenas han venido después de que terminó la relación”, sentenció con una firmeza que fue aplaudida por las conductoras.

El recorrido continuó hacia la zona privada del dúplex.
Una escalera de diseño contemporáneo conduce al segundo nivel, donde se encuentra el dormitorio principal.
La distribución del espacio es ingeniosa: los clósets se han ubicado estratégicamente en la parte baja para dar mayor amplitud a la zona de descanso en la parte superior.
Al subir, la cama principal se orienta directamente hacia un ventanal que ofrece, nuevamente, la impresionante vista al Golf.
Despertar con esa panorámica es, según Samantha, lo que la hace sentir “como una reina”.
El televisor de gran formato y los veladores minimalistas completan una habitación que, aunque todavía está siendo equipada, ya destila un aire de sofisticación internacional.
El impacto visual del departamento generó una mezcla de admiración y envidia sana entre los presentes en el set.
“Sami, es una de las zonas más lujosas y caras de Lima”, recordaba Janet Barboza, mientras imaginaba a la modelo tomando jugo de naranja en una bata blanca de seda mientras observa el amanecer sobre los campos de golf.
La respuesta de Samantha fue humilde pero consciente de su logro: “Aquí estamos como reinas, la verdad”.
La modelo también aprovechó para enviar un mensaje de empoderamiento, dejando claro que su éxito actual es fruto de su trabajo y de haber sabido cerrar capítulos que no sumaban a su crecimiento personal.

Hacia el final de la transmisión, el ambiente se tornó más cálido y festivo.
Samantha anunció que pasará la Navidad en su nuevo hogar rodeada de su familia, quienes vendrán especialmente para inaugurar el penthouse en estas fechas tan señaladas.
El nacimiento (pesebre), ubicado cerca del árbol rosado, ya está listo para las celebraciones.
La conexión terminó con un paneo general de la vista exterior, dejando a los espectadores con una imagen de serenidad y éxito.
Los conductores se despidieron con palabras de afecto, llamándola “su engreída” y deseándole que esta nueva etapa esté llena de bendiciones.
En conclusión, la presentación del penthouse de Samantha Batallanos en San Isidro no fue solo un “house tour” convencional para un programa de espectáculos.
Fue una declaración de intenciones.
En un mundo donde las figuras públicas a menudo se ven definidas por sus relaciones sentimentales, Batallanos ha decidido definirse por su capacidad de superación y su derecho a disfrutar de la prosperidad.
San Isidro tiene ahora una nueva vecina que no solo mira al golf desde lo alto, sino que mira al futuro con una determinación renovada, dejando atrás las sombras para abrazar la luz de su propia realización personal.
El lujo, en este caso, es simplemente el marco de una vida que ha decidido volver a brillar por cuenta propia.