🔞 ¡IMÁGENES SENSIBLES! El momento exacto en que la avioneta de Yeison Jiménez pierde el motor en Paipa hoy 19 de enero.

El 19 de enero de 2026, Colombia se encuentra en el epicentro de una catarsis emocional que no parece tener fin.

Mientras las autoridades aeronáuticas y la Fiscalía General de la Nación intentan armar el rompecabezas técnico de lo que ocurrió en los cielos de Boyacá, el programa La Red de Caracol TV ha revelado detalles inéditos y estremecedores de las últimas horas de vida de Yeison Jiménez.

Un recorrido minucioso por el departamento de Boyacá ha permitido reconstruir, minuto a minuto, el camino que llevó al “Aventurero” desde el fervor de un escenario en Santander hasta la quietud de la eternidad en una finca de la vereda Romita.

La madrugada del 10 de enero de 2026 marcó el inicio del fin.

Yeison se presentó en Málaga, Santander, en un concierto donde, arropado por una ruana y el calor de miles de fanáticos, se despidió sin saberlo de su amado público.

Exactamente a las 9:28 de la mañana del sábado, el artista salió de su hotel, se tomó las fotos de rigor con quienes lo esperaban en el lobby y emprendió el viaje hacia Paipa, Boyacá, donde abordaría la avioneta Piper Navajo PA31 que lo trasladaría a su siguiente compromiso en Marinilla, Antioquia.

Sin embargo, el destino le tenía preparada una última parada terrenal cargada de una sencillez que hoy resulta desgarradora.

A las 2:18 de la tarde, el equipo de Yeison Jiménez se detuvo en un local comercial en el municipio de Belén, Boyacá.

Los testimonios de quienes lo atendieron pintan la imagen de un hombre sereno y profundamente humano.

“Compró queso campesino, queso con bocadillo y un bloque de queso doble crema”, relataron los comerciantes.

A pesar de que manifestó tener prisa, no negó una sonrisa ni una fotografía.

“Venía tranquilo, muy sereno”, recordaron.

Pero el registro más impactante ocurrió poco después: a las 2:56 de la tarde, en un restaurante cercano, Yeison se tomó la que hoy se confirma como su última fotografía oficial.

Allí consumió su último almuerzo: trucha asada y agua de panela.

Lo que ocurrió en esa mesa parece sacado de una tragedia premonitoria; según los jóvenes que lo atendieron, Yeison, mientras esperaba la comida, cantaba con Jefferson Osorio —su manager— versos que hoy hielan la sangre: “Cuando yo me muera no quiero que lloren”.

Se tocaba la cabeza y se golpeaba el pecho, sumido en una alegría extraña que hoy muchos interpretan como una despedida inconsciente.

Exactamente a las 4:00 de la tarde, la avioneta despegó del aeropuerto Juan José Rondón de Paipa.

Desde el primer segundo, la fatalidad estuvo presente.

Campesinos que recolectaban cebolla en los alrededores relataron que la aeronave alzó vuelo con una dificultad evidente, “buscándose” de lado a lado.

Los testimonios recogidos por La Red son precisos: el motor se apagó sobre una finca aledaña, el piloto Fernando Torres intentó una maniobra desesperada hacia la derecha para regresar a la pista, el motor encendió por un instante permitiendo ganar algo de altura, pero a los pocos metros se apagó definitivamente.

El video de una cámara de seguridad de la zona captó el momento exacto: la avioneta se desplomó “de pico”, rebotó contra un semillero y estalló en una bola de fuego inmediata.

Fueron 4 minutos.

240 segundos de terror que pusieron fin a seis vidas: Yeison Jiménez, la estrella; Jefferson Osorio, su manager; Wiiseman Mora, su fotógrafo; Juan Manuel Rodríguez, su productor visual; Óscar Marín, su asistente personal; y el capitán Fernando Torres.

Los campesinos intentaron acercarse, pero tres explosiones sucesivas los obligaron a retroceder.

“Mire la puerta del avión, mire ese incendio.

.

.

¿quién va a estar vivo ahí?”, se escucha en uno de los videos grabados por los testigos, una narración cruda del horror en tiempo real.

Aunque en redes sociales circularon rumores de que se escucharon gritos de auxilio desde el interior, los testigos directos desmintieron tajantemente esa versión: “El golpe fue seco, la explosión fue horrible y en ningún momento gritaron.

Quedaron ahí mismo”.

La tragedia ha abierto un intenso debate técnico sobre la seguridad aérea en el país.

El Piper Navajo involucrado había sido construido en 1980, lo que generó críticas iniciales por su antigüedad de 45 años.

No obstante, expertos pilotos consultados aclararon que en aviación la edad es relativa si se cumplen los boletines de mejora del fabricante.

Sin embargo, factores como la altitud de Paipa y la temperatura del departamento de Boyacá son determinantes: el aire menos denso restringe la potencia de los motores, y cualquier falla en un bimotor en pleno despegue requiere una actuación de altísima precisión.

Un video publicado por Wiiseman Mora instantes antes de despegar mostraba una alerta en el tablero, que si bien algunos expertos consideran “normal” en mínima potencia, hoy es pieza clave en la investigación.

Más allá de los fierros y los manuales, lo que más impacta a la opinión pública es el componente místico.

Yeison Jiménez había confesado en repetidas ocasiones que había soñado tres veces con su muerte en un accidente aéreo.

Según las interpretaciones ancestrales, el primer sueño es una señal, el segundo una advertencia y el tercero un aviso luminoso que el destino pone frente a los ojos.

Yeison decidió seguir adelante, quizás impulsado por ese corazón solidario y luchador que lo caracterizaba.

Él era el símbolo del colombiano que, contra toda circunstancia, persigue un sueño.

Logró llenar estadios, triunfar en México y España, y consolidarse como un ídolo regional, pero una decisión de transporte cambió el rumbo de la historia musical de Colombia para siempre.

Hoy, 19 de enero de 2026, la muerte de Yeison Jiménez ha dejado de ser una noticia para convertirse en un fenómeno sociológico.

El país no logra asimilar que ese hombre que minutos antes del accidente comía trucha y cantaba sobre la muerte en un restaurante de Belén, sea ahora una leyenda que habita en los cementerios y en los altavoces.

Seis familias quedaron rotas, seis hogares están en tinieblas, y un luto nacional nos recuerda la fragilidad de la existencia.

La Red ha constatado que el “Aventurero” vivió sus últimos instantes con la misma sencillez con la que empezó su carrera, demostrando que, incluso a las puertas de la eternidad, su corazón seguía siendo el mismo muchacho que alguna vez soñó con conquistar el mundo.

Related Posts

Our Privacy policy

https://noticiasdecelebridades.com - © 2026 News