La conmoción por la trágica partida de Yeison Jiménez no cesa, y mientras el país se prepara para darle el último adiós a su ídolo de la música popular, las autoridades avanzan en el esclarecimiento de las causas que llevaron a la avioneta de matrícula N325 FA a precipitarse a tierra.
Este jueves 15 de enero de 2026, el coronel Álvaro Bello, director técnico de Investigación de Accidentes de la Aeronáutica Civil (Aerocivil), ha comparecido ante los medios para entregar un balance detallado sobre el estado de la investigación técnica, revelando los tres pilares fundamentales que definirán el informe final de esta tragedia que enlutó a Boyacá y a toda Colombia.

En una entrevista exclusiva para Noticias RCN, el coronel Bello enfatizó que la investigación ha superado la fase de recolección de escombros y se encuentra ahora en una etapa de análisis documental y pericial profundo.
Según el alto oficial, el equipo de expertos está trabajando sobre una base de datos que abarca tres aspectos determinantes: el mantenimiento de la aeronave, los cálculos operacionales previos al decolaje y los factores humanos relacionados con la tripulación al mando.
Mantenimiento y Operación: El peso y el balance bajo la lupa
El primer eje de la investigación se centra en la trazabilidad de aeronavegabilidad.
El coronel Bello confirmó que se mantiene un contacto directo con la empresa responsable del mantenimiento del Piper Navajo.
Se busca determinar si los protocolos se cumplieron a cabalidad en las semanas previas al siniestro ocurrido el pasado 10 de enero.
No obstante, es el segundo pilar, el aspecto operacional, el que arroja las hipótesis más complejas.
Los investigadores están reconstruyendo meticulosamente los cálculos de peso y balance realizados antes del despegue en el aeródromo de Paipa.
“Estamos analizando las condiciones meteorológicas presentes en el sector y cómo estas, sumadas al performance de la aeronave, influyeron en el decolaje”, explicó Bello.
Los cálculos de velocidades para la renovación de potencia son vitales, especialmente en un aeropuerto de alta elevación (8,200 pies) donde el aire menos denso reduce significativamente la capacidad de sustentación de los motores a pistón.
Factores Humanos: La experiencia en la cabina
El tercer eje, y quizás uno de los más sensibles, se refiere a los factores humanos.
La Aerocivil está verificando las licencias y vigencias del capitán Hernando Torres, así como sus resultados de entrenamiento recientes.
“Es fundamental conocer la experiencia específica que el piloto tenía a bordo de este tipo de aeronaves, sus vuelos en los últimos 15, 60 y 90 días, y su desempeño operacional histórico”, señaló el coronel.
Esta línea de investigación busca entender el comportamiento de la tripulación durante los escasos minutos que la aeronave permaneció en el aire.
Las declaraciones de Bello coinciden con la hipótesis planteada por la ministra de Transporte, quien sugirió que el piloto intentó una maniobra de emergencia.
La maniobra final: Un viraje desesperado hacia la derecha
Uno de los datos más reveladores compartidos hoy es la confirmación de que la aeronave sí logró despegar, aunque sin alcanzar una elevación adecuada.
El coronel Bello ratificó que, tras el desplazamiento inicial en el aire, se produjo un viraje hacia la derecha.
“Estamos encontrando datos factuales que nos permitan aclarar por qué se generó este movimiento.

Ante una emergencia en tiempo reducido, el piloto toma decisiones basadas en su experiencia, y ese viraje es interpretado como un intento por devolverse a la pista”, afirmó el oficial.
Lamentablemente, este intento de salvamento no fructificó, y la colisión se produjo a aproximadamente 2.
1 kilómetros de la cabecera de la pista, en una vereda del municipio de Paipa.
El impacto, seguido por el incendio inmediato de la estructura, no dio margen de supervivencia para Yeison Jiménez ni para sus cinco acompañantes.
Un llamado a la prudencia frente a la desinformación
Ante la proliferación de videos de otros accidentes, imágenes generadas con inteligencia artificial y teorías de conspiración que circulan en redes sociales, el coronel Bello hizo un llamado vehemente a la sensatez.
“La fuente principal para determinar puntos técnicos es la Aeronáutica Civil.
Por medio de las redes se ha generado especulación y confusión en un momento de profundo dolor por la pérdida de vidas humanas”, sentenció.
La Aerocivil estima que un informe preliminar —que es una recopilación de datos iniciales sin conclusiones definitivas— estará listo en un plazo de 30 días.
Sin embargo, la investigación continuará de manera paralela con análisis de laboratorio especializados en las plantas motrices (motores) y las hélices recuperadas del sitio del siniestro.
Solo entonces se podrá determinar con exactitud qué pasó y, lo más importante, por qué pasó.
Este 15 de enero de 2026, mientras los restos de Yeison Jiménez son preparados para su traslado, la ciencia aeronáutica trabaja en silencio para dar respuestas a una nación que aún no asimila que la voz del “Aventurero” se haya apagado en un campo de Boyacá.
El legado de Yeison es eterno, pero la verdad sobre su último vuelo es una deuda que las autoridades esperan saldar con rigor y transparencia.
¿Consideras que las condiciones del aeropuerto de Paipa son adecuadas para este tipo de aeronaves privadas o debería restringirse su uso para vuelos de alto peso? ¿Qué importancia le das al informe técnico frente a las teorías que circulan en internet? Tu opinión es vital para fomentar un debate respetuoso y basado en hechos.
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