El 20 de enero de 2026, el ecosistema digital hispanohablante se ha visto sacudido por una de las transmisiones más crudas y viscerales de los últimos años.
Miku, la reconocida influencer y empresaria, ha decidido finalmente romper el silencio respecto a la ola de rumores que ponían en duda su reciente embarazo.

En una jornada marcada por la vulnerabilidad y la confrontación directa, la denominada “Mamá Coneja” no solo defendió su verdad ante miles de espectadores, sino que arremetió contra quienes, según ella, han orquestado una campaña de difamación para destruir su credibilidad en un momento de fragilidad extrema.
La controversia, que ha escalado hasta convertirse en el tema central del “Microverso” (como llaman sus seguidores a su comunidad), se originó tras semanas de silencio por parte de la influencer.
Tras haber anunciado con entusiasmo en agosto que esperaba un hijo junto a su pareja, Solesuko, la ausencia de actualizaciones llevó a detractores y seguidores a cuestionar la veracidad del proceso.
La respuesta de Miku este fin de semana fue contundente: entre lágrimas y documentos médicos en mano, aseguró que su proceso no ha sido una farsa y que las dudas sembradas por terceros son una “poca madre”.
La evidencia médica: Clínicas “Reina Madre” y documentos oficiales
Para desmentir las acusaciones de haber fingido su estado de gestación mediante Photoshop o Inteligencia Artificial, Miku mostró durante su transmisión en vivo expedientes de la clínica Reina Madre, una conocida cadena de centros especializados en ginecología y obstetricia en México.
La influencer fue enfática al señalar que es ridículo pensar que una institución médica de ese calibre se prestaría para una mentira mediática.
“Están diciendo que Reina Madre se alió conmigo para mentir.
Es una cadena de ginecólogos, es como Starbucks, hay clínicas por todas partes”, exclamó visiblemente alterada.
Miku llegó incluso a dar detalles específicos, mencionando a la Dra.
Diana Ivonne González Reynoso, egresada de la UNAM, como la profesional que la atendió, instando a los curiosos a acudir a la sucursal de Liverpool 109, en la colonia Juárez de la Ciudad de México, para verificar la información.
Según el relato, existen grabaciones donde se escucha el latido del corazón del bebé y se confirma un tiempo de gestación de cuatro semanas en su momento inicial.
El conflicto con el “Amigo del Cacas” y las “Yolanda Saldívar”

El tono de la declaración subió de intensidad cuando Miku identificó a los supuestos responsables de los rumores.
Sin mencionar nombres directamente por estrategia legal, pero utilizando apodos conocidos en su entorno, señaló al “amigo del Cacas” y a quien ella denomina “mi Yolanda Saldívar” (en referencia a una persona que le interpuso una denuncia legal) como los motores del odio.
La influencer denunció que estos personajes han lucrado con su dolor, creando contenido sistemático para tacharla de mentirosa y engañar a su audiencia.
“Ese güey fue el que empezó el chisme para desviar la atención de sus propias fallas.
Neta, a ese güey sí le puedo ir a meter una denuncia por difamación”, sentenció.
Miku describió un panorama de acoso constante donde cada uno de sus movimientos es juzgado, incluso adquisiciones personales recientes como una motocicleta, la cual compró la semana pasada para evitar el tráfico de la ciudad pero que también fue motivo de burla por parte de sus detractores.
Un proceso de sanación interrumpido
Más allá de la rabia, la transmisión reveló a una mujer profundamente traumatizada por la exposición mediática.
Miku confesó que se siente “enojada y sensible”, y que su intención inicial era tomarse un tiempo para sanar y respirar fuera del internet.
Sin embargo, la presión de las redes le ha impedido llevar este duelo en paz.
“A veces no me siento yo misma, pierdes tu identidad cuando estás tan expuesta”, admitió, señalando que lleva toda su etapa adulta —desde la universidad hasta sus actuales 34 años (corrigiendo el dato de 38 que circuló en algunos comentarios)— viviendo bajo el escrutinio público.
La influencer aclaró que no busca lástima, sino respeto para su situación y la de su bebé.
Aseguró que ya no es la persona de antes que subía vlogs por cada compra o detalle de su vida; ahora busca una vida más real y tranquila, enfocada en sus pequeños emprendimientos y en su deseo de ser “viejita influencer” o maestra, lejos de los dramas y las “furas”.
Conclusiones y el llamado al respeto
Al finalizar el resumen del en vivo, los cronistas del Microverso han hecho un llamado urgente a la prudencia.
Aunque cada seguidor es libre de sacar sus propias conclusiones basadas en los documentos mostrados (ácido fólico, ultrasonidos y recetas), se enfatiza que la empatía debe primar sobre el chisme.
Miku ha dejado claro que tiene pruebas documentadas para cualquier proceso legal futuro y que, por ahora, su prioridad es encontrar la paz que la fama le ha arrebatado.
El 20 de enero de 2026 queda marcado como el día en que la “Mamá Coneja” decidió contraatacar, recordándoles a todos que detrás de una pantalla hay un ser humano que, a pesar de sus errores pasados, reclama el derecho a vivir su maternidad y su dolor sin el acoso de una industria que no descansa.