El mundo del espectáculo ha comenzado el año 2026 con una de las noticias más desgarradoras de la última década.
Lo que debía ser una temporada de estrenos y celebraciones se transformó, el pasado 10 de enero de 2026, en una fecha marcada por la tragedia y el luto nacional.

La muerte de Yeison Jiménez, el máximo exponente de la música popular colombiana, ha paralizado no solo a sus seguidores, sino a toda la industria del entretenimiento que hoy, 16 de enero de 2026, aún intenta asimilar su ausencia.
Desde los estudios de “La Corona TV” en Miami, se ha emitido un tributo especial para honrar la memoria del artista de 34 años, cuya vida se apagó de forma repentina en un accidente aéreo que ha dejado múltiples interrogantes y un dolor profundo en el corazón de Colombia.
Crónica de una tragedia anunciada por el destino

El sábado 10 de enero, Yeison Jiménez se disponía a cumplir con una serie de compromisos artísticos en Medellín y Marinilla.
Sin embargo, la avioneta en la que viajaba junto a su equipo de confianza no logró completar su misión.
Según los reportes técnicos y testimonios de quienes presenciaron el siniestro en las cercanías de Paipa, Boyacá, la aeronave presentó maniobras irregulares inmediatamente después del despegue.
Los peritajes preliminares de la Dirección Técnica de Investigación de Accidentes Aéreos sugieren que la avioneta no alcanzó la altura necesaria para estabilizar el vuelo.
Al parecer, el piloto Fernando Torres intentó realizar un viraje de emergencia para regresar a la pista, pero la pérdida de sustentación o una falla mecánica crítica impidieron la maniobra.
El impacto fue devastador, provocando una explosión inmediata que incineró la aeronave y causó la muerte instantánea de los seis ocupantes: Yeison Jiménez, su manager Jeffer Osorio, el fotógrafo Wisman Mora, Juan Manuel Rodríguez, Óscar Marín y el capitán Torres.
Lo que ha dado un giro místico y escalofriante a esta noticia es el recuerdo de las entrevistas recientes del artista.
Semanas antes del accidente, Jiménez había confesado públicamente haber tenido sueños premonitorios recurrentes en los que se veía a sí mismo perdiendo la vida en un accidente aéreo.
Esta coincidencia fatal ha alimentado las conversaciones en redes sociales, donde sus fans interpretan estas visiones como una despedida anticipada del “Aventurero”.
Entre el luto y la telerrealidad: El contraste de 2026
A pesar del duelo que embarga al país, la rueda del entretenimiento no se detiene.
En un contraste agridulce, el estreno de la tercera temporada de “La Casa de los Famosos Colombia” ha generado una dualidad informativa.
Mientras las emisoras lloran a Jiménez, las redes sociales bullen con las estrategias de los 24 participantes del reality de RCN.
Desde Miami, el “Gordo Ariel” analizó el primer capítulo de la competencia, destacando nombres como Alexa Torres, quien se alzó como la primera líder de la semana, obteniendo inmunidad y el control de la misteriosa “Caja de Pandora”.
Las tensiones ya son evidentes: Renzo Meneces no perdió tiempo y nominó directamente a Nicolás Arrieta, enviándolo a la placa de eliminación sin derecho a salvación.
Por otro lado, figuras como Joana Fadul y Valentino Lázaro ya empiezan a mover sus fichas.
Lázaro, encargado de la división territorial, ha generado los primeros roces al distribuir a los famosos en los cuartos de “Calma” y “Tormenta”.
Es una temporada que promete ser “la novela de la vida real”, marcada por la resistencia física y mental, especialmente con pruebas de presupuesto que exigen hasta 21 horas de actividad continua.
La voz de los protagonistas y la fe en tiempos de crisis

En medio de este torbellino mediático, los participantes del reality han compartido sus impresiones previas al encierro.
Alejandro Estrada, una de las caras más visibles, asumió el reto con una mentalidad estratégica pero alejada de la toxicidad: “La vida misma es una estrategia, pero no comulgo con la destructiva”, afirmó.
Otros, como Michael Smith (conocido como ‘La Mike’) y el carismático ‘Campanita’, han prometido llevar humor y autenticidad para aliviar la carga de un formato que en años anteriores estuvo plagado de polémicas desgastantes.
Sin embargo, para muchos televidentes, la búsqueda de respuestas ante tragedias como la de Yeison Jiménez los lleva hacia terrenos más espirituales.
En programas de análisis esotérico, se ha hecho énfasis en la importancia de la protección energética.
Expertos sugieren que, en momentos de éxito masivo, las envidias y las energías negativas pueden volverse peligrosas.
Recomendaciones como el uso de “imanes de prosperidad”, miel para la abundancia y limpiezas con ruda se han vuelto tendencia, especialmente tras relatos de televidentes que aseguran ser víctimas de “enfermedades póstumas” o bloqueos económicos por herramientas de “oscuridad”.
Un legado que trasciende la pantalla
Hoy, 16 de enero, Colombia se encuentra en una encrucijada emocional.
Por un lado, el vacío irreemplazable de un ídolo popular que nació del esfuerzo y la humildad; por el otro, el escape que ofrece la televisión con sus nuevos formatos de convivencia.
Yeison Jiménez deja a una esposa y tres hijos sumidos en la tristeza, pero también deja un catálogo musical que hoy suena con más fuerza que nunca.
Su historia de vida, que pasó de cargar bultos en una central de abastos a llenar estadios internacionales, es el verdadero reality que los colombianos nunca olvidarán.
Mientras la Dirección Técnica de Accidentes Aéreos continúa recolectando piezas clave en el sitio del siniestro en Boyacá, la industria se prepara para una nueva etapa.
“La Corona TV” ha anunciado que a partir del 19 de enero renovará su imagen y secciones, adaptándose a un 2026 que ha comenzado con una intensidad sin precedentes.
El trono de la farándula sigue ocupado, pero una de sus joyas más brillantes, la de Yeison Jiménez, ahora brilla desde la eternidad, recordándonos que, como él mismo decía: “Lo que Dios da, también lo puede quitar”.