La noticia del fallecimiento de Yeison Jiménez ha cruzado las fronteras colombianas, calando hondo en el corazón de México y del resto del continente.
Hoy, 16 de enero de 2026, el luto por el intérprete de música popular no solo se vive en las calles de Bogotá o en su natal Manzanares, sino también en los estudios de televisión y en las redes sociales de las más grandes estrellas de la música latina.

La tragedia aérea que apagó su voz el pasado sábado ha revelado, durante estos últimos días, una red de afectos y colaboraciones pendientes que demuestran que Yeison estaba a punto de conquistar definitivamente el mercado internacional.
Desde México, el programa Venga la Alegría recordó con nostalgia la visita del artista hace apenas un año.
Aunque la noticia ha dejado a muchos en shock, figuras como Alejandro Fernández, Carlos Rivera y los integrantes de Grupo Firme han sido los primeros en levantar la voz para rendir tributo a un colega que no solo admiraban, sino con quien compartían agencia de representación y sueños de grandeza.
El presagio en su última publicación

Uno de los detalles que más ha estremecido a la opinión pública internacional es la última publicación de Yeison en Instagram.
Las imágenes, capturadas durante uno de sus vibrantes shows, venían acompañadas de una frase que hoy, 16 de enero, suena a una despedida consciente: “Siempre humilde, porque lo que Dios da también lo puede quitar”.
Para los presentadores y artistas mexicanos, estas palabras sugieren que Yeison estaba en una etapa de profunda introspección.
“Pareciera que ya se estaba despidiendo, que estaba leyendo lo que iba a pasar”, comentaron en la televisión mexicana.
Esta sensación de final se refuerza con la promesa que el cantante se había hecho a sí mismo: al cumplir los 35 años, este próximo mes de junio, planeaba alejarse de los escenarios comerciales para dedicar más tiempo a su familia y volcar su talento a la música cristiana, una fe que practicaba con devoción tras una vida marcada por la superación de duras pruebas.
El shock de las estrellas y las teorías en la sombra
El mundo de la música regional mexicana, muy cercano a la música popular colombiana, ha reaccionado con una mezcla de incredulidad y dolor.
Alejandro Fernández, quien paradójicamente se encuentra recuperándose de una cirugía de apendicitis, compartió un mensaje críptico que ha generado revuelo: “Uno no sabe para dónde va, pero sí dónde no debe estar”.
Algunos interpretan este juego de palabras como una alusión a los riesgos constantes que enfrentan los artistas en sus traslados.
Carlos Rivera, por su parte, reveló que ya existían pláticas avanzadas para una colaboración que habría unido el pop con el sentimiento popular.
En Colombia, mientras tanto, el ambiente es más tenso.
Personas cercanas al entorno del artista, incluyendo excolaboradores, mencionan que Yeison venía recibiendo presiones y ofertas de contrataciones que él rechazaba para cuidar su carrera y su seguridad.

Aunque la versión oficial de la Aeronáutica Civil se centra en una falla técnica —la avioneta no alcanzó la altura necesaria y se desplomó tras despegar de Paipa—, en el “bajo mundo” las teorías conspirativas, similares a las que rodearon la muerte de Jenni Rivera, no dejan de circular.
Una vida de “cuatro muertes” y una herencia de amor
La profundidad del vacío que deja Yeison se entiende mejor al repasar su reciente charla con el actor Juan Pablo Raba.
En ese podcast, Jiménez confesó que sentía que ya había vivido cuatro vidas debido a la dureza de su pasado: desde vender pescado y manejar camiones hasta sobrevivir en barrios donde las adicciones eran la única salida.
Su devoción por sus hijos —tres pequeños, uno de ellos aún de brazos— nacía del dolor de haber sido abandonado por su propio padre.
Yeison quería romper ese ciclo y estar presente para ellos, una meta que la tragedia del 10 de enero truncó de forma violenta.
Sonia, su esposa, expresó ese sentimiento en una carta pública que hoy conmueve al mundo: “Fuiste mi compañero, mi refugio.
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el amor con el que soñé caminar hasta la vejez”.
El adiós de los grandes
Artistas de la talla de Carlos Vives también han alzado su voz.
Vives, visiblemente afectado, describió a Yeison como parte fundamental de la “fuerza de la colombianidad” en la música de los últimos años.
Durante sus presentaciones de este fin de semana, el samario ha dedicado momentos de silencio y canciones en honor a Jiménez, subrayando que su música es ya un patrimonio de la patria.
Hoy, 16 de enero de 2026, mientras las autoridades aeronáuticas trabajan en el reporte técnico definitivo para explicar por qué se desplomó la avioneta en Boyacá, el legado de Yeison Jiménez se consolida.
Su partida prematura a los 34 años deja canciones huérfanas, pero también un ejemplo de superación que ha unido a Colombia y México en un solo abrazo.
El “Aventurero” se ha ido, pero su voz, cargada de humildad y verdad, seguirá resonando en cada rincón donde se celebre la vida y se respete el destino.