En medio de una conversación íntima y cargada de emociones, la reconocida presentadora y empresaria colombiana Laura Acuña sorprendió a sus seguidores al confesar uno de los capítulos más difíciles de su vida sentimental.
Con la sinceridad que siempre la ha caracterizado, Laura relató cómo atravesó una etapa marcada por inseguridades, comportamientos dañinos y celos que ella misma describió como “patológicos”, pero también reveló cómo logró salir adelante, sanar y reencontrarse con su mejor versión.

“Lo más importante es que yo logré internamente sanarme, logré darme el valor que me merecía y tomar decisiones conscientes para estar con las personas correctas en mi vida”, expresó con voz entrecortada durante la entrevista que concedió a Juan Manuel Correa, más conocido como Papuchis, y a su esposa Caro Ortiga.
La presentadora, recordada por su paso en el icónico programa matutino Muy Buenos Días junto a Jota Mario Valencia, aseguró que este proceso no fue sencillo y que, incluso, llegó a un punto en el que necesitó ayuda profesional para salir de lo que ella misma definió como “un hoyo negro”.
Fue en ese instante cuando entendió que pedir apoyo no era un signo de debilidad, sino de valentía.
“Un amigo me lo dijo claro: la ayuda no es para los locos, la ayuda es para los valientes, para quienes reconocen que necesitan cambiar.
Ese consejo me marcó para siempre”, contó Laura.
Acuña también recordó con gratitud el respaldo incondicional de su familia, a quienes considera el pilar más fuerte en los momentos más oscuros de su vida.
“He tenido la fortuna de pertenecer a una familia infinitamente amorosa.
Ese amor ha sido mi refugio y mi motor para seguir adelante”, aseguró, destacando la importancia de rodearse de personas que fortalezcan y no que resten energía.

En medio de la charla, apareció su hijo Nicolás, lo que llevó a Laura a reflexionar sobre el ejemplo que los padres dejan a sus hijos.
“Nuestros hijos aprenden de lo que ven, de nuestros errores y de nuestras reacciones.
Por eso necesitamos sanar, porque sin querer transmitimos todo lo que somos a esas personitas que confían en nosotros”, manifestó con ternura.
La confesión más reveladora llegó cuando aceptó públicamente que durante años vivió atrapada en comportamientos impulsivos que la hacían infeliz.
“Yo era una persona hipersensible, me afectaba todo y reaccionaba de forma desmedida.
No entendía que en realidad me estaba haciendo daño a mí misma”, dijo.
Esa etapa de su vida coincidió con la cercanía que tenía con Jota Mario, quien también le insistió en la importancia de mirar hacia adentro y sanar desde el amor.
Tras meses de terapia y de trabajo personal, Laura logró liberarse de esa carga emocional que la mantenía atrapada.
“Me costó más de un año, pero lo logré.
Hoy puedo decir con orgullo que soy una mujer en paz, tranquila, y que disfruto de la vida desde otra perspectiva”, confesó.

Su proceso de sanación la motivó a unirse a talleres como Amándome, Sanando, un espacio creado para enseñar a las personas a trabajar en sí mismas a través del amor propio y la consciencia emocional.
Para Laura, este tipo de iniciativas no solo son un apoyo personal, sino también una forma de ayudar a otros a no repetir errores.
“No desaprovechen la oportunidad de buscar ayuda, de asistir a estos espacios.
Uno no puede vivir toda la vida cargando con heridas que se pueden sanar.
La vida cambia cuando uno cambia desde adentro”, afirmó con convicción.
Al final, su testimonio se convirtió en un mensaje poderoso de superación y esperanza, que inspiró a miles de seguidores que la vieron abrir su corazón como nunca antes.
“Hoy puedo decir que me transformé y que encontré en mí misma la paz que tanto buscaba.
No ha sido fácil, pero ha valido la pena”, concluyó.