La historia de la exreina de belleza y actriz colombiana, Paola Turbay, es un testimonio de éxito, belleza y resiliencia. Sin embargo, en una reciente y emotiva aparición en televisión, la carismática figura reveló detalles íntimos que demuestran que, incluso detrás de una sonrisa icónica, puede haber una profunda batalla oculta.
Turbay se sinceró sobre una “difícil enfermedad” que la afectó durante su juventud, a los 26 años, un periodo de su vida que estuvo marcado por la tristeza, la vulnerabilidad y la búsqueda desesperada de respuestas médicas.

La revelación tuvo lugar durante su visita al programa El Desayuno.
La actriz, conocida por su arrolladora personalidad, cautivó de inmediato a los presentadores del set, quienes la recibieron con abrazos y muestras de afecto.
Aprovechando el tema del día, que se centraba en la etapa de transición entre la juventud y la madurez, los presentadores le preguntaron a Paola Turbay sobre cómo había vivido esos años cruciales.
La respuesta de la actriz fue tan enfática como inesperada.
Con una valentía que conmovió a la audiencia, Turbay confesó que, aproximadamente un año después de haber dado a luz a su hija Sofía Estrada, sufrió un severo episodio de depresión.

Turbay fue muy cuidadosa al aclarar la naturaleza de su sufrimiento.
Especificó que su experiencia no fue clínicamente catalogada como una depresión posparto típica.
Sin embargo, sí la sumió en “duros momentos” que la obligaron a buscar un refugio incondicional en su familia.
Su círculo íntimo se convirtió en el único espacio seguro durante esa intensa crisis emocional.
La actriz y empresaria reveló la gravedad de su estado mental en ese entonces.
Confesó que los “malos pensamientos” la llevaron a un punto de quiebre absoluto, llegando incluso a considerar el suicidio.
Este momento crítico la impulsó a tomar la decisión fundamental de buscar ayuda profesional sin demora.
A pesar de su fama y su imagen pública de mujer fuerte y feliz, Turbay reconoció que debía acudir al médico.
Ella misma admitió que su personalidad no encajaba en el “prototipo de personas que tienden a sufrir esta enfermedad”, lo que inicialmente pudo haber dificultado que se reconociera a sí misma en la depresión.
El Doble Diagnóstico y la Causa Inesperada
Paola Turbay acudió al médico donde se sometió a varios exámenes exhaustivos y chequeos para intentar comprender la causa de su malestar.
Estos análisis iniciales sirvieron para confirmar la terrible sospecha: efectivamente, sufría de depresión.
No obstante, su camino hacia el diagnóstico completo no terminó con la confirmación de la enfermedad mental.
La actriz continuó con su tratamiento y se practicó diferentes exámenes médicos para abordar su estado de salud general.
Fue este proceso de análisis adicional el que arrojó un “inesperado resultado” que cambiaría su vida y la forma en que entendía su enfermedad.

Los médicos le confirmaron un diagnóstico subyacente: padecía hipotiroidismo.
Esta enfermedad, caracterizada por la baja producción de hormonas tiroideas, puede tener un impacto directo en el estado de ánimo, la energía y el peso, generando síntomas que a menudo son erróneamente asociados solo con la depresión.
La identificación del hipotiroidismo fue un factor clave, ya que le permitió a la actriz no solo abordar el componente mental de su enfermedad, sino también el desequilibrio físico que estaba afectando su bienestar.
El diagnóstico completo le proporcionó las herramientas necesarias para comenzar con los tratamientos adecuados y realizar cambios significativos en su estilo de vida.
Hábitos de Salud y Legado de Sinceridad
Hoy en día, Paola Turbay ha superado con creces esa difícil etapa.
Es una mujer que se dedica con disciplina al cuidado de su bienestar y que ha priorizado sus hábitos alimenticios y el ejercicio para mantener un balance hormonal y físico óptimo.
Además de contar su difícil experiencia de juventud, la actriz compartió con el público su rutina actual para mantenerse en forma, demostrando una disciplina envidiable.
Actualmente, complementa su ejercicio físico con la práctica del ayuno intermitente.
Este método, que ha ganado popularidad en el ámbito del bienestar, consiste en un ayuno de 16 horas.
Durante este período, la actriz solo tiene permitido consumir alimentos en el tiempo restante del día, es decir, en una ventana de ocho horas.
La presencia de Paola Turbay en el programa, donde se dejó ver “carismática, sencilla y sobre todo hermosa”, fue un espacio de gran apertura.
La actriz y empresaria compartió varios detalles de su vida que eran “hasta ahora desconocidos” para el público masivo.
Su testimonio se convirtió en un acto de servicio, brindando un mensaje de esperanza sobre la superación de la enfermedad mental y física.
La historia de Paola Turbay es un poderoso recordatorio de que la belleza y el éxito público no son una armadura contra las batallas internas.
Su honestidad sobre la depresión, la consideración del suicidio y el diagnóstico de hipotiroidismo, alienta a otras personas que sufren en silencio a buscar ayuda profesional.
La exreina de belleza ha transformado su dolor en un mensaje de empoderamiento, destacando la importancia vital de la salud mental y la necesidad de examinar la salud física, ya que a menudo ambas están interconectadas.