La automedicación, una práctica común en muchas personas, puede parecer inofensiva ante molestias menores o problemas de salud aparentemente simples.
Sin embargo, esta conducta conlleva riesgos significativos que pueden complicar aún más la situación, tal como lo demostró recientemente el caso de la presentadora colombiana Laura Acuña.
Su experiencia no solo deja una lección importante, sino que también abre un debate sobre los peligros de automedicarse.
Laura Acuña, una de las figuras más queridas de la televisión colombiana, compartió a través de sus redes sociales una experiencia que vivió hace poco.
La presentadora reveló que, tras automedicarse para tratar una molestia ocular antes de una sesión fotográfica, terminó agravando su condición de salud.
Este relato no solo invita a reflexionar sobre los riesgos de la automedicación, sino también sobre la importancia de acudir a un profesional de la salud para recibir el tratamiento adecuado.

Según narró la modelo y presentadora, todo comenzó con una irritación en uno de sus ojos.
Ante la necesidad de lucir impecable para una sesión de fotos, decidió automedicarse con gotas oftálmicas para reducir el enrojecimiento.
Aunque al principio logró disimular el problema, la molestia regresó con mayor intensidad una vez que terminó su trabajo.
“Este ojito estaba rojo hace mucho, y yo me automediqué porque necesitaba hacer algo muy importante.
Entonces, necesitaba mi ojo bien para poder hacer unas fotos.
Se pasó, pero después de terminar de trabajar regresó con toda la actitud”, comentó Laura en sus redes sociales.
Preocupada por la persistencia del problema, Acuña decidió finalmente consultar a un especialista.
El diagnóstico fue claro: conjuntivitis no tratada correctamente, agravada por el uso inadecuado de medicamentos.
Afortunadamente, gracias a un tratamiento adecuado prescrito por el médico, la presentadora logró recuperarse.
Sin embargo, su caso sirve como un recordatorio de los riesgos asociados con la automedicación

La automedicación implica el uso de medicamentos sin la supervisión de un profesional de la salud.
Aunque puede parecer una solución rápida y económica, esta práctica puede tener consecuencias graves para la salud.
Según la Clínica Universidad de los Andes de Chile, los riesgos asociados con la automedicación incluyen:
Intoxicaciones:
- El uso incorrecto de medicamentos puede llevar a una sobredosis o intoxicación, poniendo en riesgo la vida del paciente.
Náuseas y diarrea:
- Estos son efectos secundarios comunes que pueden surgir al consumir medicamentos sin la orientación adecuada.
Gastritis:
- Algunos medicamentos, como los analgésicos, pueden irritar la mucosa gástrica y causar problemas digestivos.
Falta de efectividad:
- El uso inadecuado de medicamentos puede reducir su efectividad, especialmente en el caso de los antibióticos, lo que puede llevar al desarrollo de resistencia bacteriana.
Dependencia:
- Algunos medicamentos, como los analgésicos o sedantes, pueden generar dependencia si se usan sin control médico.
Interacción con otros medicamentos:
- La automedicación puede provocar interacciones peligrosas entre medicamentos, aumentando el riesgo de efectos adversos.
Además, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que la automedicación puede tener efectos secundarios graves, especialmente en pacientes con afecciones crónicas.
En casos extremos, incluso puede ser fatal.
Por ejemplo, el uso indebido de antibióticos puede generar resistencia bacteriana, lo que dificulta el tratamiento de futuras infecciones.
Existen diversas razones por las cuales las personas recurren a la automedicación.
Entre las más comunes se encuentran:
Falta de tiempo: Muchas personas prefieren evitar las largas filas en los centros médicos y optan por tratarse por su cuenta.
Acceso fácil a medicamentos: En muchos países, es posible adquirir medicamentos sin receta médica, lo que facilita la automedicación.
Desinformación: La falta de conocimiento sobre los riesgos asociados con la automedicación lleva a muchas personas a subestimar sus consecuencias.
Costos: En algunos casos, las personas evitan acudir al médico para ahorrar dinero, sin considerar los riesgos a largo plazo.
La experiencia de Laura Acuña pone de manifiesto la importancia de acudir a un médico ante cualquier problema de salud.
Un profesional de la salud no solo puede ofrecer un diagnóstico preciso, sino también prescribir el tratamiento más adecuado para cada caso en particular.
Además, consultar a un médico permite identificar posibles interacciones entre medicamentos y prevenir complicaciones innecesarias.
En palabras de la presentadora: “No se automediquen.
Es mejor ir al médico y seguir sus indicaciones.
Yo aprendí la lección.”

La automedicación puede parecer una solución rápida y conveniente, pero los riesgos asociados con esta práctica son demasiado altos como para ignorarlos.
Desde efectos secundarios leves hasta complicaciones graves, las consecuencias de automedicarse pueden ser devastadoras.
Por ello, es fundamental priorizar nuestra salud y buscar siempre la orientación de un profesional médico.
El caso de Laura Acuña nos recuerda que, aunque pueda parecer una molestia menor, cualquier problema de salud debe ser tratado con seriedad.
Al final del día, nuestra salud es nuestro bien más preciado, y vale la pena cuidarla adecuadamente.