La radio colombiana y, en particular, el equipo de Candela Estéreo, se encuentran sumidos en un profundo dolor tras la inesperada y trágica partida de una de sus voces más queridas y mentes creativas.
Tatiana Cuadros, productora del programa matutino de la emisora y ampliamente reconocida por dar vida al personaje de “Esperancita”, falleció tras un rápido y fatal deterioro de su salud.

La noticia, que ha causado consternación en la audiencia y el gremio, fue confirmada con profunda tristeza por la propia familia de Candela Estéreo.
La mujer, conocida cariñosamente por sus colegas y oyentes como “Tatis”, perdió la vida en la Clínica Colombia de Bogotá.
Su deceso se produjo tras presentar graves complicaciones derivadas de un cuadro gripal que, al principio, no parecía más que una afección común.
El anuncio de la pérdida fue hecho en vivo por el director de la emisora, el reconocido periodista y empresario William Vinasco.
Con la voz visiblemente entrecortada por la emoción y el dolor, Vinasco dedicó unas emotivas palabras a su compañera durante la transmisión del pasado martes 3 de junio.
“Se nos ha ido nuestra Tatica querida”, expresó Vinasco al aire, en un momento que paralizó a la audiencia matutina.
Añadió un mensaje que resonó con la tristeza colectiva: “Ella nos queda en el recuerdo como una de esas voces que permanecerá por siempre en nuestros corazones”.

Tatiana Cuadros era mucho más que una productora detrás de los micrófonos.
Era considerada, con justicia, “el alma del equipo” del Morning Show de Candela Estéreo.
Su labor era fundamental, pero su impacto trascendía las tareas técnicas.
Su energía, su creatividad inagotable y la alegría genuina que transmitía cada mañana la convertían en una pieza irremplazable.
Sus compañeros de trabajo han destacado que “Tatis” siempre estaba dispuesta a aportar ideas frescas y a contagiar de entusiasmo a todos los que la rodeaban, incluso en los días más difíciles.
Su personaje, “Esperancita”, un sello distintivo del programa, era adorado por los oyentes, quienes la despedirán con un vacío difícil de llenar.
El inicio de esta tragedia se remonta a la aparición de síntomas similares a una gripa común.
Tatiana, al igual que otros miembros del equipo que también presentaron molestias, acudió a un centro de salud buscando un tratamiento, confiada en que se trataba de un cuadro leve y pasajero.
No obstante, su condición de salud empeoró drásticamente y con una rapidez que alarmó a sus allegados.
Este deterioro obligó a su traslado inicial al Hospital San Carlos, y posteriormente, fue remitida a la Clínica Colombia, donde recibió atención especializada.
A pesar de que su caso estaba siendo manejado por los doctores, el desenlace fue devastador y vertiginoso.
Sus padres recibieron una llamada urgente del centro médico y, en un lapso de apenas veinte minutos después de su llegada al hospital, el corazón de Tatiana Cuadros dejó de latir.
La rapidez con la que avanzó la enfermedad ha causado una profunda consternación y ha dejado perplejos a sus colegas, amigos y a la fiel audiencia de Candela Estéreo.
Esta pérdida representa un duro golpe para William Vinasco, director y líder de la emisora, quien la consideraba parte de su familia radial.

Tatiana Cuadros deja atrás a una hija, un legado imborrable de creatividad y profesionalismo en la radio colombiana, y una estela de cariño entre quienes tuvieron la fortuna de trabajar con ella.
Desde la emisora se le rindió un homenaje emotivo y cargado de sentimiento, un tributo al aire que sirvió como despedida colectiva.
William Vinasco concluyó su sentido mensaje con palabras que encapsulan el sentir de todo el equipo: “Gracias Tatiana, gracias por tanto”.
“Te vamos a extrañar profundamente, pero también te vamos a honrar todos los días, haciendo lo que tú hacías tan bien, ponerle alma a la radio y alegría a los corazones de esta gran familia que nunca te olvidará”.
La muerte de “Tatis” no solo enluta a una familia, sino a toda una comunidad de oyentes que encontraron en su voz y su trabajo una fuente diaria de alegría.
Su recuerdo perdurará en cada risa, en cada idea creativa y en el espíritu inquebrantable que imprimió al Morning Show.
La radio colombiana ha perdido a una estrella brillante.
Su legado será la prueba de que el trabajo hecho con pasión y alegría deja una marca indeleble en el corazón de las personas.
Su historia es un recordatorio de lo frágil que puede ser la vida, incluso para las personas más llenas de energía.