La ciudad de Callao se ha sumido en el terror tras un brutal y directo ataque que cobró la vida de dos jóvenes artistas en la madrugada del sábado.
Ariana, una talentosa bailarina de 18 años, y Johan, cantante de salsa y presuntamente dueño de la orquesta, fueron asesinados a quemarropa en una esquina, a pocos metros del local donde se presentarían en una fiesta de quinceañero.
La tragedia ha generado una ola de indignación y un clamor por justicia.
La madre de Ariana, sumida en el dolor, exige a las autoridades que se aclare el crimen y se identifique a los asesinos.

El Último Sueño de Ariana y la Sombra de la Venganza
Nos encontramos en el velorio de Ariana.
La joven acababa de cumplir 18 años.
Tenía un gran futuro por delante: su sueño era convertirse en una bailarina profesional.
La madre de la víctima, visiblemente dolida, exigió justicia.
Reveló que la policía inicialmente la contactó para pedir el celular de su hija.
Le indicaron que, por la forma en que su hija había muerto, el ataque estaba dirigido directamente a Johan, el cantante.
Investigaciones iniciales por parte de los compañeros de Ariana sugieren que todo fue muy rápido.
Tres hombres fueron directamente a atacarlos.
Aunque los músicos no pudieron identificar a los agresores, recordaron un hecho reciente.
La orquesta La Timbera, donde trabajaba Ariana, tuvo un aniversario la semana anterior.
Celebraron un live de festejo.
Alguien comentó en la publicación una frase escalofriante y amenazante: “Vas a tomar café”.
Según la madre, Johan, al no ser una persona conflictiva, eliminó el comentario.
Ahora, este detalle se erige como la pista principal.
La madre de Ariana clamó por la memoria de su hija.
“Mi niña tenía un futuro, no merecía morir de esta forma. Yo pido justicia”, imploró.
Ella también mencionó la existencia de una cámara de seguridad en el lugar.
La policía debe garantizar que las grabaciones se utilicen para aclarar quiénes fueron los asesinos.
Ariana no solo era bailarina.
Estudiaba en el sexto ciclo de administración de empresas.
Ella costeaba sus estudios con su trabajo en la música.
Desde pequeña, amó la música afroperuana.
Había pasado por varias escuelas y concursos, incluyendo una notable participación en el programa Perú tiene talento, donde quedó en el cuarto lugar.
Perteneció a agrupaciones como Repique, el Ballet y recientemente a De Negro.
Fue a través de los concursos que conoció a La Timbera.
Momentos de Terror: El Ataque a Quemarropa

Uno de los integrantes de la banda, amigo de Ariana desde los seis años, fue testigo presencial del ataque.
Él ofreció un relato detallado de los momentos de terror.
El grupo estaba a pocos minutos de ingresar al local del quinceañero.
Se encontraban a solo media cuadra de la casa, en una esquina.
Estaban a solo “cinco casitas” del local.
“De la nada vienen tres tipos y comienzan a disparar, a quemarropa“, relató el joven.
Cuando se acercaron, los atacantes profirieron graves insultos.
“Se pararon y nos mentaron la madre. Dijeron, ‘Pérense ahí'”, recordó el testigo.
El grupo quedó en shock.
Todos intentaron correr.
El joven testigo agarró a Ariana por ser su “hermana” y la única mujer en el grupo.
Corrieron juntos.
Sin embargo, en la huida, ella se soltó.
El joven corrió hasta dentro del local, que también estaba en caos.
La gente adentro estaba alborotada, con mesas tiradas.
Al darse cuenta de que Ariana no estaba detrás de él, el joven regresó.
Fue entonces cuando vio a Ariana y a Johan ya tirados en el piso, sin vida.
La Confusión y el Mensaje Oculto en la Huida

El testimonio del joven es crucial para la investigación.
Confirma que el ataque ocurrió a media cuadra del local, en una esquina.
Los tres sujetos los interceptaron, los insultaron y comenzaron a disparar a quemarropa casi de inmediato.
Solo dos personas lograron correr hacia el local.
El testigo juraba que Ariana estaba con él.
El terror fue tal que nadie volteó para atrás después de escuchar el primer disparo.
“Apenas escuchamos el primer disparo, Ariana gritó y todos comenzamos a correr”, relató.
El joven testigo escuchó un mensaje muy revelador al salir del local después del ataque.
Escuchó que decían: “Te dije que no hagas nada”.
Esta frase, pronunciada por una persona conocida de la fiesta, sugiere una culpa o una advertencia relacionada con el evento o con los problemas de Johan.
Se ha reportado que la familia de la quinceañera también está recibiendo amenazas.
La policía debe investigar si se trata de un caso de extorsión o de ajuste de cuentas relacionado con la competencia en el mundo de las orquestas.
La confusión aumenta, ya que el testigo confirmó que los atacantes no dieron tiempo para nada.
Solo llegaron, insultaron, amenazaron con que se detuvieran y dispararon al mismo tiempo.
“No nos dieron ni tiempo ni de levantar las manos ni nada. De frente llegaron, nos insultaron y de frente a disparar”, enfatizó.
Fue un ataque directo que no les permitió a los jóvenes siquiera identificar el rostro de los asesinos.
La madre de Ariana y la comunidad exigen una respuesta inmediata.
No se puede permitir que la extorsión y la violencia acaben con la vida de jóvenes con todo un futuro por delante.
El país clama por la justicia para Ariana y Johan.