En este video hablaremos de dos noticias de gran impacto en el mundo de la farándula colombiana.
La primera se centra en la empresaria e influencer Epa Colombia y las fuertes acusaciones de una exempleada.
La segunda, en la actriz Lina Tejeiro y su contundente respuesta a una dura crítica en redes.

Daneidy Barrera, conocida por su nombre artístico y comercial Epa Colombia, se encuentra actualmente en el ojo del huracán debido a un conflicto laboral que ha escalado a las redes sociales.
La empresaria está en problemas con una de sus empleadas, a quien despidió recientemente por razones que se han hecho públicas, aunque con versiones muy encontradas.
La exempleada en cuestión, quien se identifica en las redes sociales como Angélica Ferreira, ha expresado su profundo descontento por lo que ella considera un despido totalmente injusto.
Según el relato de Angélica Ferreira, los hechos ocurrieron de manera abrupta y sorprendente.
Mientras se encontraba en pleno horario de trabajo, fue llamada por otra empleada de Epa Colombia, quien es la encargada del salón de belleza, para informarle que tan pronto terminara su trabajo, debía comunicarse vía telefónica con Epa Colombia.
El motivo de la llamada, según Angélica, no fue una consulta ni una advertencia.
Angélica sigue contando que Epa Colombia le comunicó directamente que quedaba despedida, y la razón que le dio fue ser “chismosa”.
Tras la llamada, y sintiéndose agraviada por la decisión y la manera en que se tomó, Angélica Ferreira decidió utilizar su cuenta de TikTok para dar a conocer su descontento y denunciar la supuesta injusticia que, según ella, sufrió mientras trabajaba para la famosa empresaria.
Sus videos se hicieron virales de inmediato, generando un debate masivo sobre la gestión laboral de Epa Colombia.
Los videos de Angélica Ferreira son contundentes y buscan desmontar la imagen pública de su exempleadora.
En las redes sociales “muestra una cara donde nadie sabe, pero yo voy a contar toda la verdad”, afirma Angélica, prometiendo revelar el lado menos conocido de la influencer.
“Hola amigas, buenas tardes, mi nombre es Angélica Ferreira, soy empleada de la Epa Colombia, fui botada hoy por un chisme de pasillo”, comenzó su denuncia la exempleada.
Angélica Ferreira continuó con su testimonio, revelando lo que, a su juicio, es la explotación laboral detrás de los números de la empresa.
“Obvio que ella en redes sociales estará diciendo que nosotros nos ganamos de cuatro a cinco salarios mínimos, pero lo que no dice cómo nos explota como empleado, como trabajador, como estilista, cómo nos trata como ‘quiero boca arriba’”.
“Eso sí no lo dice ella en redes sociales”, afirmó con visible molestia.
Angélica aseguró que “esas son las palabras que ella utiliza cuando se va a dirigir a una estilista y más cuando lo botan. Lo llaman de ‘tapa arriba’”.
Además, la exempleada afirmó que no es la única en haber pasado por esta experiencia.
“Yo no soy la única estilista que ha sido botada de esa peluquería”, concluyó.
Ante la magnitud de la acusación y la viralidad de los videos, Epa Colombia no se quedó callada, adoptando una estrategia de desmentido a través de sus propias redes sociales, aunque sin mencionar directamente a Angélica Ferreira.
A pesar de no usar el nombre de Angélica Ferreira, está más que claro que sus declaraciones se refieren directamente a ella y a la ola de críticas generada.
Epa Colombia se defendió con un discurso que mezcla la motivación personal, la fe y la victimización por envidia.
“Solo quiero que sepas que jamás me voy a dejar derrumbar, porque por ti estoy donde estoy”, dijo, atribuyendo su éxito a su lucha personal.
“Yo pasé de ser una niña muy pobre a tenerlo todo. Entonces nunca voy a permitir que alguien, quien planche más, que pasen por encima tuyo, nunca”, expresó en un tono de liderazgo y protección de su marca.

Luego, se dirigió a sus seguidoras, intentando desestimar las críticas.
“Amiga, amigas, ustedes no le pongan cuidado a las demás personas que solamente tienen envidia, odio en su corazón de ver cómo una persona sale adelante, genera empleo, cambia vida y va sobresaliendo”.
La empresaria enmarcó el problema como un ataque derivado del éxito.
“Entonces, amigas, cuando ustedes algún día lleguen a ser una empresaria tan exitosa, llegarán muchos problemas a tu vida, pero Dios tiene el poder, amiga. Entre más me maldicen, amigas, Dios más me bendice. Gracias, amigos, porque he encontrado con mucho refugio, porque las más queridas, las amé”.
Posteriormente, Epa Colombia continuó su defensa de una manera aún más directa, llevando a cabo una mini-entrevista con sus empleados dentro de su salón para obtener un respaldo público.
“Y tanto drama, amor, mira, él es uno de los estilistas que más lleva conmigo. Linda, yo, ¿qué tal soy de jefa? ¿Yo exploto?”, preguntó Epa Colombia.
La respuesta de su empleado fue, predeciblemente, positiva: “Ni la mama, queridas, tan atacadas. Amigas, recuerden que este producto es niña desde los cuatro años, amor. ¿Qué tal es como jefa? ¿Pago bien? Súper”.
La empresaria buscó reforzar su imagen como buena empleadora.
“¿Yo explotó? ¿No? ¿Tienen trabajo todos los días? Solos. Gracias al Señor. A mí a mí, ¿qué es un cuento?”, insistió.
Otro empleado también fue interrogado.
“¿Cómo te va en la peluquería de la Epa Colombia? ¿Ya cuánto llevas trabajando? ¿Harto, no? Ellos. Me encanta mucho con ellos”.
Finalmente, Epa Colombia remató su defensa con una pregunta que buscaba validar su contribución a la vida de sus trabajadores.
“Y en cierto modo comes bien, su familia adelante, ¿cierto? Me senté, contrató ya. Favor de la exacta”.
En cierto modo, cada una cuenta la versión que más le conviene.
Si lo que dice Angélica Ferreira de que el motivo de despido fue por ser “chismosa” es la verdad, a mí en lo personal me parece totalmente justificable, aunque la forma de comunicarlo pudo ser inapropiada si se usaron términos despectivos.
Aunque por lo que cuenta Angélica, Epa Colombia no la pasaba en el salón de belleza en el que trabajaba, lo que puedo deducir es que alguna de sus clientes le hizo un reclamo directamente a Epa Colombia por algún chisme que, lo más probable, le causara algún tipo de daño o perjuicio a dicho cliente.
Bien sabemos que por los chismes se han formado problemas muy graves y hasta tragedias, y es mejor evitar estas cosas por el bien de un negocio.
Pues si Epa Colombia no hace lo que hizo, va a correr la voz de que en ese salón son solo chismes, y ya podemos imaginar el resultado nefasto para su empresa.
Tal vez la decisión fue muy radical.
Ni Angélica ni Epa Colombia cuentan si le llamaron la atención anteriormente por ese problema o no, pues todos merecemos una segunda oportunidad, y como Angélica cuenta las cosas, parece que no se la dieron.
Por otro lado, y según la historia de Epa Colombia, ella solo está cuidando su negocio de estilistas que no hacen bien su trabajo, y gracias a eso es que tiene el éxito que tiene en sus salones de belleza.
Pues más claro de entender, imposible.
O sea que Angélica tampoco hacía un buen trabajo, según Epa Colombia.
Además, por la pregunta que hace Epa Colombia a sus empleados en su peluquería, pues es más que obvio que ellos no van a dar una respuesta negativa a la pregunta que le está haciendo su propio jefe.
No iban a hablar mal de su jefe en su propia cara, con la cámara encendida y su puesto de trabajo en juego.
Si las cosas llegan a la justicia laboral, solo ellos decidirán quién realmente tiene las de ganar, analizando las pruebas laborales y el cumplimiento de los procedimientos de despido.

Ahora, vamos con la segunda noticia, protagonizada por Lina Tejeiro.
Ya conocemos a Lina Tejeiro y sus particulares y a veces contundentes respuestas a comentarios negativos sobre su persona y sobre sus mascotas.
En ocasiones, la dureza de sus respuestas hace que uno hasta se compadezca de las personas a las que responde la actriz.
Pero como dice el dicho: “El que está quieto, se deja quieto”.
Pues bien, una señora, una vez más, se atrevió a dejar una dura crítica a Lina Tejeiro en sus redes sociales, y el comentario fue tan personal como hiriente.
La señora en cuestión escribió: “Usted no es ningún buen ejemplo para las niñas, le falta cerebro y le sobra estupidez. Debe andar mostrando ese remendado, no le da pena mostrar eso tan feo.
¿Qué hombre va a querer estar con usted con esa actitud? Que los amigos le hagan burla por meterse con usted.
Mejor parece una buena terapia porque se nota que es una mujer llena de vacíos e inmadurez. Que ya está como vieja para esas cosas”.

A lo que Lina Tejeiro, muy inspirada, le respondió de manera memorable y sin filtro, contestando punto por punto a las agresiones.
Lina Tejeiro comenzó su respuesta deslindándose de la responsabilidad de ser un modelo a seguir: “Mi señora, jamás he pretendido ser un ejemplo para nadie, yo soy actriz y a eso me dedico”.
Luego, la actriz arremetió contra la crítica, devolviéndole la acusación de estupidez: “Si usted pretende encontrar figuras públicas para darle ejemplo a sus hijas porque usted no es capaz de hacerlo desde su casa, déjeme decirle que a la que le sobra estupidez es a usted”.
Y defendió su intelecto con orgullo: “Cerebro tengo, el mío funciona muy bien, me aprendo libretos, leo mucho, sé que soy inteligente y tengo excelente sentido del humor.
No me meto y critico la vida de los demás”.
Sobre la crítica a su físico y a “mostrar ese remendado”, Lina Tejeiro fue tajante en la defensa de su cuerpo y de su libertad en redes.
“No sé en qué foto de esta publicación usted ve el [se refiere a sus partes íntimas], y si así lo estuviera mostrando, ¿cuál es el lío? Al que no le guste, que no lo mire, es mi Instagram. Si quiero llenarlo de fotos de mí, lo hago”.
Finalmente, la actriz le dio una estocada final a la señora, sugiriendo un motivo detrás de su crítica: “Para mí, sus rabias porque seguramente soy el amor platónico de su marido y le arde verlo derritiéndose por mí, jajajaja”.
Y cerró con un llamado a la madurez y la responsabilidad parental: “Madure usted, señora, y entienda que cada quien publica lo que quiere y que las redes sociales no son para educar niños.
Y si usted, que es toda una señora, y anda haciendo estas pendejadas, yo como por qué voy a dejar de hacer lo que hago cuando no les hago daño a nadie. La terapia la necesita usted: terapia y mucho amor”.
¡Uy, como siempre, la respuesta de Lina Tejeiro fue muy dura y certera!
Yo creo que la señora hasta debió sentirse mal por meterse y opinar donde nadie la ha llamado, pero pues creo que también tiene razón en lo que dice Lina.
Pues Lina Tejeiro, como ha dicho en otras publicaciones, ella en su cuenta de Instagram van a encontrar bobadas y cosas para hacer reír a la gente, no para educar ni para estar dando las noticias negativas que a diario la gente ve en la noticia y quiere que todas las redes sociales estén tocando el tema, y si no lo hacen, según ellos, no les interesa el país.
Ahora, en lo personal, pienso que una red social de uno, o de cualquier persona, es un espacio personal donde publicar lo que quiere, lo que le gusta, lo que le nace.
Y me parece muy atrevido que una persona desconocida venga a decirle a uno qué publicar y no publicar, como si tuviera derecho a hacerlo.
Es como si alguien que uno no conoce y vive en otra ciudad venga a mi casa a decirme cómo vestirme o cómo decorar la casa, o a criticarme de buenas a primeras con autoridad, sin tener derecho a eso.
Estimado público, ¿qué opinas de estas fuertes declaraciones en contra de la una, contra la otra y viceversa?
¿Quién crees que tiene la razón en el caso de Epa Colombia y su exempleada, o será que esta historia solo se ha hecho para aumentar la fama de Epa Colombia?
Estimado público, ¿qué opinas de la crítica a Lina Tejeiro y qué opinas de su respuesta?