La música popular colombiana atraviesa su jornada más amarga y desconcertante.
Este miércoles 14 de enero de 2026, el país no solo llora la partida física de su ídolo, Yeison Jiménez, sino que se estremece ante la revelación de un componente místico y premonitorio que rodea su trágico final.

Lo que inicialmente se reportó como un accidente aeronáutico en la vereda Romita, en el municipio de Paipa, ha cobrado una dimensión sobrenatural tras la difusión de una entrevista donde el propio artista confesaba haber soñado, con una precisión aterradora, las circunstancias exactas de su muerte.
Yeison Jiménez, el hombre que pasó de las plazas de mercado a los escenarios más imponentes del mundo, parecía haber recibido advertencias directas del destino.
“Dios me dio tres señales y yo no las entendí”, relató el artista en una charla con Caracol Televisión que hoy resuena como un eco del más allá.
En sus visiones, el cantante se veía abordando una avioneta que, tras el despegue, sufría una falla catastrófica.

Lo más impactante de su relato es que en uno de esos sueños, Jiménez se veía a sí mismo y a su equipo falleciendo, convirtiéndose en el titular principal de las noticias nacionales, tal como ha sucedido este inicio de año.
La anatomía de una premonición: “Salíamos por las noticias”
En el video que hoy circula masivamente en redes sociales, Yeison detallaba la naturaleza repetitiva de sus pesadillas: “Yo me soñé tres veces con que íbamos a tener un accidente en el avión y con que yo tenía que decirle al piloto que fuera, le diera una vuelta.
En uno de los sueños yo sí me soñé que nos habíamos matado y que salíamos por las noticias”.
Estas palabras, cargadas de una calma retrospectiva que hoy resulta desgarradora, demuestran que el intérprete de “Aventurero” vivía con el presentimiento de que su vuelo final sería a bordo de una de estas aeronaves.
Jiménez recordó incluso un episodio previo en Medellín, donde un avión recién salido de mantenimiento presentó fallas críticas a los 13 segundos de carreteo.
En aquella ocasión, el artista experimentó el terror de ver cómo los indicadores de los motores marcaban errores críticos (“bad left, bad right”) mientras la montaña se alzaba frente a ellos.
Aquella vez, la pericia del piloto y lo que Yeison llamó una “iluminación divina” les salvaron la vida, permitiéndole conocer a su hijo Santiago.
Sin embargo, la tregua del destino ha terminado este 10 de enero de 2026 en el sector de la finca Marengo.
Detalles del siniestro en Paipa: El minuto a minuto del fin
La cronología de los hechos entregada por las autoridades de la Aeronáutica Civil y el Ministerio de Transporte confirma que la tragedia ocurrió alrededor de las 16:15 horas.
La avioneta de matrícula N325 FA, que había llegado a Boyacá el pasado 9 de enero procedente de Guaimaral, se disponía a realizar el trayecto Paipa-Medellín.
Según los reportes técnicos, la aeronave alcanzó apenas los 164 pies de altura antes de impactar violentamente contra el suelo, rebotar y fracturarse, provocando dos explosiones masivas debido a los residuos de combustible.
En el siniestro fallecieron, además de Yeison Jiménez, cinco personas más que conformaban su núcleo de confianza: Capitán Hernando Torres: El piloto al mando.

Juan Manuel Rodríguez: Pasajero y colaborador.
Óscar Marín: Asistente personal del artista.
Jefferson Osorio: Representante y mano derecha.
Wisman Mora: Fotógrafo oficial, quien minutos antes del despegue había publicado contenido en sus redes sociales sin sospechar el desenlace.
El dolor de una familia y el vacío de una nación
La noticia ha sumido en una profunda depresión no solo a sus fanáticos, sino a su círculo familiar más íntimo.
Sonia Restrepo, su esposa, ha recibido las condolencias de toda la industria musical.
Los testimonios de sus allegados recuerdan a un Yeison profundamente creyente, alguien que después de su susto previo en Medellín tuvo que asistir al psicólogo para tratar el trastorno de ansiedad y la depresión que le generó estar tan cerca de la muerte.
“Él me decía: ‘Pucha, me voy a morir, no voy a conocer a mi hijo varón'”, recordaba una de sus allegadas sobre aquel primer aviso que la vida le dio.
Hoy, la realidad ha superado a la pesadilla.
Colombia pierde a un guerrero de 34 años que, a pesar de sus temores, nunca dejó de subir a los aviones para cumplirle a su público.
Su lealtad a la música y a sus seguidores fue más fuerte que su propia intuición.
En las emisoras de radio, especialmente en “La Calle”, las canciones de Yeison suenan ahora con un matiz de despedida eterna.
El país se une en oraciones por el descanso de las seis almas que partieron en la vereda Romita.
Yeison Jiménez ha dejado de soñar con su muerte para entrar en la inmortalidad de la leyenda.
Su legado, marcado por más de 70 éxitos y una historia de superación que inspira a las nuevas generaciones, no se borrará con el impacto de un accidente.
Él sabía que su historia terminaría en las noticias, pero quizás lo que no calculó fue el tamaño del vacío que dejaría en el alma de un pueblo que hoy canta sus letras con el corazón roto.
¿Crees que las premoniciones son advertencias que podemos cambiar o destinos inevitables que simplemente se nos revelan? ¿Cómo debería ser recordado Yeison Jiménez tras este impactante suceso? Comparte tu opinión en los comentarios y suscríbete para seguir recibiendo información detallada sobre los homenajes póstumos que se realizarán en su honor.