El mundo del espectáculo internacional ha quedado sumido en una profunda consternación tras confirmarse la trágica noticia que ha paralizado a Colombia y a la comunidad latina en los Estados Unidos.
Este miércoles, 14 de enero de 2026, los ecos del fatídico accidente aéreo que cobró la vida del ídolo de la música popular, Yeison Jiménez, resuenan con una fuerza desgarradora en los principales estudios de televisión.

Durante la más reciente emisión de El Gordo y La Flaca, Raúl de Molina y Lili Estefan, visiblemente conmovidos y con la voz entrecortada, dedicaron un segmento especial para honrar la memoria del artista de 34 años, cuya partida deja un vacío imposible de llenar en el género regional.
Raúl de Molina, conocido por su temple frente a las cámaras, no pudo ocultar su tristeza al informar sobre el siniestro ocurrido el pasado sábado 10 de enero.
El presentador relató cómo la avioneta bimotor en la que viajaba Jiménez, tras despegar del aeropuerto de Paipa, Boyacá, experimentó dificultades técnicas que impidieron un ascenso seguro, terminando por estrellarse en una finca aledaña.
“Es una noticia que nos ha golpeado a todos.
Yeison era un joven con una disciplina ejemplar que había trabajado incansablemente para llegar a la cima”, comentó De Molina, subrayando que el artista tenía planes de retirarse a los 35 años para finalmente disfrutar de la vida y de su familia tras una década de esfuerzos monumentales.
La tragedia no solo se llevó la voz de “El Aventurero”, sino también a miembros fundamentales de su equipo de trabajo, incluyendo a su fotógrafo y los pilotos.
Lili Estefan, por su parte, destacó la sencillez que caracterizaba a Yeison, una cualidad que le permitió conectar con millones de personas desde que lanzó su primer álbum en 2013.
Para 2025, Jiménez ya se había consolidado como una estrella internacional, llevando su música a escenarios de Italia, Francia, Alemania y los Estados Unidos.
“Ver las imágenes del accidente es devastador.
Un hombre tan joven, tan lleno de vida, que solo buscaba cumplir con su público en Medellín esa misma noche”, expresó Estefan mientras se proyectaban videos de los restos calcinados de la aeronave.
Uno de los puntos más debatidos durante la transmisión de este 14 de enero fue la creciente ola de especulaciones en redes sociales sobre una presunta negligencia del piloto.
Ante las imágenes que muestran al capitán manipulando un teléfono celular minutos antes del despegue, Raúl de Molina salió en defensa del gremio aeronáutico con base en su propia experiencia de viaje.
Raúl explicó que, en vuelos de este tipo de aeronaves pequeñas, es común que los pilotos utilicen aplicaciones móviles para verificar el clima en tiempo real en el punto de destino, ya que estos aviones a menudo carecen de radares meteorológicos sofisticados.

“He visto esto miles de veces.
No necesariamente es una distracción; muchas veces es una necesidad técnica para asegurar que el aterrizaje sea posible”, aclaró el presentador.
Sin embargo, el análisis técnico también apuntó hacia una posible falla en la caja de cambios que controla las hélices, un problema que habría aparecido en el tablero de instrumentos antes del impacto.
Raúl enfatizó que la seguridad de estos aviones no depende de su antigüedad, sino del rigor en su mantenimiento.
“Un avión de los años 50 puede volar perfectamente si se le cuida, pero el problema es que muchas veces los usuarios no saben si la aeronave alquilada ha recibido el servicio técnico necesario”, sentenció.
La atmósfera del programa se tornó aún más pesada cuando se mencionó el carácter premonitorio que rodea esta muerte.
Yeison Jiménez había confesado en múltiples entrevistas que había soñado en repetidas ocasiones con su propio fallecimiento en un accidente de avión.
Esta revelación ha dejado a sus seguidores en un estado de estupor, preguntándose si el destino del artista estaba sellado de alguna manera mística.
“Es escalofriante pensar que él sentía que esto podía pasar”, comentó Lili Estefan, enviando un mensaje de solidaridad a Sonia Restrepo, esposa del cantante, y a sus tres hijos, quienes hoy enfrentan la realidad de una ausencia definitiva.
A medida que avanza este miércoles, las muestras de cariño de otros artistas no han dejado de inundar las plataformas digitales.
Figuras que compartieron escenario con él hoy lloran al hombre que, a pesar de su inmensa fama, nunca olvidó sus raíces en la plaza de mercado de Bogotá.
La muerte de Yeison Jiménez no es solo una estadística más en la aviación civil; es la pérdida de un símbolo de superación para el pueblo colombiano.
Desde el equipo de redacción, nos unimos al sentimiento de luto que embarga a la industria.
La música de Yeison Jiménez seguirá sonando como un testamento de su talento y su humanidad.
Mientras las autoridades aeronáuticas concluyen las investigaciones para determinar las causas reales del siniestro, el mundo se queda con el recuerdo de su sonrisa y de esa voz que logró llevar el sentimiento popular a los estadios más grandes del continente.
Descanse en paz, Yeison Jiménez, el aventurero que ahora canta desde la eternidad.