El mundo del espectáculo en Latinoamérica se encuentra sumido en una profunda e inesperada tristeza este miércoles, 14 de enero de 2026.
La noticia que ha paralizado los corazones de millones es la trágica partida de Yeison Jiménez, el carismático exponente de la música popular colombiana que, a sus escasos 34 años, perdió la vida en un fatal accidente aéreo el pasado sábado 10 de enero.

En el programa Ventaneando, la conmoción fue palpable, no solo por la magnitud de la pérdida, sino por la cercanía que el artista mantuvo con el público mexicano, habiendo concedido una entrevista exclusiva apenas unas semanas antes de su deceso.
El siniestro ocurrió en las inmediaciones del aeropuerto de Paipa, en el departamento de Boyacá, Colombia.
Yeison Jiménez se disponía a viajar hacia la ciudad de Medellín para cumplir con un compromiso artístico en el municipio de Marinilla, Antioquia.
Según los reportes oficiales del Ministerio del Transporte de Colombia y la Aeronáutica Civil, la avioneta en la que viajaba el intérprete junto a cinco personas más no logró ganar la altura necesaria tras el despegue.
Testigos en la zona relataron escenas de horror, describiendo ruidos extraños provenientes de los motores y gritos de pánico que advertían que “se le había acabado la pista” a la aeronave.
La fatalidad no dejó sobrevivientes.
Junto al cantante fallecieron Jefferson Osorio, Juan Manuel Rodríguez, Óscar Marín y Wiseman Mora —todos miembros clave de su equipo de trabajo—, además del capitán Hernando Torres.
Las investigaciones preliminares han tomado un rumbo polémico tras la difusión de un video captado por el propio fotógrafo del artista, Wiseman Mora, minutos antes del impacto.

En las imágenes se observa al piloto manipulando su teléfono celular mientras en el panel de control parpadeaba la leyenda “Bad PRB”, una alerta técnica que indica fallos en las sondas de datos de aire, fundamentales para medir la temperatura y presión.
Esta evidencia ha desviado el foco de la investigación hacia el factor humano como una causa determinante de la tragedia.
En la redacción de Ventaneando, el recuerdo de su reciente visita a México permanece fresco.
Yeison Jiménez no solo era un talento arrollador, sino un hombre profundamente agradecido con sus raíces y con los lazos culturales que lo unían a México.
Durante su última entrevista, compartió anécdotas que hoy cobran un matiz nostálgico y casi místico.
Recordó que su primer viaje a la Ciudad de México fue por invitación de Christian Nodal para grabar una colaboración que la pandemia de 2018 dejó en pausa.
Originario de Manzanares, Caldas, Yeison creció rodeado de la música regional mexicana que sonaba en los bares de sus padres.
“A los 7 años gané mi primer concurso cantando La de la mochila azul”, relató con una sonrisa que hoy sus fans atesoran.
Incluso llegó a bromear sobre el parecido físico de su padre biológico con el legendario Joan Sebastian, a quien admiraba profundamente.
La partida de “el colombiano más mexicano”, como lo llamó Natalia Jiménez, ha generado una ola de tributos de figuras internacionales.
Natalia, quien recientemente grabó a dúo con él el tema Pedazos, se mostró devastada en sus redes sociales.
Carlos Rivera también lamentó la pérdida, revelando que tenían planes de una colaboración musical que ahora quedará en el silencio.
Por su parte, el icónico Carlos Vives rindió un emotivo homenaje en pleno concierto, expresando que la noticia le dejó “el corazón como una pasa”.

Hasta el presidente de Colombia, Gustavo Petro, envió sus condolencias oficiales, subrayando la importancia de llevar la investigación hasta las últimas consecuencias.
Sin embargo, el detalle que más ha erizado la piel de la opinión pública este 14 de enero de 2026 es la revelación de la premonición que Yeison compartió recientemente.
El artista confesó haber tenido tres sueños recurrentes en los que veía su propia muerte en un accidente de avión.
Esta carga mística añade un velo de misterio a una tragedia que, técnicamente, parece haber sido el resultado de una cadena de errores y negligencias.
La avioneta, que volaba apenas a 50 metros del suelo, impactó, rebotó y finalmente explotó debido a los restos de combustible, marcando el final de una de las carreras más meteóricas de la música popular.
Desde este espacio periodístico, honramos la memoria de un hombre que supo llevar el sentimiento del pueblo a los escenarios más prestigiosos.
Yeison Jiménez no solo fue un cantante; fue un puente entre Colombia y México, un soñador que, a pesar de presentir su final, nunca dejó de volar para cumplirle a su gente.
La música colombiana pierde una voz, pero la leyenda de Yeison Jiménez comienza hoy a escribirse con letras de oro en la memoria colectiva.
Mientras las autoridades continúan analizando cada segundo de los videos y los restos del combustible en Paipa, el mundo se queda con sus canciones, esas que, como él mismo decía, nacieron del corazón.