Agustín Bernal fue un destacado escritor, periodista y activista mexicano, cuya vida y obra dejaron una huella importante en la literatura y el periodismo en México.

Nació en Ciudad Guzmán, Jalisco, el 3 de octubre de 1951, en una familia de clase media que fomentó su amor por la lectura y la escritura desde temprana edad.
Su pasión por las letras lo llevó a estudiar periodismo en la Universidad Autónoma de Guadalajara, donde desarrolló su habilidad para escribir y reportar sobre diversos temas sociales, políticos y culturales.
Desde su juventud, Agustín mostró un gran interés por la literatura y el análisis social.
Sus primeros escritos fueron influenciados por las corrientes literarias de la época, especialmente por los movimientos literarios latinoamericanos que buscaban entender y reflejar las realidades sociales de la región.
A lo largo de su carrera, se destacó por su estilo directo, incisivo y comprometido con las causas sociales.
En los años 70, Bernal comenzó a colaborar en diversos periódicos y revistas, donde sus reportajes y crónicas de temas políticos y sociales le dieron reconocimiento.

A menudo abordaba cuestiones complejas, como la pobreza, la desigualdad y los derechos humanos, y su mirada crítica lo convirtió en una figura polémica dentro del periodismo mexicano.
A lo largo de su carrera, trabajó en medios de comunicación de renombre, como “Excélsior”, “El Financiero” y “La Jornada”, donde sus artículos y reportajes dejaron una marca indeleble.
En su faceta de escritor, Agustín Bernal exploró diversos géneros literarios, desde la narrativa hasta el ensayo, pasando por la crónica.
Uno de sus trabajos más conocidos fue su crónica sobre los movimientos estudiantiles en México, en la que abordó de manera profunda las luchas sociales de la juventud mexicana y su relación con el sistema político.
Esta obra fue muy bien recibida por la crítica y se convirtió en un referente para comprender los cambios sociales que ocurrieron en el país durante las décadas de los 70 y 80.
A lo largo de su vida, Bernal también se destacó como un activista comprometido con la defensa de los derechos humanos.

Fue un firme defensor de la libertad de expresión y un crítico constante del autoritarismo y la censura en el país. Su trabajo periodístico lo llevó a enfrentarse en diversas ocasiones con las autoridades, quienes no siempre estuvieron de acuerdo con sus puntos de vista.
A pesar de las dificultades y la presión que enfrentó, Agustín nunca dejó de luchar por un periodismo libre y responsable, que fuera un reflejo fiel de la realidad social y política de México.
Durante su carrera, Bernal se ganó el respeto de muchos colegas y seguidores, no solo por su talento literario, sino también por su integridad y su capacidad para abordar los problemas más complejos de la sociedad mexicana.
A lo largo de los años, se le reconoció como uno de los grandes cronistas y periodistas de su generación, y su obra fue premiada en múltiples ocasiones.
Sin embargo, su vida estuvo marcada también por la lucha constante contra las adversidades, tanto personales como profesionales.
Agustín Bernal no solo se dedicó a escribir y a hacer periodismo; también fue un defensor de la educación y de la cultura en general.

Creía firmemente en el poder transformador de la lectura y la escritura, y a lo largo de su vida impulsó diversas iniciativas para fomentar la lectura entre los jóvenes y la participación activa en la cultura.
Su trabajo en este campo dejó un legado duradero, que continúa inspirando a nuevas generaciones de escritores y periodistas.
A lo largo de los años, Bernal también se preocupó por el rescate de la memoria histórica de México.
En sus escritos, abordó temas como el movimiento de 1968, la lucha contra la dictadura y los regímenes autoritarios, así como la situación de los pueblos indígenas y las minorías.
Siempre comprometido con la justicia social, su trabajo reflejó la necesidad de construir un México más justo, inclusivo y democrático.
Agustín Bernal falleció el 12 de mayo de 2015, dejando un legado de escritura crítica, de compromiso social y de lucha por la justicia. Su vida y obra continúan siendo un referente para aquellos que buscan comprender los complejos problemas sociales y políticos de México.

Con una obra literaria rica y variada, Agustín Bernal sigue siendo un modelo de integridad y valentía para los periodistas y escritores que, como él, se dedican a dar voz a los que más lo necesitan.