😱 El día que un periodista rompió el silencio de Génova: Carlos Alsina acorrala a Feijóo en directo, destapa las mentiras sobre la DANA y deja al líder del PP al borde del abismo político 🇪🇸🔥

Alsina le deja muy claro a Feijóo lo 'que el PP debería abortar cuanto  antes'

La escena es ya histórica.

Carlos Alsina, una de las voces más respetadas de la radio española, enfrentó a Feijóo con sus propias palabras, con documentos, con mensajes de WhatsApp y, sobre todo, con la lógica implacable de los hechos.

No hubo gritos ni aspavientos.

Solo preguntas precisas, silencios incómodos y respuestas que se desmoronaban solas.

El primer golpe fue devastador.

Feijóo admitió en antena que Carlos Mazón, presidente de la Comunidad Valenciana, estaba “noqueado” tras la tragedia de la DANA.

No fue una interpretación ajena ni una exageración mediática.

Fue la palabra exacta que utilizó el propio líder del PP.

Noqueado.

Un presidente autonómico incapacitado emocionalmente para tomar decisiones en el momento más crítico, cuando cientos de vidas estaban en juego.

La admisión abrió una grieta imposible de cerrar.

Porque si Mazón estaba noqueado, ¿cómo podía gestionar una emergencia de tal magnitud? Y si no podía gestionarla, ¿por qué no pidió la declaración de emergencia nacional? Alsina fue directo al corazón del problema, sin rodeos ni eufemismos.

Entonces llegó la primera gran contradicción.

Feijóo afirmó con rotundidad que él sí había pedido la emergencia nacional.

“No es que la hubiera pedido, es que la pedí”, dijo.

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Una frase categórica… que duró apenas segundos.

Porque Alsina sabía lo que decían los mensajes del 29 de octubre, los mismos que el propio Feijóo había entregado a la jueza.

En ellos no consta en ningún momento que el líder del PP pidiera elevar la situación a emergencia nacional.

No aparece.

No está.

Es una mentira documentada.

Acorralado, Feijóo rectificó.

Ya no la había pedido él.

El problema, dijo entonces, es que Mazón no la pidió.

El giro fue tan evidente que el oyente podía escuchar cómo el relato se deshacía en tiempo real.

Primero “la pedí”, después “no la pidió Mazón”.

Dos versiones incompatibles en la misma entrevista.

Pero lo más grave estaba por llegar.

Feijóo reconoció que el propio Mazón había admitido públicamente su error.

“Me he equivocado, he sido un ingenuo por no pedir la emergencia nacional”, recordó.

Esa frase, pronunciada por el presidente valenciano al día siguiente de la tragedia, dinamita un año entero de discurso del PP culpando al Gobierno central.

Si Mazón se equivocó por no pedirla, la responsabilidad es suya.

No del Ejecutivo.

No de terceros.

Suya.

Alsina lo explicó con una metáfora demoledora que ya circula como una de las más claras de la crisis.

“No me diga que el paciente tiene que pedirle al médico las pruebas que necesita”, dijo.

Si alguien llega a urgencias con un dolor abdominal grave y el médico no hace un TAC, ¿es culpa del paciente por no pedirlo o del médico por no hacerlo? La analogía dejó a Feijóo sin escapatoria.

La responsabilidad de actuar es de quien tiene la competencia y la capacidad, no de quien espera a que le pidan ayuda.

Intentando defenderse, Feijóo volvió a admitir lo esencial: Mazón creyó que podía gestionarlo solo.

No pidió ayuda.

No pidió la emergencia.

Estaba noqueado.

Cada intento de justificación añadía una nueva prueba contra su propio relato.

Alsina fue más allá.

Preguntó cuántos días estuvo Mazón en ese estado.

Porque un presidente noqueado durante días no puede tomar decisiones racionales.

Y si no puede tomarlas, debería haber cedido el control.

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Nada de eso ocurrió.

El desmontaje continuó con los datos sobre ayudas y despliegue de medios.

Feijóo negó que las ayudas hubieran llegado.

Alsina respondió con cifras oficiales: miles de familias, agricultores y afectados ya habían recibido apoyo.

Feijóo desacreditó los datos sin pruebas, refugiándose en un “vaya usted a los ayuntamientos y pregunte”.

Otro choque frontal con la realidad documentada.

El momento clave llegó cuando Alsina sintetizó todo en una conclusión imposible de rebatir: Mazón tuvo en su mano pedir la emergencia nacional, usted dice que lo habría hecho y él no lo hizo.

Por tanto, la responsabilidad es de Mazón.

Lógica pura.

Matemática política elemental.

Feijóo no pudo negarlo sin contradecirse otra vez.

Mientras la entrevista seguía su curso, un hecho lo cambió todo.

El Ministerio de Defensa emitió un comunicado oficial exigiendo a Feijóo y a Mazón disculpas públicas por faltar a la verdad sobre el despliegue de la UME.

No era una opinión política.

Era un ministerio acusando formalmente al líder de la oposición de mentir.

Algo inédito.

Histórico.

Gravísimo.

Los mensajes de WhatsApp demostraban que la UME estuvo disponible desde el primer minuto y que Mazón lo reconocía por escrito: “Tenemos todo lo que necesitamos”.

Esa frase pulveriza el relato del abandono.

Si tienes todo lo que necesitas, si estás siendo atendido, ¿por qué iba el Gobierno a intervenir por la fuerza?

Y entonces regresó la sombra de la promesa.

Aquella frase solemne de Feijóo: “Si os miento, os pido que me echéis del partido.

Jamás voy a engañar a los españoles”.

Sus palabras, reproducidas por Alsina, resonaron como una sentencia.

Porque las mentiras están documentadas.

Porque las contradicciones están grabadas.

Porque la admisión de que Mazón estaba noqueado es irreversible.

El silencio posterior de Génova lo dice todo.

No hay explicación.

No hay rectificación.

No hay disculpa.

Solo una estrategia agotada de desviar culpas mientras las pruebas se acumulan.

Las víctimas, mientras tanto, no pasan página.

Sus páginas tienen nombres y ausencias.

Y ahora también tienen algo más: la verdad expuesta en directo, sin filtros, ante todo el país.

Lo ocurrido marca un punto de inflexión.

Cuando incluso los periodistas considerados ecuánimes desmontan tu relato, cuando un ministerio te acusa formalmente y cuando tus propias palabras se vuelven contra ti, el problema ya no es político.

Es moral.

Es democrático.

Es una pregunta que resuena en toda España: ¿puede un líder mentir durante un año con pruebas documentales y no asumir ninguna consecuencia?

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